Simulación Clínica

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Es conocido el dicho: “la práctica hace al maestro”. Si extrapolamos  este concepto a la academia  en el área de la salud se hace necesario y fundamental que esta “práctica”  vaya acompañada por una base teórica, es la que guía el actuar.

Con la premisa además de que todos somos susceptibles a errores, (SI, TODOS)  no solo de procedimentales, si no que también en algunas oportunidades de conocimiento, hace que en el trabajo diario, desarrollado en campo clínico; estemos expuestos a que en solo un segundo la condición clínica de un usuario cambie y de manera brusca e inesperada.

El como actuar bajo presión, sin que eso nos lleve a decisiones equivocas, que puedan poner en riesgo al usuario o disminuyan  la calidad de los cuidados que ofrecemos, es una de las habilidades que se desarrolla mediante esta metodología.

Desde hace un par de años, he venido escuchando el concepto de “simulación clínica”, digo escuchando, ya que la simulación se ha venido utilizando y desarrollando como una técnica de manera formal, en la educación médica desde hace más de 40 años.  (Europa, USA, por ejemplo)

Y desde hace unos años, es un concepto en el cual en nuestro medio local con un desarrollo incipiente pero muy bien encaminado (si comparamos con las realidades mencionadas anteriormente) ya tiene sus seguidores, así como también sus detractores.

Innegable es el hecho para quienes miran con desconfianza la idea, que cuando uno comienza a ahondar, estudiar y conocer sobre este tema (como lo he venido haciendo), ve que es una herramienta cada vez mas necesaria,  su utilización ha permitido un mejor adiestramiento de estudiantes de medicina y enfermería; de especialistas en diferentes áreas clínicas y quirúrgicas y perfeccionamiento en el manejo de de técnicas invasivas y quirúrgicas.

Es una metodología educativa diferente, importante es el hecho que cuenta con evidencia científica. Pero como toda “Nueva metodología”, requiere una predisposición al cambio (desde autoridades a docentes, quienes debemos aprender, capacitarnos e integrarla)

Desde el punto de vista curricular, es una metodología que se integra al currículo y se complementa perfectamente con  clases magistrales, aprendizaje basado en problemas, prácticas clínicas es decir las distintas metodologías. Permite además  la enseñanza de habilidades blandas: trabajo en equipo multidisciplinario, toma de decisiones, solución de conflictos, mejorar la comunicación (aprender a escuchar )

 Se podrían resumir las ventajas:

  • Como método de aprendizaje, es eficiente.
  • Permite un entrenamiento real para conocer/manejar  patologías que no son comunes y  pacientes difíciles.
  • Permite que el alumno/aprendiz pueda errar sin riesgos de herir o perjudicar al paciente.
  • Se tiene la posibilidad de repetir el procedimiento las veces que sean necesarias.
  • Permite la creación de escenarios adaptadados a la idiosincrasia local.
  • Permite desarrollar, el concepto de “trabajo en equipo”.

La simulación clínica no pretende remplazar el aprendizaje que se obtiene a través de la práctica hospitalaria diaria y el contacto con los usuarios. El aprendizaje con los usuarios es esencial en la formación todos de los profesionales del área de la salud y, por lo tanto, nunca se debe pretender remplazarlo. Pero si,  es una estrategia didáctica más, que capacita y entrena de manera óptima al estudiante, al profesional/especialista para enfrentar la realidad de la práctica con los pacientes.

Si bien la simulación clínica pretende preparar  al estudiante generando una mayor idoneidad en los procesos, habilidades, actitudes y ordenamiento en la forma de pensar para el momento que enfrente la realidad del caso o del paciente, debe quedar muy claro que la simulación solamente es una estrategia didáctica que ayuda al entrenamiento en diversos elementos que componen las competencias profesionales, puesto que la competencia en sí sólo se hará evidente cuando se actúe frente a la realidad del paciente.

La evidencia nos muestra que mediante la simulación se ha podido realizar una enseñanza más objetiva, ya que en ocasiones el acceso del estudiante al paciente se ve limitado por parámetros éticos, sociales, administrativos y legales.  (*Ley de derechos y deberes de pacientes)

Finalmente, la simulación unida al razonamiento crítico y a la enseñanza basada en la resolución de problemas, ha permitido perfeccionar y entender el significado de las competencias, o el aprendizaje basado en el desarrollo de ellas.

Como técnica, la simulación ofrece de forma objetiva y controlada entender la verdadera importancia de ensayo y error, como base importante de la destreza, además se constituye en un método de control de calidad de procesos tanto educativos como procedimentales en el área de la salud (procedimientos médico-quirúrgicos).

¿y ud. que opina?

Comments

  1. Paula Morales Murga says

    Estoy completamente de acuerdo con la simulación clínica. Desde el punto de vista de estudiante de enfermería sabemos teórico-practico el procedimiento que debemos realizar en ciertas circunstancias, pero
    realmente sabremos actuar con precisión y sin fallar??
    Personalmente me gustaria sobrellevar una situacion de estress sin ocasionar daño a nadie, además como dicen la practica hace al maestro y como parte de nuestra formación seria realmente valioso.