Parto Natural: volver a los inicios

Cuando comencé mis estudios de Obstetricia hace no muchos años aprendí  a asistir partos sin anestesia. No porque estuviera en un centro de atencion de partos naturales, sino porque  mis practicas las realizaba en un hospital de muy bajos recursos donde los anestesistas eran un lujo. Hoy en dia la cosa es distinta, en estos hospitales públicos la analgesia durante el parto es una garantía GES y son contados los casos que no la reciben (por lo general madres que ingresan con trabajos de parto MUY avanzados).

Sin embargo, luego de este logro donde aseguras a la madre que su parto será sin dolor la tendencia apunta para otro lado: El parto natural. Quizás para los que no esten familiarizados con el tema les suena – a parte de macabro- un tanto ajeno y relegado a grupos de hippies que viven en granjas ecologicas. Bueno, pues les cuento que la cosa ya no es tan asi.

Cada día mas mujeres optan por tener un parto natural, es decir, sin anestesia y por supuesto sin intervecion medicamentosa (entiendase inducción o conducción del trabajo de parto con oxitocina o misoprostol). En cambio optan por técnicas de relajación y ejercicios que las ayudan a tener mas dominio de su cuerpo y asi mismo del trabajo de parto en si. El llevar el nacimiento por este método las hace sentirse mas protagonistas y principales gestoras de lo que ocurre con su cuerpo y pasar por el proceso de dolor en muchas, mas que molestias, genera satisfacción. El tener su hijo en los brazos luego de experimentar la dificil, pero gratificante tarea de dar a luz no hace mas que llenarlas de orgullo. Una de las mejores caracteristicas de hacer las cosas así, es sin duda la participacion del padre. Donde pasa de ser un simple espectador a un cooperador activo dentro de todo el proceso. Mientras escribo no dejo de pensar en el beneficio que esto acarrea socialmente: padres activos protagonistas de la vida de su hijo, de su salud y su educación. El tremendo sentimiento de apego que esto genera, siendo este bebé producto de su propio esfuerzo.

El lugar va a ser siempre opción de la pareja. Puede ser tanto en la propia casa como en un centro hospitalario donde se les den las facilidades de adoptar la posición mas cómoda, la iluminacion adecuada y donde tenga a disposición balones kinesicos, tinas con agua tibia o jacuzzi. Algunas clínicas incluso permiten que esté la familia presente participando de todo el proceso. Si me piden mi opinión, yo preferiría que solo participaran los padres, para vivir como pareja la experiencia, donde incluso la matrona sobra. Esta ultima idealmente solo participa como vigilante, cuidando que el proceso se lleve a cabo lo mas fisiologicamente posible y atenta a cualquier signo de alarma.

A diferencia de un parto convencional la matona toma un rol bastante mas activo durante las semanas previas al nacimiento. Se realizan talleres de relajación y ejercicios, se educa a los padres con respecto a todo los procesos y se educa por sobre todo al manejo del dolor durante el trabajo de parto, dando las herramientas necesarias para que esta pareja se sienta contenida y capaz de tomar sus propias decisiones en el momento que se requiera.

Los beneficios entre otros son como ya mencioné el fuerte vinculo que se genera al hacer a la pareja protagonista del milagro de dar vida y la disminución de la iatrogenia medicamentosa que en algunos casos puede ocurrir. La disminución de las episiotomias “profilácticas” a cambio de un desgarro que muchas veces es de mas rápida cicatrización también es un punto no menor. Con una educación completa antes del nacimiento podemos lograr partos hermosos donde a los profesionales de salud no nos queda mas que tomar palco y observar.

Para muchos profesionales acostumbrados a la comodidad del intervencionismo esto no es mas que una locura, ¿Qué opinas tu?.

 

Les voy a dejar un regalo

Comments

  1. Paulina says

    Los mejores partos que he atendido fueron en un hospital rural, en que no hay medicos obstetras de turno y menos anestesistas, las mujeres saben a lo que van, no exigen mucho y no gritan por anestesia (admirable), se “completan” muy rápido, y sin intervención, están concentradas en ellas y no el personal de salud, porque en ese tiempo éramos pocos.
    Insisto en que el stres que a veces sometemos a nuestras paciente influye en el desenlace, siempre cuando se asista un parto y acompañemos en todo su proceso, como matronas hay que ser lo más “”ooooommmm” posible. Saludos y felicitaciones!!!!

  2. Franmidwife says

    Paulina:
    Creo que una de las principales herramientas que tenemos a nuestro alcance es la paciencia, asi que ooooommmmm

    saludos