Adiós a la Salud Pública (y Privada)

El post que están a punto de leer lo escribo a un par de meses del fin de mi estadía en la Salud Pública. Incluso, y es algo que no descarto, puede que cuelgue el delantal para siempre. Tras trabajar practicamente 4 años entre la salud pública y privada mi desilución de los ambientes laborales es tan grande que hoy prefiero tomar otros caminos. Que me lleva a tomar esta desición es lo que quiero contarles hoy.

Parto aclarando que me encanta la medicina y me gusta mi carrera de tecnólogo médico. Son otros los motivos por los cuales doy el paso al costado y estos están más bien relacionados a mis experiencias laborales. Una decisión como esta no se toma de la noche a la mañana, pero cuesta tomarla.

Dentro de los motivos que me tendrán pronto fuera de la Salud Pública está la nula opción de avance en mi lugar de trabajo. Y no hablo solo de mejorar mi grado en la escala funcionaria sino que también el de poder capacitarme profesionalmente para seguir mejorando. ¿Como puedes pagar un curso cuando solo ganas $300000? ¿Y como se sentirían si, queriendo tomar un curso sobre materias importantes como gestión hospitalaria, el hospital te dice que no pueden ni pagártelo, ni apoyarte parcialmente con dinero porque los recursos son escasos?. ¿Que posibilidades tienes de crecer profesionalmente así?.

La burocracia también me lleva a dejar la Salud Pública. El que existan demoras de 3 meses o más en adquirir artículos necesarios para el buen funcionamiento del lugar donde trabajas es inaceptable. Y lo es más cuando necesitas algo y el hóspital no lo compra debido a que no le han pagado a sus proveedores. ¿Se puede trabajar bien de esa manera?.

También está esa sensación de que nadie te toma en cuenta, bueno, salvo cuando por X motivos llegas atrasado. Al comienzo, como quizás les ha pasado a muchos, traté de lograr que algunas cosas cambiaran, aunque fueran pequeñas. El problema es que o nadie me tomaba en cuenta o bien la respuesta nunca llegaba y los grillos se escuchaban hasta el día de hoy. El sentir que estás marcando el paso y nada más no es de lo más agradable. Al menos a mi no me gusta, necesito estar creando y armando cosas, de otra manera no funciono.

Y, para terminar, debo decir que se me acabó la pasión. Como dije antes me gusta la medicina y mi carrera pero hoy se me apagó el gusto por el trabajo y solo vengo por el cheque de fin de mes. Son otras las cosas que hoy me apasionan y eso creo que los pacientes lo notan. Mal que mal cuando estás haciendo algo que no te apasiona ni te llena termina afectando tu relación con los pacientes (en otras palabras uno termina atendiendo con pocas ganas).

Hoy busco nuevos caminos, nuevas respuestas y un mundo donde lo que haga sea lo que realmente me apasione y me llene. Lo más probable es que seguiré ligado a la salud pero desde otros lugares, porque la despedida es de la Salud Pública y Privada, no de la medicina.

Comments

  1. Blackmount says

    si los directivos tuvieran algo de logica apreciarian en sus empleados la cualidad de ser proactivos y buscar opciones de mejorar y aportar nuevas ideas, pero generalmente no lo hacen. ellos se lo pierden. y si la situacion actual de los servicios públicos y privados esta tan deteriorada, en parte es así porque los actores implicados y que la sufren directamente simplemente se callan para no parecer “llorones” y permiten que siga asi sin reclamar por nada.

  2. KariR09 says

    Lamento bastante leer a Daniel, porque decisiones así van siempre en desmedro de nuestro objetivo final, los usuarios.
    Respeto bastante las decisiones y opiniones. En la vida cada uno sabe donde o como le aprieta el zapato, y bajo esa premisa además uno debe buscar además su felicidad con el trabajo que desempeña.Supongo que en algun momento todos quienes nos estamos en el área sanitaria nos hemos cuestionado lo que pasa en la salús pública. El desencanto, etc.
    Aún asi, no se me ocurriría cambiar de profesión, talvez darle otro enfoque, armarme con otras herramientas para en un futuro poder hacer una intervención que impacte, o que sea significativa…pero como dije en el comienzo, todas las decisiones son respetables.
    Y discrepo con lo que dijo “UnWeon”, gracia a quienes han llorado, se han inmolado …. han surgido los cambios. Lo que le diría a este WEON….(opinante) es que la vida no es para opiniones sin nombre…. y si se moja el potito… de la cara, si enrostra e increpa, hagalo con la frente en alto, y si efectivamente Cree que el servicio público no es para llorones…. defienda la postura, pero como corresponde. Los comentarios no son para WEONES sin nombre.
    ah… perdon por mi “frances”.

    Animo Daniel…. ojalá encuentres tu camino, motivación y aquello que te apasiona!

  3. José says

    Daniel es una situación que viven muchos profesionales con GANAS de aportar y que lamentablemente por culpa de INEPTOS jefes y funcionarios que no respetan al trabajador y menos al entorno laboral NO merecen que tú estés con ellos.

    Te felicito BUENA DECISIÓN.