Mejoría en la Atención Primaria en Salud, una estrategia no explorada.

Un cambio fundamental en la organización sanitaria del país en los años ochenta, fue la desvinculación de la Atención Primaria de Salud (APS) de sus entidades originarias, el Servicio Nacional de Salud, traspasándola completamente a la administración municipal. Dicho cambio trajo consigo una creciente disparidad en la calidad de la atención y además una desarticulación de  acciones y políticas de salud entre dicho nivel y el nivel secundario de atención que se mantuvo en la dependencia de los nacientes servicios de salud.

Esta problemática ha impactado de manera importante  la pertinencia, acceso y efectividad de la APS en los distintos municipios, dado la disparidad de recursos invertidos en salud en cada lugar, aumentando la inequidad. El tema ha sido abordado en los años posteriores a la dictadura, con estrategias tendientes a coordinar de mejor manera a ambos niveles, y a mejorar el estándar de atención, pero sin cambiar el eje esencial de este sistema.

Curiosamente la ley médica (19664), promulgada el año 2000, provee un mecanismo de unificación del recurso médico en el nivel de atención primaria, en torno a parámetros de calidad y estimulando el desarrollo de innovación y gestión de calidad en el nivel.

Dentro del esquema legal instaurado por la ley médica, se considera el ingreso de los médicos vía concurso único (artículo 8°) a la APS. Un concurso único que se rige por los parámetros que privilegian antecedentes académicos y de investigación en los postulantes.

Con la reforma de dicho cuerpo legal (año 2008), se agregó además la exigencia de rendición de pruebas  que impliquen una medición de la calidad de los postulantes, dándose por entendido que este punto se refiere a la rendición del Examen Único Nacional de Conocimientos en Medicina (EUNACOM), pero que no cierra la puerta a otros procedimientos evaluadores.

Este mecanismo tradicionalmente ha sido ocupado por los servicios de salud y Ministerio de Salud, para llevar médicos a la APS “rural”, comprendida en los consultorios (o CESFAM)  y Hospitales de baja complejidad que le son dependientes.

¿Cómo es posible entonces que un recurso médico de alto nivel técnico, que ha rendido de manera satisfactoria al menos un examen de alta exigencia (EUNACOM), pueda llegar a toda  la atención primaria, asegurando un buen nivel basal en este eslabón crítico del equipo de salud?

Los servicios de salud, pueden destinar médicos de su dependencia a las municipalidades en apoyo al trabajo de los establecimientos de APS. Sistema utilizado, en varios lugares  de Chile, en que el servicio “envía” colegas ingresados vía artículo 8 a la APS municipal, con el fin de suplir el recurso médico faltante.

Dichos colegas, como los colegas “artículo 8” que laboran en hospitales de baja complejidad y CESFAM dependientes del servicio de salud, pueden acceder a programas de especialización tal como lo estipula la ley. Luego de tres años de trabajo en la APS, y a través de un concurso único transparente y por oposición de antecedentes.

Por otro lado, este estímulo es suficiente para incentivar el ingreso constante de médicos a este sistema.

SI los servicios de salud decidieran iniciar de manera masiva el ingreso de médicos en el artículo 8 de la ley médica, siendo destinados a la APS municipal, podría ir concretándose el ingreso de médicos con altos estándares de calidad y con incentivos a desarrollar distintos programas de innovación en la APS.

La manera de potenciar la innovación en este nivel, es a través de un concurso de ingreso a especialidad, que haga hincapié en acciones de desarrollo y gestión de la APS que estén en concordancia con los objetivos sanitarios del país y con elementos que apunten al desarrollo académico del médico, un requisito esencial para desempeñarse bien es un programa de especialización.

Otro puntal de este cambio, recae además en la formación del pregrado, que debería enfocarse más aun en la generación de médicos que se desempeñen bien en la APS y tengan las competencias  necesarias para liderar y desarrollar este nivel de atención. Se entiende que esto debería ser fruto del trabajo planificado y coordinado de la autoridad y las universidades.

Como se ve, una estrategia no explorada, pero que resulta bastante simple y no requiere modificaciones legales para ser insaturada, solo la creación de un plan estratégico de mediano y largo plazo.

Al menos, amerita ser discutida.

Comments

  1. @cotipi says

    Me parece interesante el comentario y la reflexión, en especial a la falta de preparación en pregrado, fuera de los hospitales de mediana y alta complejidad donde probablemente no trabajarán los médicos recién egresados. Pero yo recalcaría la falta de poder resolutivo en APS, ¿a quién no le ha pasado saber exactamente qué exámenes pedir a un paciente pero quedar cruzado de brazos y frustrado, como el mismo paciente, por no poder pedir ni una RX? Eso frustra y deja a los médicos en APS esperando con ansias el momento de irse de ella, ojalá a la ansiada especialización. Además, reconozcamos con hidalguía, el modelo de salud familiar no está funcionando como debiera. Se sigue insistiendo en él, algo se hace, pero con recursos muy limitados y profesionales, a veces, poco preparados, y con una alta rotación de médicos que no permite afiatar los equipos.
    Falta que las Universidades lleven a la práctica la letra de formar médicos para APS, falta que el colegio médico se preocupe REALMENTE de presionar para mejorar la posibilidad de mejor gestión y más recursos, y por supuesto que el gobierno de turno entienda que el dinero mejor invertido es en promoción y prevención.

  2. arlinne zapata olave says

    Ademas de atraer medicos por la posibilidad de especializacion a APS, tambien faltan incentivos para que medicos se queden en aps, los medicos familiares ganan lo mismo que los medicos recien egresados, eso no te incentiva a tomarlo como especialidas y deberas involucrarte con la gestion, siendo realista en tres años te vinculas muy poco con la gestion, por esto el medici siempre es entendido en APS como una herramienta asistencial y la gestion queda en manos de otros profecionales
    medico recien egresada . . .