Efectos de la nueva ley "tolerancia cero" de alcohol: cuentas claras.

El consumo de alcohol en Chile es uno de los principales problemas de salud pública. Mayor que el tabaco, la obesidad, el sedentarismo y la presión arterial elevada, entre otros muchos factores relevantes (Bedegral et al. 2007). Así de simple y poco conocido. Cuando miramos las estadísticas nacionales, podemos ver la magnitud del asunto: 75% de los chilenos consume regularmente alcohol, 36% semanalmente. con un consumo promedio de 8,6 litros de alcohol puro al año entre los consumidores (MINSAL, 2009; WHO 2010). Para tener una idea, el consumo promedio per capita a nivel mundial es alrededor de 6,1 litros de alcohol puro al año (Room, Babor, Rehm. 2005; WHO 2011). Chile 40% más arriba que el promedio internacional. #corta.

Peor aún, además de tomar harto, nuestro patrón de consumo es de alto riesgo. Se concentra en pocos días (1,6 días promedio) de la semana (MINSAL. 2009). Esto presenta un mayor riesgo de consumo problemático (Kuendig et al. 2008), consecuencias sociales (principalmente violencia y accidentes) y médicas (¡el alcohol se asocia a más de 60 enfermedades!).

Por esto y mucho más el tema del alcohol lleva un buen tiempo en el ojo del huracán. Desde recientes discusiones en Reino Unido (Lancet. 2012), hasta la nueva ley “tolerancia cero” recientemente aprobada en Chile, que ha puesto en el debate público esta problemática y las medidas para prevenir sus consecuencias. Desde el punto de vista político, cabe destacar que durante los recientes años ha habido un cambio en la institucionalidad, creándose desde febrero de 2011 el Servicio Nacional para la Prevención y Rehabilitación del Consumo de Drogas y Alcohol (SENDA) dependiente del Ministerio del Interior y Seguridad Pública, a partir de la antigua Corporación Nacional de Control de Estupefacientes (MINSAL. 2012). Uno de los más notables aportes a partir de ello es la creación de la primera Estrategia Nacional que busca dirigidamente focalizar esfuerzos en el control del consumo de alcohol y sus consecuencias (MINSAL. 2011). En este contexto se enmarca la aprobación de la nueva ley 20.580, conocida como Ley de tolerancia cero, que modifica los niveles máximos de alcohol permitidos a la hora de conducir y endureciendo las penas asociadas, aprobada en Marzo 2012 (Biblioteca Congreso Nacional. 2012). Cuyos resultados han sido elocuentes con lo aparecido en los últimos días en la prensa: Reducción en 85% los accidentes de transito con resultado de muerte en mes de Marzo (primer mes de aplicación), en comparación con mismo mes del año pasado. (Meganoticias, 2012). Especialmente importante fue la reducción de mortalidad en jóvenes, siendo de 71% considerando el primer trimestre 2012 comparándolo con su simil 2011. (MINSAL. 2012)

Existe por supuesto visiones encontradas entre la ciudadanía, muchas criticas se han hecho ver. Grupos de interés asociados, como la industria del entretenimiento han denunciado bajas de entre 30-50% en sus ventas (BBC. 2012), quienes seguramente no serán las únicas voces criticas a estas medidas. Sin embargo los efectos de la ley son clarísimos, siendo uno de sus principales fuertes el que ha sido ampliamente difundida y discutida. Probablemente no haya ningún hogar o grupo de personas en que no fuese tema de discusión obligada, aumentando el grado de conciencia sobre el problema.

Es muy probablemente que el gran impacto de la ley mostrado en su primer mes se ira atenuando levemente con el paso del tiempo desde su implementación, lo que dependerá en gran medida de que el nivel de fiscalización se mantenga y de que tanto se mantenga en el debate público. Sin embargo a priori existen varios puntos a rescatar de la experiencia en su breve tiempo de aplicación. 1) Es posible aplicar políticas públicas informadas por evidencia en nuestro medio. 2) Toda política pública requiere de un importante énfasis en su implementación y su socialización con la ciudadanía 3) Tenemos mucho por hacer en materia de alcohol y la prevención de su consumo. El siguiente paso es generar una cultura que fomente las conductas saludables, más allá de las legislaciones restrictivas al respecto.

Habiendo dicho esto: ¿cuál es su opinión respecto a la nueva Ley?

Fuentes
-BBC. Lo que la "ley talibana" ha cambiado en Chile”. 3 de Mayo 2012. 
-Biblioteca Congreso Nacional. Historia de la Ley 20.580. 
-Bedregal, P et al. Estudio de carga de enfermedad y carga atribuible 2007. MINSAL.
-Kuendig, H et al. Alcohol-related adverse consequences: cross-cultural variations in attribution process among young adults. European Journal of Public Health. 2008. Vol. 18, No. 4, 386–391
-Lancet. Editorial: The UK takes action in alcohol. Lancet 2012.
-Meganoticias, Edición central. "Fallecidos en accidentes de tránsito por alcohol se reducen un 85%". 29 Abril 2012.
-MINSAL, Webo Oficial.Gobierno de Chile. "En 71% disminuyen muertes en jóvenes en accidentes de tránsito asociados al alcohol en conductores". 8 Mayo 2012.
-MINSAL, Gobierno de Chile. Estrategia Nacional de Alcohol y Drogas 2011-2014.
-MINSAL, Gobierno de Chile. Encuesta Nacional de Salud. 2009.
-Room, R. Babor, T. Rehm, J. Alcohol and Public Health. Lancet 2005: 365. 519-30
-SENDA, Web oficial. Ministerio del Interior y Seguridad Pública. Gobierno de Chile. 
-WHO. Global status report on alcohol and health. 2011. 

Comments

  1. says

    Encuentro que era una ley necesaria y que sus efectos positivos han sido innegables. Sin embargo, eso no descarta que sea exagerada. ¿Se podría haber logrado lo mismo sólo aumentando las penas y la fiscalización, sin haber bajado (tanto) los límites?

    Creo lamentable haber llegado a una restricción tal que el conductor no pueda tomarse “una copa de vino” para acompañar la “parrillada” o el “mariscal”. O que el enjuague bucal y una pastilla de alcohol se transforme en un “falso positivo”

    El problema es que cuando la salud pública se pone talibana termina restringiendo las libertades individuales. El límite de estas políticas NO es científico, sino que más bien pertenece a la deliberación pública. Y eso en Chile brilla por su ausencia.

  2. Nathalie A. Rodríguez McCullough says

    Enhorabuena por el post Cristóbal! :)

    Me alegro mucho que Chile haya dado este paso y es una pena que no lo hagan en otros países.

    Con respecto a lo que dijo Jorge, es fundamental que hayan llegado a ese nivel de restricción por el mensaje que le mandamos a la sociedad y para evitar confusiones. El mensaje es “si bebes, no conduzcas” o para ustedes “si tomas, no manejes”, no? ;-b Si permites “algo”, esa copa de vino que tú dices, a la gente le entra la duda, si es de cerveza, son dos cervezas, no? y si es de licor, será media copa, y cuánto es una copa para ti y cuánto es una copa para mí? (hay cientos de modelos, tamaños…buff!) En Europea, incluso se aboga por niveles diferentes en conductores noveles (menos de un año de carnet de conducir) que en el resto…esto qué mensaje da a la sociedad, que cuando tengas más años de carnet, más experiencia, puedes beber más…ERROR! Lo que queremos es que la gente no beba cuando necesite tener sus reflejos al máximo.

    Por lo tanto, ley MUY acertada y todo mi apoyo al gobierno chileno por esta medida!

  3. Paola says

    En europa tienen buses de acercamiento desde los bares a puntos de encuentro y desde alli un transporte público eficiente que asegura que la persona llegará sana y salva a su hogar.
    En Chile quedas botado a las 4 de la mañana, hora de cierre, esperando un taxi que a esa hora te cobra lo que quiere (si es que lo pillas y el se digna a llevarte). Ni hablar de micros que pasan pero con una lamentable frecuencia, hecho que favorece al lanza comun a “ganarse su sueldo” en los paraderos con “clientes” a la deriva.
    No critico la intencion de la ley, pero creo que no existen las medidas complementarias para asegurar un buen regreso a casa. Entonces lo que realmente pasa es que el estado te obliga a volverte abstemio o bien a ampliar tu casa para hacer tu propio bar con piezas de invitados, coartando asi las libertades personales.
    En el fondo, leyes asi de absolutas y restrictivas en mi opinion deben ir acompañadas de facilitadores para su cumplimiento… porque siendo realista nadie ha hablado de los indices de asaltos ni agresiones en las calles en estos ultimos meses, las estadisticas son siempre relativas y muy manejables. A modo de ejemplo, trabajo en un hospital y recibo más personas que han sido atropelladas porque ellas se han encontrado en estado de ebriedad, que conductores ebrios estrellados contra personas inocentes… todo depende de como quieras manejar la informacion.

    Asi que el que tenga hijos mayores de edad, a ampliar la casa para las reuniones de los fines de semana o a estar despiertos para ir al buscar al “niño”.

  4. paulina says

    si analizamos esta ley , se puede deducir que claro que es necesaria mas es algo injusta y exagerada puesto que elimina la libertad individual, me parece totalmente erróneo que se sancione a las personas q en el alcohotest marquen0,4 puesto que no se producen accidentes con este rango (que es el mas bajo) y de nada sirve sancionar si al ocurrir un accidente fatal la justicia no cumple su función, seamos realistas estamos acostumbrados a sancionar lo menos importante y así hacer creer a la sociedad q con eso se acaban todos los problemas .

  5. Diego Justiniano says

    Paulina:

    Cuál es tu fuente para decir que no se producen accidentes con ese rango de alcoholemia?
    Por qué dices que la justicia no cumple su función?
    Lo más importante, según nuestra revisión (link en post previo) es que la fiscalización aumente y esto permanezca en el tiempo.