Envejecimiento saludable y solidaridad intergeneracional – America Latina y su momento de oportunidad.

Este es un post invitado de @Diego__MD

En los últimos años la salud ha visto un cambio en su dinámica global. La etapa histórica abierta a partir del imperio de la globalización modificó radicalmente dos aspectos constitutivos de las sociedades humanas desde sus primeras expresiones: tiempo y espacio. Aspectos cruciales que las organizaciones de los seres humanos han tomado en cuenta para definir sus propias agendas, cumplir sus objetivos y solventar sus necesidades.  Los cambios generados por la globalización económica, social y cultural han puesto en evidencia la estrecha asociación que existe entre el desarrollo de las sociedades, la gestión de políticas públicas, la política exterior de los países y la interacción con los demás actores del escenario global. En esta arena internacional, los aspectos y efectos sobre la salud de las personas pueden considerarse como uno de los ejes centrales que abordan las sociedades contemporáneas.

Hoy en día la agenda de salud regional esta marcada por cinco fenómenos, cinco temas íntimamente relacionados con el comienzo de este Siglo XXI: Urbanización, envejecimiento, enfermedades nos transmisibles, cambio climático y las migraciones. De ellos, el envejecimiento particularmente será un condicionante sustantivo para el desarrollo del bienestar en nuestra Región en el futuro de medio y largo plazo.

En sintonía con este fenómeno global, la Organización Mundial de  la Salud ha elegido como tema central para la celebración del Día Mundial de la Salud en 2012, al Envejecimiento Saludable [i]. En Europa, además, 2012 ha sido declarado Año Europeo del Envejecimiento Activo y la Solidaridad Intergeneracional [ii].

Porqué el  gran significado para la salud del proceso de envejecimiento de nuestra sociedad?

Según las Naciones Unidas en 2006, en America Latina y el Caribe había más de 55 millones de personas mayores de 60 años. Se calcula que para 2025 aumentaran a 100 millones y en el año 2050 seran cerca de 200 millones[iii]. Las consecuencias de este dramático aumento podrían ser muy significativas para el desarrollo social regional, especialmente en lo relacionado a políticas de protección social, en la que están incluidos los sistemas de salud y previsión social.

Veámoslo así. La expectativa de vida ha crecido producto del avance y desarrollo en materia de salud y saneamiento. El aumento del tamaño en las cohortes de adultos mayores nos está mostrando nuevos patrones epidemiológicos de enfermedad. La emergencia de las enfermedades no transmisibles crónicas y la importancia de los determinantes sociales de la salud como condicionantes del curso de vida, nos muestra que los años no siempre se acompañan de buena salud. Esto acarreará un incremento de personas con pérdida de autonomía para sus actividades de la vida diaria y así una mayor necesidad de asistencia social y cuidados – formales y no remunerados, con un costo económico para la protección social que hoy constituye un verdadero desafío. Esto en un escenario donde el número y proporción  de personas de nuestra población tan grande como nunca antes se ha visto, y cuya expectativa es aumentar.

Esta secuencia, curso o patrón de evolución social no hace mas que despertar interrogantes, alguno de ellos sensibles para la comunidad medica: el envejecimiento es un tema medico o social? Es un problema deben afrontar geriatras, médicos de familia o de todo el equipo de profesionales de salud? Las facultades de medicina, están formando el tipo de profesional que necesitara nuestra sociedad “envejecida”? [iv]  es tiempo de cambiar el modelo de atención hospitalaria centrado en cuidados agudos y pasar  a un modelo orientado al paciente crónico, con pluripatologia  y dependiente?

Pensemos ahora desde otra aproximación por un momento. Saber como evolucionara la familia de las próximas décadas [v], que en nuestros países es la primera proveedora de cuidados a personas mayores, nos permitirá anticipar aspectos relacionados a la atención y provisión de cuidados en salud.  Como se afectará el mercado laboral, la migración de profesionales de la salud, de personas, del medio rural a las ciudades, los patrones de educación y otros a nuestras sociedades, porque en ellas viven nuestros pacientes y nosotros mismos.

El envejecimiento, por lo tanto, condicionará a toda la sociedad. Debemos asumirlo y considerarlo como un desafío de alta incumbencia social y determinantes consecuencias económicas que nos afectara en la forma de ejercer nuestra practica medica diaria en todos sus niveles. Esto no encontrará soluciones desde un Ministerio de Gobierno determinado o desde una institución determinada, se requiere de un compromiso inclusivo y solidario de la autoridad pública, la sociedad civil y el sector privado. Visión en la que la solidaridad jugará un rol determinante.

En nuestro caso como médicos, el cuidado, la atención y la planificación de la salud, nos habla de la  importancia de diferenciar entre un problema y una necesidad. Si hay un desafío del que se habla en salud y protección social es del envejecimiento y sus consecuencias. Estamos frente a un nuevo reto con nuevas necesidades que solventar. La necesidad en contraste con un problema, expresa una diferencia con el estado óptimo, ósea con lo que queremos solucionar. Una necesidad de salud provoca una necesidad de servicios.

Pensar en como nuestra profesión se acomodará a estas nuevas demandas exige una reflexión y un dialogo. Un espacio en donde debe privar la búsqueda de la solución y nos las clasificaciones que utilizamos las personas para nuestra comodidad. Hoy America latina vive su “momento de oportunidad” demográfico, aun es una Región en edad promedio joven. Pero todo momento de oportunidad pasa, ojala como médicos no dejemos pasar nuestro momento de oportunidad, por el bien de nuestros pacientes y las próximas generaciones de adultos mayores, que este 2012 tienen otro motivo de celebración. Su “propio” Día Mundial de la Salud.

Diego A. Bernardini es Doctor en Medicina (PhD) y Máster por la Universidad de Salamanca, España. Su formación de grado incluye el título de médico y kinesiólogo por la Universidad de Buenos Aires, Argentina, con formacion y entrenamiento en medicina familiar, geriatria, salud publica, rehabilitación y educación medica en USA, Inglaterra y Suiza; es profesor de postgrado en Argentina, México y España. Actualmente se desempenia como consultor en el area de Relaciones Externas, Movilizacion de Recursos y Alianzas de la Organizacion Panamericana de la Salud, en Washington DC, USA.
En sintesis inquieto y avido medico de familia, amante de los copetines y la buena charla.Viajero, fino observador y libre pensador.
Un intrepido si la causa es justa. @Diego__MD


[i] Dia Mundial de la Salud 2012 – Envejecimiento saludable y solidaridad intergeneracional – Accesible 19/Marzo/2012 –  http://new.paho.org/hq/index.php?option=com_content&task=view&id=6444&Itemid=39366&lang=es

[ii] European Year for Active Ageing and Solidarity between Generations – Accesible 19/Marzo/2012 –  http://europa.eu/ey2012/

[iii] World PopulationAgeing 2009. Department of Economic and Social Affairs, Population Division. United Nations 2009 – Accesible 15/marzo?2012. – http://www.un.org/esa/population/publications/WPA2009/WPA2009_WorkingPaper.pdf

[iv] Bernardini-Zambrini DA., Quien cuidará a nuestros mayores? Problema o necesidad? – Rev. Esp. Geriatr. Gerontol. 2012 (En prensa)

[v] The Future of Families to 2030, OECD (2012) – OECD Publishing. – Accesible 20/Marzo/2012

http://dx.doi.org/10.1787/9789264168367-en