Nutrición evolutiva, científicos viajan al pasado

Todos los días en la prensa leo los más variados estudios relacionados con la salud, particularmente con la obesidad. Como dice un comercial de televisión, lo que hoy es saludable mañana no lo es porque una nueva investigación desmiente a la anterior, pero pasan unos meses y de nuevo lo que resulta dañino es sano.

En ello pensaba cuando leí una nota en The New York Times donde se reseña un estudio publicado en la edición de julio de 2012 de PLoS One que realmente llamó mi atención. Se trata del análisis que realizaron científicos de distintas escuelas de Antropología de Estados Unidos y Gran Bretaña con el fin de probar eso de que nuestros antepasados no desarrollaron obesidad considerando la dieta y el desgaste físico que tenían.

Como es imposible retroceder el tiempo decidieron observar la conducta de un pueblo tribal de Tanzania denominado Hadza que vive en la actualidad de la caza y la recolección. Luego de estudiar su comportamiento nutricional y físico, determinaron que no existe gran diferencia entre esta comunidad y aquellos que vivimos en el mundo desarrollado. El Índice de Masa Corporal (IMC) como el gasto calòrico eran similares a pesar que esta tribu camina largas distancias por día y se alimenta de frutos, tubérculos y raíces.

Entonces ¿la teoría evolutiva que indica que nuestra sociedad es obesa porque no gasta las miles de calorías que consume por día, no es cierta? Los científicos concluyeron que esta teoría es cierta pero debemos complementarla con un dato no menor: el cuerpo se adapta a cualquier condición, por eso aunque exista mucha actividad física, llega un momento donde se frena el desgaste calórico. Pero esto no significa que las tribus subieran de peso por dejar de quemar calorías porque la clave está en la dieta.

Allí surge la segunda conclusión: la obesidad se explica por la dieta. La sobreingesta  de calorías es lo que hace a las personas gordas, muchos más que el hecho de ser sedentarios. Entonces, si quieres perder peso la clave es concentrarse más en los alimentos que en el ejercicio, pero ojo no significa prescindir de este último. Y si la meta es mantener el peso, debemos hacer lo inverso: intensificar la actividad física y mantener la dieta.

No podemos volver al pasado, pero sí aprender de él. Comer saludablemente, eligiendo verduras, frutas, pescados, lácteos descremados, carnes magras, legumbres y granos integrales, y acompañar esta dieta con ejercicio regular siempre será la forma para alcanzar y mantener un peso normal. Dudo que surja un estudio que la desmienta, mientras esa será nuestra única receta.

Comments

  1. Doctor de niños says

    Le daría una vuelta de tuerca a la conclusión respecto al ejercicio y su importancia en bajar de peso… Hay demasiada evidencia respecto a esto