Universidades, medicina y religión.

Leyendo un artículo en el blog MedTempus, me encontré con un artículo en el cual se comentaba que en España, a pesar de la grave crisis económica que están sufriendo, existe una gran proliferación de universidades privadas, muchas de las cuales imparten la carrera de medicina. Lo más llamativo es que muchas de estas universidades poseen una ideología fuertemente ligadas a la iglesia católica y al arzobispado. En sus cartas de “principios”, declaran que la universidad formará médicos enfocados en proteger la vida, nunca en apoyar la muerte, sobre todo educando profesionales que estén en contra del aborto, eutanasia, pastilla del día después, etc. El presidente de la Universidad Católico San Antonio declaró al diario “La verdad”, en Junio de este año:

Era un objetivo primordial de esta universidad formar médicos en los valores éticos y morales del cristianismo, donde se constata la defensa de la vida como un valor fundamental, el respeto a la dignidad de la persona y el fomento de la cultura de la vida, en contra de lo que se preconiza en estos momentos en muchos sectores de la sociedad, que es la cultura de la muerte apoyando la eutanasia, el uso de la píldora anticonceptiva, el aborto y todo lo que está fuera de los contextos que permite la iglesia… Queremos formar médicos en esta línea, que sean grandes profesionales y puedan hacer esta labor constructiva de ayuda al ser humano.
 

Mientras veía esto, me preguntaba ¿ Que pasa en Chile?. En nuestro país existen algunas universidades dirigidas por el Arzobispado o formadas por grupos asociados a congregaciones religiosas. De esas universidades, algunas imparten Medicina y otras carreras de la salud, como enfermería, Obstetricia, etc. Es conocido, y muchas veces vivido en la práctica, que estas universidades no imparte, o solo enseñan, ciertos temas que no están de acuerdo con su ideología. Particularmente ocurre con temas como anti concepción, la pastilla del día después, etc.

Me considero una persona tolerante. Soy de la idea que cada persona es completamente libre de elegir su esquema de principios y valores, y pensar el mundo de la forma que encuentre más conveniente. Cada uno tiene derecho a pensar y hacer lo que le de la regalada gana. Pero no estoy de acuerdo con que uno pueda imponer a otra persona lo que yo considero correcto, sin darle la oportunidad de elegir otra cosa. Esto es particularmente grave en el área de la salud, donde muchas veces el paciente no tiene la posibilidad de elegir donde o con que profesional atenderse y tiene que atenerse a la ideología del médico tratante. ¿Como es posible que una joven que se acerque a consultar por anticonceptivos, se le niegue y solo se le ofrezcan métodos naturales?.

Las “alternativas” ofrecidas no son abordables por toda la población (mantener a “todos los hijos que Dios me mande”, “medir todos los días la viscosidad y filancia del moco vaginal para evaluar el nivel de fertilidad”). En el sistema privado la gente tiene la opción de elegir el profesional que los atenderá. Si no están de acuerdo simplemente se cambian. ¿ Pero que pasa en el servicio público? Los pacientes no tienen opción de buscar una 2° opinión. Más grave es cuando todo el centro de atención de a salud solo entregan 1 alternativa al tratamiento. Las consecuencias pueden ser bastante graves para el o la paciente, muchas veces comprometiendo su vida o su integridad económica.

¿ Es correcto que se les enseñe a los alumnos de estas universidades solo una parte del conocimiento?¿ El lícito tener un sesgo ideológico en la formación del estudiante? Me llamó fuertemente la atención cuando conocí a una ex alumna de una de estas universidades que decía: “No se indicar anticonceptivos, nunca me enseñaron”. No deja de ser complejo, cuando el uso de los anticonceptivos orales son ampliamente usados en la población femenina.

 

Comments

  1. Guillermo says

    Considero que cuando uno ingresa a una institución ligada a cierta ideología, como adultos responsables, asume las consecuencias de ello, es decir, si me meto a una universidad ligada al catolicismo debo estar conciente que la enseñanza estará ligada a eso, caso similar en universidades adventistas, laicas, etc. Cada una enseñará según los principios que persigue, y pensar que todas enseñarían igual sería un poco iluso. Cada uno sabe donde le aprieta el zapato, y siendo de la PUC, la Chile, o de donde sea, cada uno sabe las fortalezas y debilidades de su casa de estudio. La universidad te entrega algo, pero cada uno es llamado a formar su propia opinión, y es su deber tener iniciativa que lleve también a la autoformación, no siendo obligación exclusiva de la universidad ser la punica entidad formadora. Los sesgos ideológicos siempre van a estar presentes, incluso en instituciones laicas, pero no es excusa acudir a ellos para justificar ciertos problemas de contenidos.

    Yo al menos soy católico, y si a mi consultorio llega alguien que quiere hacer algo que va en contra de lo que creo, no lo haría. SIN EMBARGO no es ético dejar a un paciente sin atención, por tanto es mi obligación moral asegurarme que esa paciente llegue donde otro profesional que tal vez si la pueda ayudar (no solo llenar el papel de la interconsulta). Hasta que no pase eso, ese paciente sigue siendo de mi responsabilidad.

    Saludos

  2. Rolo says

    Concuerdo con Guillermo. Lamentablemente no existen instituciones de educación superior que estén libres de sesgos ideológicos, y corresponde al estudiante en formación informarse y complementar su formación para poder ejercer de forma responsable.

  3. Joe says

    Estoy de acuerdo contigo, el problema es que muchas veces la ideología no es un factor relevante al optar por una universidad (tenemos que pensar que apenas tienen 18 años).
    Mi conflicto no es con el que opta por esa ideología, si no por el paciente que no puede optar.

  4. Guillermo says

    Insisto, como lo puse en el segundo es parte de la ética del profesional. Si por tus creencias no estas de acuerdo en realizar cierto procedimiento nadie puede obligarte a hacerlo, sin embargo, es tu deber derivarlo donde otro médico. No lo estas dejando sin atención o sin opciones, sino que solo estas siendo franco contigo mismo diciendo que tu no lo harás simplemente, pero que le recomiendas que vea tal o tal médico para que puedan analizar formas de solucionar su problema.