Eventos Deportivos y Salud: ¿Beneficioso?

A raíz de la noticia respecto de la organización en Chile de la Copa América 2015, junto con la reciente realización de la Maratón de Santiago, vale la pregunta – desde una perspectiva de interés salubristico – sobre si el hecho de organizar un evento deportivo de grandes magnitudes puede acarrear un impacto positivo en la salud de las poblaciones del país o lugar anfitrión.

Fue precisamente esa pregunta la que se planteo un grupo de investigadores ingleses de cara a los Juegos Olímpicos y los de la Commonwealth , investigación que fue diseñada a través de una revisión sistemática publicada por la revista BMJ el 2010 (Link al estudio aquí).

La mayoría de los estudios involucrados durante el periodo de 1978 y 2008 reportaron efectos relacionados con mejoras a nivel económico y de infraestructura de transportes para las ciudades que fueron sede. Solo cinco del total de estudios incluidos reportaron efectos a nivel de salud, tales como número de suicidios, demanda de atenciones pediátricas e intoxicaciones con drogas ilícitas.

En todos los estudios que involucraron algunos resultados relacionados con salud, la mayoría tenia que ver con el efecto causado de manera inmediata – como el aumento del numero de atenciones – debido a la organización de los eventos, en desmedro de la posibilidad de observar el efecto a largo plazo en términos de aumento de numero de deportistas o mas ambicioso aún, una disminución de las enfermedades cardiovasculares.

¿Es posible pensar algo así en nuestro país? La organización de la Copa América o el Mundial de Fútbol en Brasil tendrá mas efectos positivos o negativos para la salud en general? Mas allá del aumento evidente de demanda de los servicios de emergencia y hospitalarios, ¿es posible pensar que esta organización motivará a la gente a llevar una vida donde los factores de riesgo cardiovascular tipo sedentarismo tengan un menor rol?

Las conclusiones de la revisión sistemática no fueron concluyentes. Existe poco o casi ninguna evidencia respecto del impacto de la organización de este tipo de actividades en salud. La pregunta entonces es,  ¿Alguien se anima a investigar esto en nuestro país?