La Peste

En este blog hemos hablado un par de veces sobre “La Plaga”, la “Peste Negra” o también llamada “Peste Bubónica”, generalmente del punto de vista histórico o para recordar que no es una enfermedad desaparecida. Pero nunca hemos hablado en profundidad sobre esta enfermedad, que diezmó la población de Europa en la época medieval, y que todavía persiste en algunas zonas de EEUU, Sud America, Africa y Asia. De hecho, se han diagnosticado al menos 2 casos en EEUU, en el estado de Oregon, durante este mes.

La peste es una infección provocada por una bacteria llamada Yersinia pestis, que corresponde a un bacilo gram negativo, de la familia de las enterobacterias (pariente lejano de la Shigella, Escherichia coli y otras). Descubierta por el científico Alexander Yersin en 1894 en el Instituto Pasteur, originalmente se denominó Pasteurella Pestis, pero luego se le cambió a Yersinia, en honor a su descubridor.

Se sospecha que fue la causante de gran parte de las epidemias que azotaron Asia y Europa desde los siglos V hasta el siglo XIII. Se plantea fue provocó la llamada Plaga de Justiniano (alrededor de los años 541-542 dc) en Asia y Africa y la famosa Peste Negra en Europa, durante los años 1347 – 1351 dc eliminó a casi una tercera parte de la población europea. A principios del siglo XX provocó una epidemia en el Norte de Chile, importada probablemente desde los puertos de Perú. No se tiene certeza con exactitud (no existía conocimiento sobre las bacterias en la edad media), pero se han encontrado restos de ADN de Y. pestis  en los restos dentales de cadaveres encontrados en Europa.

La Yersinia pestis es una infección principalmente de las ratas, la cual provoca una alta mortalidad en ellas. Las sobrevivientes se convierten en portadoras, que llevan la bacteria en su sangre. Al ser picadas por pulgas, estas ingieren la bacteria, la c

 

ual coloniza el tracto digestivo de la pulga y se reproduce allí. Al picar a otra rata, esta es contagiada por la bacteria re iniciandose el ciclo. Como sabemos, la urbanización y la falta de higiene es ideal para aumento de la cantidad de ratas. Podemos imaginar que estas podían infiltrarse en barcos y otros transportes, expandiendo la enfermedad por diversas partes del mundo.

Cuando la cantidad de ratones y pulgas aumenta, estas últimas pueden comenzar a atacar a los seres humanos, contagiandoles la enfermedad, la cual actualmente se sabe que se puede presentar en 3 cuadros clínicos, todos con una alta letalidad:

Peste Bubónica:

Es la forma más común. La bacteria ingresa al torrente sanguíneo a traves de la picadura de una pulga, infectando los ganglios linfáticos, inicialmente los más cercanos a la zona de inoculación, pero posteriormente expandiéndose. Los ganglios crecen, se inflaman y se llenan de pus (los Bubones, que dan el nombre a la enfermedad), pudiendo reventarse dando salida a gran cantidad de bacterias que pueden ser inhalados por otra persona y provocar Peste Pulmonar. Desde los ganglios infectados se van liberando gran cantidad de bacterias, que provocan un estado séptico muy grave, provocando alteraciones en la coagulación (Coagulación Intra Vascular Diseminada) con grandes hemorragias y necrosis (lo que provocaba coloración negra de la piel). La infección que provocaba avanzaba rápidamente, y en una época totalmente carente de cuidados médicos, los pacientes morían entre 3 a 5 días.

Peste Pulmonar:

Provocada al inhalar directamente la bacteria, la cual quedaba circulante al reventarse los bubones. Presenta un período de incubación de un par de días, para luego provocar gran compromiso pulmonar, tos con expectoración con sangre y finalmente una hemorragia pulmonar masiva, que provocaba la muerte del paciente en 2 o 3 días.

Peste septicémica:

Es la forma más grave, probablemente ocurre en pacientes inmunodeprimidos, desnutridos o niños pequeños. El avance de la bacteria es tan rápido que no alcanza a provocar la inflamación de los ganglios linfático, causando la muerte en cosa de horas.

En la actualidad, existen alternativas de tratamiento que permiten disminuir la mortalidad de la infección, pero aún sigue jugando en contra la rápida progresión. Cuando se logra diagnosticar a tiempo, podemos tratar con aminoglucósidos (una familia de antibióticos), ademas de aportar fluidos endovenosos y muchas veces soporte ventilatorio.

(Info: Wikipedia: Yersinia pestis

Enrique Laval: “La peste bubónica en Chile” en Rev. chil. infectol. v.20  supl.notashist Santiago  2003

Peste en Medline Plus )

Comments

  1. Cristian C says

    Muy bueno! Agregar, además, que la Peste está actualmente considerada dentro de los potenciales agentes bioterroristas – como el botulismo, el antrax, la tularemia o la viruela-, sobretodo su forma pulmonar (vía inhalatoria), tal como el anthrax.
    Si bien en nuestro país, por su ubicación política y demográfica, no hay un riesgo muy plausible de ataque, en Europa o EE.UU. se realizan estudios con el fin de prevenir o manejar eventuales ataques con estos agentes.