Un vistazo al subdesarrollo.

María (nombre ficticio) está desde temprano esperando pasar la consulta. Hoy se presenta a su inscripción de control prenatal, tiene 14 años y este es su primer embarazo. José (nombre ficticio) es su compañero de vida y padre de su hijo, vienen en unión estable bajo contrato verbal, tiene 27 años y únicamente asistió a la primaria; su trabajo (cuando hay) es trabajar la tierra y cualquier otra cosa que pueda dejar algún dinero.

El Salvador, es un país localizado en América Central, con una población estimada de 6.251.495 habitantes para el año 2012. Debido a su extensión territorial (21.041 km2) tiene la densidad poblacional más alta de América continental. Su pirámide poblacional tiene una base amplia y una punta estrecha, constituyéndose como una pirámide joven; propia de países en vías de desarrollo.  En El Salvador los hombres tienen una tasa de alfabetización de un 82,8% y las mujeres, 77,7%, sin embargo, un 18% de la población no sabe leer ni escribir.

María y José actualmente viven en uno de los municipios catalogados como de extrema pobreza, su hijo aun antes de nacer tiene ya una carga de situaciones a las cuales se someterá, para lograr la supervivencia. Primero debe sortear el incremento de partos prematuros que se han visto en el país, esto para no se presa de la mortalidad materna que tan celosamente tratan de cuidar los dirigentes de las políticas de salud. Para el primer semestre de 2011 ya habían muerto 46 niños, solo 18 menos del total de muertes reportadas en 2010.

Si tiene la suerte de nacer en un hospital (en esta zona del país el parto domiciliar sigue siendo una norma por cuestiones de idiosincrasia de los pobladores) podrá irse con su madre luego de 24 horas de descanso a la casa que su padre José ha construido. Esto es así, porque no existe una política de vivienda para personas de escasos recursos, se escoge la parcela de tierra y quien lleve los materiales primero y construya un “hogar” se establece y puede formar una familia.

María ha dejado la escuela, pues debe encargarse del cuidado de la casa, hacer la comida de su pareja, asistir a los controles médicos, hacerse exámenes, consumir multivitaminas y  lavar la ropa; además se le aconsejará que inicie un método de planificación familiar una vez haya terminado su embarazo y el período de lactancia materna que da protección para un nuevo embarazo.

José por su parte, vive en una región, en la cual, datos recientes han reportado un incremento de enfermedad renal crónica de causa desconocida, la cual tiene una marcada preferencia por hombres menores de 60 años, trabajadores de la tierra y que no está relacionada con la diabetes e hipertensión arterial. (Orantes, et al. 2009)

Es común que las adolescentes inicien relaciones sexuales desprotegidas a corta edad, es común también el embarazo no planificado y la deserción escolar. Aunado con la explosión de la tasa de natalidad en estas zonas hacen el escenario perfecto para que el subdesarrollo se aferre al imaginario social de las personas. Hay sendas campañas de educación y promoción de la salud sexual y reproductiva, las cuales únicamente se reducen en charlas de VIH/SIDA y métodos de planificación familiar. En una tierra donde es común ver familias con 4 o más hijos el mensaje parece no tener resonancia.

Se acerca el invierno, José y María habitan una tierra que también ha sido catalogada de alto riesgo en época de lluvias, al no existir un sistema de alcantarillado o drenaje, cualquier tormenta es una potencial inundación. Hay algunos asentamientos de casas que permanecen incomunicados durante semanas o el tiempo que dure la temporada pluvial. El riesgo de deslizamientos de tierra cubre casi el 90% del territorio del municipio. Aun así, pareciera que para ellos no existe otra alternativa que luchar por mantenerse con vida en el invierno que se aproxima.

Es así como los médicos de atención primaria a veces se convierten en “solucionadores de problemas” realizando labores que nunca han formado parte de las currículas universitarias. Tienen a su cargo personal paramédico que deposita su plena confianza (y responsabilidades) sobre los hombros de un estudiante recién egresado, que debe hacer su tesis de graduación, que debe cumplir con los plazos que exige el Ministerio de Salud, que vive lejos de su familia, y que debe pensar en el examen para las residencias médicas el próximo año.

El Salvador, es un país de contrastes. La deuda pública se ha mantenido a lo largo de los años de forma invariable, así como comienza un crecimiento incipiente en la tasa de desempleo, sin embargo, el uso del celular ha sufrido un crecimiento exponencial, donde se repotan usuarios con más de dos aparatos de teléfono celular. Es también una zona donde la riqueza se concentra en regiones pequeñas, generalmente cabeceras departamentales y no es usual encontrar negocios como bares, escenarios de burlesque, antros, etc.

No hay industrias, o las pocas que hay no superan a las remesas que mandan los salvadoreños en el exterior como fuente mayoritaria de ingresos al país. No existen centros educativos de alto nivel, por lo que aquellos estudiantes con capacidades sobresalientes o simplemente un poco de curiosidad, deben escapar de su tierra en búsqueda de otras oportunidades.

Y el panorama ha sido el mismo desde hace décadas, y pareciera que continuará igual por tiempo definido.

Por lo pronto María debe preocuparse por la vida que lleva en su interior y asistir a sus controles prenatales, total el próximo año enviarán a un nuevo médico en servicio social para continuar con el mismo ciclo.

Comments

  1. says

    En twitter @itolovato realizó dos preguntas que me permitiré responder por este medio:

    1.- ¿A que se hace referencia con “La deuda pública se ha mantenido a lo largo de los años de forma invariable”?

    2.- Y el panorama ha sido el mismo desde hace décadas, y pareciera q continuará igual x tiempo definido. ¿O indef..?

    Respondo la primera pregunta:

    La deuda pública o deuda soberana se entiende al conjunto de deudas que mantiene un Estado frente a los particulares u otro país. Constituye una forma de obtener recursos financieros por el estado o cualquier poder público materializada normalmente mediante emisiones de títulos de valores. Es además un instrumento que usan los Estados para resolver el problema de la falta puntual de dinero. Quiero decir con esto que desde 2007 (y como se observa en una gráfica con el título “deuda pública” en el post) esta ha venido en incremento, es decir, el nivel de endeudamiento del país que busca en los mercados nacionales o extranjeros captar fondos bajo la promesa de futuro pago y renta fijada por una tasa en los tiempos estipulados por el bono. Prestamos y no pagamos, por consiguiente nos seguimos endeudando.

    Respondo la segunda pregunta:

    Esta es a manera muy personal, desde que tengo uso de razón y en casi dos décadas de historia de mi país, no he visto un verdadero cambio cualitativo y sustancial que permita reducir esta brecha de la pobreza. El país ha carecido de industrias fuertes así como centros educativos de alto nivel, ambas cosas necesarias si un país desea salir del subdesarrollo. Ahora bien, el camino no es fácil porque la pobreza es una construcción social e intervienen muchos actores. Lo que es cierto, es que otros países con un bagaje histórico y devastados por guerras y conflictos armados han sabido sobreponerse en cuestión de un par de décadas (Alemania, Japón, más recientemente Panamá) veamos el ejemplo de otros países con fuerte inversión en ciencia y tecnología como China, India y Brasil quienes están experimentando un crecimiento exponencial en su calidad de vida y desarrollo, les ha tomado décadas.

    En un caso hipotético, si justo este día, todo el aparataje político de El Salvador cambiara radicalmente y se convirtiera en una máquina creacionista de ideas y soluciones tardaríamos décadas en ver los resultados. Y ese panorama, está lejos de ser una realidad.

  2. Luis Lovato says

    Gracias @xaviervel por tus respuestas, ante todo aclaro que la formulación de mis preguntas responde a su invitación expresa de comentar abiertamente, y siendo este el caso, entonces me surge una postura, que ¿no es acaso (en menor escala) este patrón de endeudamiento constante y en creciente el reflejo de lo que culturalmente se vive en nuestro país?
    Me refiero a que ¿no es eso precisamente lo que ahoga económicamente a los hogares salvadoreños (en todos los niveles y estratos sociales) cuando tenemos por un lado a la banca contratando centros de llamadas y firmas jurídicas que se encarguen de demandar diariamente el pago de deudas adquiridas por prestamos. Y por el otro a la banca misma llenando los rotativos, noticieros, vallas publicitarias, autobuses y/o cualquier medio publicitario que lo permita con frases como ¿Consolide sus deudas, re-financie, acérquese, queremos darle una solución, etcétera?

    Si gustan aterrizamos primero este punto para después pasar al siguiente, gracias.-

  3. says

    Eso que llamas “reflejo cultural de lo que se vive en el país” creo que lo han intentado caracterizar. Algunos epidemiólogos (médicos que estudian las poblaciones) le han llamado “transición epidemiológica” y esto es la adopción de estilos de vida propios de países ricos y traerlos a nuestra región de países pobres. En nuestro ejemplo concreto queremos copiar el estilo de vida de países desarrollados, lo más cerca EEUU. De ahí surgen las modas, tendencias, comida rápida, y con ello las transnacionales que se enriquecen a costa de satisfacer necesidades de consumo, muchas veces superfluas.

    Esto, provoca una especie de desgaste para la pequeña y mediana empresa nacional, que no puede competir con lo transnacional, el ciclo se repite y la poca riqueza que se produce no queda en manos de los salvadoreños (salvo un pequeño porcentaje, pero es ínfimo).

    Espero con esto, satisfacer la pregunta.