Cómo cambiar el sistema de salud chileno.

Quizás al leer el titulo de esta columna pensó que encontraría aquella respuesta que todos los ministros de turno han esperado encontrar. Lamento decepcionarlo. El titulo quizás debió ser escrito con signos de interrogación, ya que esta columna no es más que una invitación a buscar formas de como cambiar el sistema. Sin embargo comenzaré aportando algunas ideas que creo irán presionando el sistema para que se generen los cambios, y para eso el rol de los profesionales y los pacientes es clave.

Algunos antecedentes epidemiológicos relevantes que deberían estar en el foco de cada una de nuestras acciones a nivel sanitario son por ejemplo: El aumento de las enfermedades crónicas no transmisibles (Hipertensión, Diabetes, Cáncer, Obesidad), el aumento del costo de la salud y el gasto de bolsillo, y el fuerte enfoque asistencialista v/s el enfoque preventivo que existe en nuestro país.

Hace años todos los salubristas saben que si hay un nivel donde colocar los recursos y poner en practica estrategias que mejoren a calidad de vida de las personas es en la Atención Primaria de Salud (APS),  considerando siempre un enfoque multidisciplinario que lleve educación y otras interverenciones en salud a los colegios, a las juntas de vecinos, etc. A su vez, sabido es por todos quienes leen Matasanos (porque columnas sobre el tema hemos publicado de sobra) que el nivel de salud de una población, no sólo se explica por su sistema de salud, sino en gran parte se explica por su sistema social, y a eso nos referimos con el acceso a la educación, con la pobreza, el desempleo, la contaminación ambiental, entre otras varias que agrupamos bajo el concepto de “Determinantes Sociales en Salud”.

Muy significativo fue cuando en 2011 en el “1er Congreso de Salud y Pobreza en Chile” un médico que había terminado su Magíster en Salud Publica nos contó la experiencia que estaba dirigiendo en la comuna de Curarrehue y que llevaba por nombre “Salud en tu casa”, el cerró su presentación invitando a quienes ahí estábamos a atrevernos a construir y soñar. El, luego de adquirir todas las herramientas, competencias y la evidencia que el pregrado y el posgrado le había entregado, tomó sus maletas y se fue a ponerlas en práctica, los resultados de corto plazo que presentó en aquella ocasión hacen pensar que la tónica a mediano y a largo plazo también serán positivas.

Todos quienes nos hemos estado formando en el último tiempo en estos temas, es decir las nuevas generaciones, deberíamos intentar cambiar algo antes de caer rendidos ante un sistema que lleva años agonizando. ¿De que sirve quemarse las pestañas, pagar aranceles, y discursear con la “medicina basada en la evidencia” si finalmente nuestro desempeño profesional sólo se va a basar en el “pero es que así siempre se han hecho las cosas”?. Las nuevas generaciones de profesionales y expertos somos justamente las llamadas a hacer un análisis crítico del sistema y plasmar todo aquello que sólo vimos en la sala de clases. Hugo Vásquez, el médico que llegó a Curarrehue se atrevió, presento su propuesta a la Municipalidad y se la aceptaron, si el no se hubiese atrevido, nada en esa comuna hubiese cambiado, y seguirían con el mismo modelo asistencialista de siempre. Ese mismo modelo que siempre queda en deuda porque la demanda es mayor que la oferta.

Los profesionales de la salud deberíamos comenzar a participar más de las reuniones gremiales y de nuestros colegios profesionales, ¿en que momento nos metieron en la cabeza que asociarnos a los sindicatos, asociaciones gremiales o colegiarse era malo y/o una perdida de tiempo?. Esas agrupaciones son justamente algunas de las vías que tenemos para ir alimentando de ideas y promoviendo nuevas estrategias, y a su vez ir canalizándolas hacía niveles superiores. ¿Cuántos de los que están leyendo esta columna pertenecen a un sindicato, gremio, y/o colegio profesional?

Por otro lado, y para ir cerrando, hemos visto en los últimos meses grupos de personas que se han reunido en torno a un mismo diagnostico, patología y/o condición física y que ha expresado su malestar a través de manifestaciones y en las redes sociales, y han hecho visibles problemas que hasta entonces estaban ocultos. Sin ir más lejos, como ejemplo, tenemos la lucha que dieron las mujeres con cáncer de mama para que se les restableciera la entrega del Herceptin. ¿Es muy loco soñar con asociaciones de pacientes mejor organizadas que tengan vinculación a los servicios de salud como en otros países?. Si los pacientes marcharan, tal como lo planteo en una columna hace un tiempo Sebastian Peña y algunos miembros de Salud un Derecho, a nosotros como profesionales de la salud no nos correspondería más que apoyarlos y estar de su lado, así como en las movilizaciones estudiantiles los profesores han acompañado a los estudiantes. Este día jueves 11 de octubre la “Mesa Social Por La Salud” ha convocado a una manifestación cuyas coordenadas están AQUÍ.

Si como sociedad tuviéramos claridad de la respuesta del titulo de la columna, probablemente ni siquiera se hubiese tomado el tiempo de leerla, ni yo de escribirla. Lo único claro es que si seguimos haciendo las cosas como se han hecho hasta el minuto, nada va a cambiar.

Comments

  1. Angela says

    Totalmente de acuerdo, y me gustó, sin embargo en lugar de proponer reuniones gremiales y cerrar más los circulos entre profesionales de salud creo que lo que se necesita es comenzar a abrirse a otros sectores, queda claro que los determinantes sociales de la salud pesan más en el estado de salud que el mismo sistema. La clave (creo yo) está en hablar diferentes idiomas, y poder articularnos con sectores que aun vemos como lejanos algunos ejemplos: Economía, agricultura, educación, etc.

  2. says

    Encuentro interesante el artículo, pero creo que fallaste estrepitosamente con el título, pues finalmente termina siendo bieen sensacionalista.

    En fin, lo que es el contenido en sí lo comparto profundamente. Según yo el problema está en nuestra educación -tanto escolar como superior- dónde en vez de formarnos como agentes de cambio, nos hacen calzar perfectamente con la pieza que quiere el sistema: no cuestionar lo que hacemos (ni que se viene haciendo).

    PS.- ¿Dónde obtuviste el gráfico? Está buenísimo y muy claro! :D

  3. says

    Concuerdo con Pablo, el tema acá siempre vuelve a la educación, tanto en las aulas como en las casas.
    Los pacientes muchas veces también siguen como corderos sin cuestionarse nada, cuando las listas auge se arreglan por vía administrativa. Nos faltan indignados que reclamen a la cenabast cuando no se tienen suficientes medicamentos para los enfermos crónicos, y un largo etc.
    Para nosotros el tema también es complejo, porque por más equipos de promoción que existan en aps, así también existen los jefes que te obligan a recortar presupuesto para otras áreas, con lo que ir a las jutnas de vecinos o recintos educacionales se ve opacado por las horas asistenciales, mandando a la basura el enfoque biopsicosocial. Depende de todos hacer de este un sistema mejor, valorando el aporte del paciente y fomentando la iniciativa de los profesionales.
    Saludos!

  4. Gonzalo says

    Estimado Pablo, lo del título no es al azar es justamente para que se lea y genere un dialogo. Una columna que no se lee y no genera ruido sirve de poco. El gráfico lo tomé de la presentación “Salud en tu casa” cuyo link esta dentro de la columna. La educación es clave en los pacientes, un dato duró que el año pasado se me grabo es que una mujer con más estudios superiores versus una sólo con educación básica tiene menos riesgo de que hijo muera durante el primer año de vida. Y también es clave la educación en como estamos formando a nuestros estudiantes, los hacemos reflexionar sobre el sistema actual o no? o simplemente les decimos que la cosa es así y no queda otra que sumarse.
    Siempre se agradecen las críticas cuando uno escribe. Saludos!

  5. says

    Gonzalo, sólo comenté por respeto a Matasanos pues yo también soy autor, pero me molestó la diferencia entre el título y el contenido (que es una mentira). Me recordó el clásico:

    “CERVEZA GRATIS!!

    no tengo, pero ahora que tengo tu atención, bla”.

    Por cierto, en mi vida he seguido leyendo lo que viene a continuación pues no me gusta sentirme engañado :).

  6. Gonzalo says

    De todas formas no me parece tan engaño tampoco, por que planteo las que a mi modo de ver son los puntos claves en los que hay que enfocarse para cambiar la salud. Sin embargo no quería presentarlas como la receta mágica. No siento que sea un engaño tan grande, si fue así lo lamento.

    Saludos!