Técnica B-Lynch y el manejo de la hemorragia post parto

La semana recién pasada tuvimos un turno de esos que difícilmente se olvidan. En la rutina de nuestro trabajo como matronas pocas veces nos vemos enfrentadas a reales urgencias donde la vida de los pacientes corre riesgo, ya que mayoritariamente trabajamos dentro de lo fisiológico y es quizás por eso mismo – y claramente por nuestra naturaleza humana – que nos afectó tanto.

La hemorragia post parto se describe como una de las primeras causas de muerte materna en el mundo, produciendose principalmente por inercia uterina, restos ovulares, lesiones del canal, retencion placentaria, trastornos de la coagulación o rotura uterina. Siendo entre todas esta la mas frecuente la Inercia Uterina, la que caracteriza por una atonía de la musculatura lisa del utero impidiendo que los vasos sanguineos que transportan un importante flujo de sangre al ahora lecho placentario (lugar donde se insertaba la placenta previo al parto) se colapsen y cesen la perfusion sanguínea, producionendo asi una importante hemorragia.

De primera linea está el tratamiento con medicamentos uterotónicos como es la Oxitocina, la metilergometrina y el misoprostol; que por lo general tienen buena respuesta no requiriéndose mas tratamiento que este para lograr una adecuada contraccion uterina. En casos mas severos en los que dichos tratamientos no tienen efecto se puede utilizar insulina con un goteo de suero glucosado para de cierta forma “inyectar energía” al musculo uterino y así facilitar la contracción. Pero hay casos, como el de la paciente en cuestión, que ninguna de estas medidas ayuda a mejorar el cuadro y es ahí cuando la protagonista de esta historia entra.

Paciente de 23 años, Primipara,  puérpera de cesárea programada por una desproporción cefalopelvica reingresa al servicio de puerperio una hora post procedimiento. Como parte de la rutina del servicio se realizan controles obstetricos y de signos vitales cada media hora durante la primera hora y media. En el segundo control la paciente se hipotensa y sangra profusamente, al examen el útero se palpa blando y se contrae débilmente al masaje, administro carga de oxitocina endovenosa y traslado inmediatamente a pabellón para manejo medico y monitorizacion. Ahi se continúa con el manejo antes descrito sin obtener resultados satisfactorios, mientras, la paciente comienza a mostrar signos de una coagulopatía de consumo.

En tiempos pretéritos la solución ante este panorama era resolver con una histerectomia. Ahora existen otros pasos antes de tomar tan drástica decisión. La embolizacion de arterias uterinas es una de ellas y con esta paciente tampoco funcionó. Es ahí cuando el medico de turno propone la técnica de B- Lynch, tomando en cuenta la paridad y corta edad de la paciente.

Esta técnica consiste en pocas palabras en la aplicación de puntos de sutura compresivos en el útero, de tal forma que el sangrado cesa obteniendose resultados favorables en cerca del 90% de los casos. La técnica original fue descrita por su autor Christopher B-Lynch en 1997 y desde ese año en adelante se han probado distintas variaciones que por lo menos en el caso chileno no han tenido tanto exito como la original.

 

Con la paciente en posicion de Lloyd Davies que permite acceso vaginal y visualizacion clara del sangrado se revisa la cavidad uterina (mediante histerotomia) para no dejar coagulos en su interior. Se exterioriza el útero y el ayudante comprime por su cara anterior y posterior para observar si hay cese del sangrado, de ser asi se presume que la técnica tendrá buenos resultados. Sin dejar de comprimir el primer cirujano procede a realizar la sutura que por terminos prácticos prefiero mostrarles en un esquema antes de describirla paso a paso.

Si bien existen diversos procedimientos descritos para el manejo de la hemorragia post parto esta es una técnica sencilla y efectiva cuando la paciente esta con sangrado activo y hemodinamicamente inestable, condición en la cual una embolizacion arterial radiologica o una desvascularizacion pelviana no puede ser realizada.

Hoy nuestra paciente se encuentra estable y ya no requiere ventilación mecánica, probablemente la recuperación sea lenta, pero va a volver a casa con su familia y quizás en unos años mas pueda darle un hermano a la hermosa hija que tuvo la semana pasada.

Comments

  1. andres says

    Hola. Los que hemos manejado este tipo de pacientes sabemos que el deterioro es en cosa de minutos y hay q actuar lo antes posible sobre todo al tomar conductas quirurgicas. El B-Linch me ha tocado hacerlo en 3 casos de inercias refractarias a tratamiento en pacientes jovenes y afortunadamente me ha resultado. Es una tecnica expedita y altamente reproducible, aunque en ocasiones tambien fracasa y si la paciente continua inestable hay que recurrir a la histerectomia obstetrica.
    Interesante tema del post… estos casos hacen envejecer unos annos cuando te tocan

    saludos

    Andres