Sin Licencia Para Cuidar

Cuando un niño enferma, no lo hace sólo él: lo hace toda la familia. Un niño no puede cuidarse sólo, necesita de sus padres para contenerlo y regalonearlo cuando este lo necesita. ¿A quién no le gustaba estar con una amigdalitis en la casa y ser atendido como rey por unos días?. ¿Alguna vez se han detenido a preguntar qué pasa con las enfermedades catastróficas como el cáncer?. La legislación chilena[1] considera dos situaciones, en ambas la licencia es para la madre en primera instancia -a menos que ambos sean trabajadores- cuyo caso puede cederle el beneficio al padre:

  1. Cuando la salud de un niño menor de un año requiera de atención en el hogar con motivo de enfermedad grave[...]
  2. Cuando la salud de un menor de 18 años requiera la atención personal de sus padres con motivo de un accidente grave o de una enfermedad terminal en su fase final o enfermedad grave, aguda y con probable riesgo de muerte [...] tendrá derecho a un permiso para ausentarse de su trabajo por el número de horas equivalentes a diez jornadas ordinarias de trabajo al año [...]

Si los dos padres trabajan, y su hijo tiene cáncer, ¿qué opciones tienen?. Una claro, es que uno de los dos deje de trabajar, pero ¿qué pasa con el ingreso familiar? ¿qué pasa con el padre que tendrá que seguir trabajando mientras su hijo sufre? o -peor aún- ¿si son de fuera de Santiago?. Aunque sea sorprendente, en este momento no hay ninguna solución. Actualmente el tratamiento pediátrico de un niño con cáncer tiene como promedio 1 año que oscila entre los 3 meses y los 2 años y medio, por lo que unos escasos 10 días no harán ninguna diferencia. Por lo demás, IMHO el espíritu de esa ley no pareciera estar pensado para este tipo de situaciones.

Benja en el hospitalHablo de este tema con bastante cercanía pues tuve la lamentable experiencia de tener un hijo con leucemia (que actualmente está de alta y sano). Para nuestra suerte, los dos somos estudiantes y “bastaba” con que alguno de los dos congelara (o los dos) pues nuestros padres serían los encargados de correr con los gastos[2]. Esta ventaja no es para nada frecuente y día a día, muchos padres se ven enfrentados al terrible dilema de abandonar a sus hijos para poder proveer. Otros, recurren a las licencias médicas con diagnósticos de la esfera psiquiátrica (reposo por un trastorno adaptativo), sin embargo, la ISAPRE -que curiosamente son juez y parte- las niegan.

¿Ahora qué?

Hace algún tiempo  se formó la agrupación «Sin Licencia Para Cuidar» que tiene por objetivo luchar por esta causa, promoviendo un Proyecto de Ley del 2008 del Senador Carlos Bianchi. Hasta el momento como pueden ver en la prensa, se les ha dado harta cobertura y los políticos no se han visto con muchas más opciones que las de apoyar. En cualquier caso, los insto a que miren su página web, lean los testimonios, vean los videos promocionales, los sigan en Twitter, compartan la información por Facebook, etc.

¡Todos los niños tienen derecho a ser cuidados por sus padres!

[youtube]http://youtu.be/Jv62CDnpypE[/youtube]

Disclaimer: Cuando digo padres, es por una cosa más simple y cercana. Por supuesto que corre para cualquier cuidador, hermanos, abuelos, amigos, etc.

[1] Específicamente el Código del Trabajo, Libro II, Título II: De la protección de la maternidad, Art 199 y 199bis..
[2] Por cierto, no hay ningún plan, ni GES que cubra todo… hay un montón de cosas que no están codificadas por FONASA y por tanto ni ellos, ni las ISAPRES bonifican.

Comments

  1. Matias Winter says

    Pablo: me parece muy interesante tu artículo.
    He visto este problema día a día en mi trabajo en consultorios y hospitales.
    La ley define claramente que existe licencia post natal y luego para la madre para enfermedad grave del menor de 1 año.
    Por lo que en una Rinofaringitis de un lactante de 10 meses o una Neumonía en un niño de 2 años NO hay licencia.

    Ahora bien, más allá de estar o no estar de acuerdo con esto, creo que esos niños necesitan cuidado por alguien competente e idealmente los padres y tampoco me parece pertinente que vayan a la sala cuna o al colegio enfermos.
    Es ahí donde se produce un vacío, que va más allá del tema médico, es un problema de la esfera social y que involucra a muchos actores, sin embargo no creo que la licencias sea la solución. (o al menos no la única).

    Actualmente, cada vez son más los matrimonios en donde ambos padres trabajan y envían a sus hijos desde muy temprana edad a salas cunas y al jardín.
    Pero cuando se enferman muchas veces los envían con fiebre o diarrea ya que no tienen con quien cuidarlos.
    Es una solución lamentable que perjudica al niños y a sus compañeros, pero muchas veces los padres no tienen otra opción.

    La sociedad ha modificado el funcionamiento familiar y los hijos están siendo perjudicados.
    Por otro lado, lamentablemente hay personas que abusan de las licencias y por un tema de costo tampoco se puede pagar por TODAS las enfermedades de los niños.

    Creo que deberían existir instituciones estatales para cuidados de niños con enfermedades no graves por mientras se estabilizan y flexibilidad laboral tanto para padres y madres.

    Además se ha ido perdiendo el apoyo de pares, es fundamental tener redes sociales, a través de grupos sociales, religiosos, musicales u otros. El ser humano es un ser social y se necesita del prójimo.

    En el caso de enfermedades catastróficos como el cáncer o de larga duración, creo que más allá de la licencia la madre o el padre; uno debería dejar de trabajar por un tiempo y el estado tener fondos destinados a apoyar económicamente a esas familias con problemas y cambios no normativos. Así daría tranquilidad por un tiempo mientras se soluciona el problema.

    Un abrazo,

    Dr Matias Winter

  2. says

    Gracias por comentar :).

    Ciertamente que el problema es mucho más grande y tiene que ver con los cambios en la sociedad y principalmente del sistema que desestimó la labor que hacían las madres.

    Sobre el abuso de las licencias… en algún lugar leí (no tengo a mano la referencia exacta en este minuto) que para ello se cumple la clásica ley de Pareto (o de 80 – 20), pero aún peor (95-5 o incluso más!): el 95% de las licencias están dadas por el 5% de los médicos, y el 5% restante cubren el resto de la población; ergo el problema es más bien médico que de los pacientes.

    Bueno, sobre el último párrafo, esos “fondos” que tú dices son perfectamente las licencias (en el caso de FONASA), así que no veo por qué debiese existir una instancia aparte.

  3. María says

    Esto debería ser materia de interés para el Chile Crece Contigo