El acceso a la Información Médica está enfermo: Parte 1

Este es un post invitado de por Javiera Atenas ( @jatenas )

 

De acuerdo al consejo de investigación británico, toda investigación financiada con fondos públicos debe ser puesta a disposición de la gente y ser accesible para las futuras generaciones. La mayor parte de las investigaciones científicas, y en este caso específico, la investigación en ciencias médicas se realiza con fondos públicos, pero acceder a esta información puede ser una tarea difícil para quienes no ejercen la medicina en hospitales universitarios y centros de salud que cuenten con bibliotecas que paguen por las subscripciones a revistas científicas cuyo costo, como todos sabemos es elevado.

El asunto es fácil de entender, los gobiernos pagan a los centros de universitarios para que se haga investigación en medicina, luego los médicos y científicos mandan los resultados de las investigaciones financiadas con fondos públicos a las revistas, las revistas las publican y les cobran a las bibliotecas las subscripciones que permiten que la gente del mismo estado que financió la investigación pueda acceder a ella. Es decir, negocio redondo para las editoriales, no hacen nada pero ganan por todos lados, y entonces ¿quién pierde? La gente, la misma gente que pagó impuestos para que se pudiera hacer esta investigación.

Este modelo ‘comercial’ del acceso a la ciencia está cambiando, cada vez son más las universidades que adscriben al modelo de acceso abierto a la información. Este modelo facilita el libre acceso a las publicaciones científicas y académicas que han sido producidas con fondos fiscales sin barreras económicas ni restricciones comerciales, así, los editores de las revista no pueden lucrar comercializando con la ciencia y los autores están protegidos como propiedad intelectual no como asunto comercial.

Hace algunos meses, participé de una reunión de la Open Knowledge Foundation, y un profesor de Oxford decía que mayor problema del acceso a la información médica es que está en manos de comerciantes que lucran con las investigaciones que salvan vidas, y decía, que el costo de acceso a un artículo sobre tratamiento de la malaria podía salvar la vida de al menos 15 personas enfermas de malaria, ya que el valor promedio de cada artículo es de U$40.

Para Robert Kiley del Welcome Trust (UK), el evento que gatilla la decisión de esta institución para comenzar a publicar en acceso abierto, fue un evento que sucedió hace 6 ó 7 anos, en el cual, al intentar acceder a una publicación sobre una investigación financiada por ellos y medical research council (UK), tenían que pagar U$30, pero ellos habían pagado 3 o 4 millones de libras esterlinas para que esa investigación pudiera ser hecha, lo que les hizo preguntarse ¿por qué tenemos que pagar para poder acceder a la información sobre las investigaciones que nosotros mismos financiamos?. Por lo que lo que es obligatorio actualmente para todos quienes investiguen con fondos otorgados por el Trust el poner a disposición los artículos en PubMedCentral.

Ahora, en el contexto latinoamericano, existen iniciativas de acceso abierto, como el proyecto Scielo, sin embargo, la gran cantidad de la información médica está restringida a quienes pueden pagarla, y esto es, a las bibliotecas de las instituciones (llámese hospitales o universidades), por lo tanto, los enfermos y los médicos que han pagado con sus impuestos la investigación científica, no pueden acceder a ella, y si eres médico de un consultorio, toca aplicar Google, porque no hay un repositorio nacional que permita a los médicos y a los bibliotecarios médicos acceder a información que puede ser vital, y si bien PubMedCentral y Scielo hacen bien el trabajo, hay cosas que a nivel local también son importantes.

Yo trabajé hace algunos años para una sociedad médica chilena ayudándolos con el sistema de publicaciones digitales, para que los miembros en regiones pudieran acceder a las revistas que pagaba la biblioteca de forma digital, pero sería interesante, que esa misma institución o cualquier otra institución médica no tuviera que pagar para que los miembros accedieran a las publicaciones sobre las investigaciones hechas por ellos mismos, que puede ser vital y urgente en algún caso complejo. Pero como yo no soy del mundo médico, es que comparto esta columna con un médico que cuenta su experiencia en el terreno de aquellos que no trabajan en lugares asociados a infraestructuras de información que permitan acceder a los la información médica…

Javiera es MSc en Gestión del conocimiento e Investigadora de la Universidad de Londres y cuenta con importante experiencia en acceso y sistematización de información.  Pueden seguir sus tweets a traves de su cuenta @jatenas

Comments

  1. says

    Este artículo me dejó pensando. Este no es un problema exclusivo de la investigación médica, nos pasa a todos los que investigamos en alguna área de conocimiento y queremos publicar nuestro trabajo.

    Como en todo proceso, hay quienes se benefician y quienes se perjudican, es la vida. Si las editoriales se benefician y los investigadores se perjudican ¿porqué los investigadores siguen publicando en editoriales de acceso cerrado/pago? ¿No es un círculo vicioso?

    Por otro lado, sino se publica en una de esas editoriales ¿que tanto se puede difundir un trabajo científico? O sea ¿hay una penalización en la difusión del trabajo por no publicar donde todos lo hacen?

    Ciertamente para garantizar el nivel del trabajo debe haber un proceso editorial, incluso un proceso de revisión por expertos. Y eso cuesta (los expertos no son baratos). También hay revisiones por pares más o menos rigurosas. Entonces hay que poner el tema de la calidad en la balanza: la calidad cuesta y alguien tiene que pagarla. Si yo estoy investigando un tema y me baso en información poco confiable pero gratis ¿qué valor tiene mis investigación?.

    Con la pregunta que me quedo es ¿se podrá tener un entorno de acceso libre y gratuito, con calidad asegurada a trabajos científico?

    Como punta de otro tema, creo que no solo las publicaciones científicas deberían ser de acceso libre, sino toda la información médica, incluyendo las HCs deidentificadas de pacientes reales. La HC es una fuente primordial de información para trabajos científicos, entonces si no la tenemos estamos en la misma situación que cuando no podemos acceder a otros trabajos científicos.

    Saludos desde Uruguay,
    Pablo.