Método Madre Canguro: Imitando la sabia naturaleza

Desde niños aprendemos que las madres canguro dan a luz muy prematuramente y que la cría para sobrevivir debe trepar por el cuerpo de su madre hasta alcanzar la bolsa marsupial donde completará su crecimiento bajo los cuidados atentos que le brindará esta.

En el año 1978 en Colombia,  el Dr Edgar Rey-Sanabria Pediatra del Instituto Materno Infantil al ver que la cantidad de incubadoras era insuficiente imitó el comportamiento antes mencionado e ideó el Método Madre Canguro. Este se puede utilizar en niños prematuros y/o con bajo peso de nacimiento (BPN) y que no tengan ninguna patología. La madre (e incluso el padre)  debe llevar a su recién nacido durante las 24 horas del dia en contacto piel con piel por debajo de su ropa, favoreciendo el apego, la termorregulacion y la lactancia materna, sin contar que disminuye el impacto economico en la familia puesto que se evita la hospitalizacion del recién nacido en un servicio de neonatologia sustituyendolo con cuidados maternos y controles ambulatorios en un centro de salud, donde se vigilará el correcto aumento ponderal.

Si bien en un principio el fundamento científico para aplicar dicha técnica no era mas que favorecer la termoregulacion y facilitar la lactancia materna, estudios posteriores han demostrado que sus beneficios son muchos mas. Al estar en contacto piel con piel se estabilizan mas rápido la saturacion de oxígeno, la frecuencia respiratoria y la frecuencia cardíaca, ayuda en el proceso de termorregulacion y al estar en continuo contacto con la madre favorece la frecuente alimentacion con leche materna en lugar de fórmulas lacteas.

Tomando en cuenta que la capacidad gástrica de un recién nacido es de 5-7 ml es necesario que se alimenten de manera frecuente, ya que la sensación de saciedad dura aproximadamente 1 hora y media luego de la cual va a requerir nuevamente amamantarse. Al estar en continuo contacto con su madre la lactancia se establece mejor y al mamar mas frecuentemente se asegura un aumento ponderal adecuado, pudiendo engordar hasta 30 grs por día (3 veces mas de lo que lo hace un niño en incubadora). Influye en esto que la madre se siente mas segura y relajada, con menos sentimientos de culpa por dejar a su hijo en un hospital, disminuyendo asi los niveles de adrenalina (hormonas del estrés), lo que favorece la produccion láctea.

Por ultimo, el desarrollo neurológico también se ve beneficiado puesto que son niños mas estimulados y la leche materna contiene los nucleótidos necesarios para un adecuado desarrollo cerebral, además de otorgar los anticuerpos necesarios para reforzar su sistema inmunológico.

Tan efectivo y seguro es este método que incluso en Alemania se ha sabido de casos en que se han transportado prematuros, sin incubadora y solo en contacto piel con piel hasta 400 kms de distancia con el no despreciable beneficio de que este recién nacido puede incluso trasladarse con su madre a un centro de alta tecnología evitando una angustiosa separación.

Desconozco si esto se practica en Chile, pero creo que no sería malo imitar estas conductas que aparte de ser mas costo-efectivas nos humanizan mas como equipos de salud.