Los derechos de los niños y 'Chao Cajita Feliz' #chaocajitafeliz

El MINSAL señala no tener presupuesto para implementar la Ley 20.606 que prohíbe los ganchos comerciales con alimentos infantiles, en tanto, las organizaciones sociales y el mundo académico exigen su aplicación y llaman a la fiscalización ciudadana.

La promoción y publicidad de alimentos infantiles tiene como objetivo establecer relaciones emocionales con los niños, divertirlos y entusiasmarlos para estimular su lealtad a la marca, mediante recursos como el uso de personajes animados, actores, cantantes, deportistas, etc. La promoción y publicidad de alimentos  no saludables frecuentemente incluye obsequios y concursos,  los que tienen como objetivo alentar las compras repetidas mediante promociones con objetos coleccionables (OPS 2011). Esta publicidad condiciona los cerebros infantiles mediante la asociación alimento-juego-placer para que desarrolle una preferencia perdurable hacia estos productos. La Organización Mundial de la Salud en el año 2010 insta a los estados miembros a limitar la exposición de los niños a la publicidad de alimentos (OMS 2010). Los niños tienen derecho a una alimentación adecuada, suficiente y de calidad, y es deber del Estado protegerlos de las prácticas que se aprovechan de su ingenuidad y los inducen a comer alimentos no saludables, convirtiéndolos en futuros adictos a estos productos.

Después de 5 años de dura tramitación en el Congreso, con veto presidencial incluido, el pasado 6 de julio de 2012 fue publicada en el Diario Oficial, la Ley 20.606 bautizada por el Ministro de Salud Jaime Mañalich como la Ley Súper 8. Esta Ley busca identificar alimentos no saludables, altos en grasa, sal y azúcar, para facilitar una mejor selección de productos por parte de toda la población, así como también, limitar su venta en escuelas, la entrega de elementos promocionales y la publicidad dirigida a niños. La nueva norma tiene artículos que son de ejecución inmediata y otros que requieren de reglamento para ser implementada. Uno de los incisos que no requiere de reglamento, y por lo tanto, está vigente desde el mismo día de su publicación, es aquel que prohíbe la venta de alimentos, especialmente destinados a menores, mediante ganchos comerciales, tales como regalos, concursos, juegos u otro elemento de atracción infantil.

Asociaciones de padres y apoderados, organizaciones de consumidores, de feriantes, académicos de la Universidad de Chile y miembros de la Alianza Global contra la Obesidad, hicieron un llamado el pasado miércoles 25 de julio al Ministro de Salud a actuar con diligencia retirando las llamadas “cajitas felices” y otros productos con promociones. El Ministro ha respondido que no  tiene presupuesto para implementar esta Ley, que no tiene suficientes fiscalizadores y que los mismos no están capacitados, por lo tanto hay que esperar un año para su aplicación (nota en Radio Bio Bio). Extraña tanta improvisación siendo que, se sabía que este año debía resolverse el veto y ser promulgada la norma. Extraña también que diga que no tiene fiscalizadores, cuando la Autoridad Sanitaria tiene en su planificación regular, la fiscalización de supermercados y restaurantes ¿qué les cuesta dar una miradita si están vendiendo juguetes con los alimentos? Por otra parte, para conocer las principales promociones basta con que se sienten un día a mirar los canales de TV infantiles. Una medida inmediata, por ejemplo, es instruir a la Autoridad Sanitaria para que no autorice las importaciones de alimentos que infringen la ley, como por ejemplo, los Kindersorpresa.

Las empresas manipulan a nuestros hijos con figuras y promesas que son irresistibles para ellos, y pocos padres pueden negarse sistemáticamente a los deseos de sus hijos. Estos objetos les dan prestigio entre sus compañeros, y muchos de ellos no están disponibles en el mercado para adquirirlos sin los alimentos. Las empresas alimentarias deben vender alimentos, las empresas de juguetes deben vender juguetes, ¿parece lógico no?  Las promociones son un tremendo negocio, fidelizan a estos pequeños clientes quienes seguirán comprando sus productos de por vida. Hacemos un llamado a la responsabilidad social de Mac Donald’s, Burger King, Kentucky, Nestlé, Soprole, Kinder, Watt’s, Ambrosoli, Arcor y todas las empresas con estas promociones, a retirar todos los regalos, stickers, concursos, elementos coleccionables de sus productos antes del Día del Niño. Eso es Responsabilidad Social Empresarial (RSE) real y será un gesto valorado por sus consumidores.

Nosotras le proponemos al Ministro que la ciudadanía, los padres, abuelos, tíos y hermanos mayores  pueden ayudar fiscalizando, denunciando dónde existan productos con promociones. Una Ley que costó tanto trámite en el Congreso, no puede convertirse en letra muerta por la desidia de la autoridad, y permitir que se continúe con este abuso hacia nuestros niños. El Ministerio de Salud tiene el mandato de velar por la salud de todos, no hay justificación de ningún tipo para postergar esta tarea encomendada por una ley, los recursos deberán aparecer,  de otra forma la lectura lógica es protección a la industria alimentaria. En el documento siguiente puedes ver como hacer tu propia denuncia ciudadana:

TUTORIAL PARA RECLAMOS POR INCUMPLIMIENTO DE LA LEY 20606

Tutorial Para Reclamos Por Incumplimiento de La Ley 20606

También puedes enviar tu denuncia ciudadana al mail chaocajitafeliz@gmail.com

¡Chao cajita feliz!

Marcela Romo. Antropóloga de la Universidad de Chile especialista en pautas culturales de alimentación. Profesora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. En Twitter es @Blanquito_amor

Teresa Boj. Nutricionista Magister en Ciencias de la Nutrición de INTA: Directora de la Escuela de Nutrición y Dietética de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Twittea como @teteojjo

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Siga esta campaña en twitter con los hashtag #chaocajitafeliz y #denunciacajitafeliz

Comments

  1. Gato Andino says

    Me pregunto si el Ministro de Salud falta a sus deberes al excusarse de aplicar una ley por razones de presuspuesto y si eso puede ser sin costo para él.

  2. Fabián Moya says

    No me calza, no hay presupuesto para implementar una ley que debiese traer consecuencias bastante positivas en muchos planos a nivel país, tanto en el corto, mediano y largo plazo, pero sí se tiene dinero para armamento, para represión hacia la ciudadanía. Yo me pregunto cuándo habrá un poco de consecuencia entre lo dicho por el Presidente y lo realizado en el diario vivir, o cuándo el pueblo chileno estará por sobre los empresarios.

  3. says

    Hay algo que le falta a esta “administración” y mientras no lo entiendan seguirán aumentando los seguidores del “Mesías 2012″, todos los Arrepentidos que creyeron y votaron por ellos: la CONGRUENCIA, “Decir lo que Piensan y Hacer lo que Dicen” pero con total honestidad, por ahora yo solo veo al Padre Gatica por todos lados.¡¡¡Que lástima!!! por el tremendo problema de Salud a nivel país que se nos avecina.

  4. Alejandra Burgos says

    Perfectamente podrian incluirlo en la fiscalizacion programada contemplada en el Objetivo 6, de la Estrategia Nacional de Salud 2011-2020, que se encarga de ambiente y e inocuidad de los alimentos. Ademas existe la posibilidad de ajustar año a año las estrategias, con lo que se podría conseguir recursos adicionales asociados a la promoción de salud, en el Objetivo 3, de factores de riesgo para sobrepeso y obesidad. En definitiva, es posible que hoy no estén los recursos pero, de poderse, se puede…

  5. says

    Siendo nutricionista me molesta en demasía que el ministro diga que no hay fiscalizadores. Y nuestra carrera qué? No estamos pintados, tenemos las competencias, la preparación, el conocimiento y las habilidades para participar de esta cruzada, pero el ministro está más preocupado que en atención primaria se cumplan las metas IAAPS por lo tanto todo el mundo gira en torno al enfoque asistencial y dan mínimos incentivos a la promoción. Demás está decir que la presión de la industria alimentaria es potente y que los honorables no están dispuestos a perder sus acciones, por lo que sólo nos queda la responsabilidad como consumidores.
    Felicito a las autoras del artículo, tuve la suerte de asistir a clases de doña Marcela Romo y me parece espectacular la cruzada que están iniciando. Muchos saludos!