Conociendo pacientes difíciles

En numerosas oportunidades he tenido la oportunidad de ver y leer reportajes donde se acusan a los médicos de divos, de “Diostores” y muchas acusaciones más. Lamentablemente más de uno es cierto.

Pero hay cosas de las cuales la gente no se detiene a comentar. Reportajes que no se ven en la televisión

¿Qué pasa con los pacientes “difíciles”?

Porque claro, el asunto no es unidireccional y nos encontramos día a día en hospitales, consultorios y postas pacientes… Cómo decirlo… Complicados. Y son agotadores. Peleas con ellos inútilmente, intentas que entiendan las indicaciones y te frustras al darte cuenta que no te hacen caso con lo que le pides.

De esos pacientes abundan. Y nadie habla de ellos. Porque claro, es un tema que se conversa en los pasillos, en un café con colegas, pero no con el resto. Eso es mal visto.

En este sitio se han escrito artículos relacionados con este tema:

Y en este sentido y de la manera más respetuosa posible quiero hacerles un pequeño barniz de los tipos de pacientes que me he encontrado. Algunas situaciones son para reírse. Otras de plano no.

Pasen a ver

Debido a que algunas situaciones son reales se ha cambiado nombres, sexo y contexto para no herir susceptibilidades. Estas historias, insisto, son reales.

El paciente desinformado

Turno de urgencias, 8 PM. Paciente acude desesperado con su señora debido a que “mi corazón dejó de latir”. Examen físico y neurológico normal. Intrigadomédico pregunta:

– Oiga caballero, ¿y cómo supo que dejó de latir mi corazón?

– Lo que pasa es que me sentí ahogado y me toqué el corazón. Ahí me di cuenta que no latía.

– Caballero, el corazón está al otro lado.

El paciente desinformado agota. Primero porque cree saber más que tú y tratará de imponer su punto de vista por sobre el tuyo, muchas veces faltándote el respeto. Segundo porque pierdes tiempo intentando hacerle entender que su opinión es errónea. Esto ocurre sobre todo en zonas rurales, donde existen muchas creencias arraigadas de generación en generación y que  son difíciles de cambiar. Ejemplo: darle agua a los lactantes menores de 6 meses. En un box tuve que discutir con la abuela del pobre niño porque no podía hacerle entender que su punto de vista no tenía validez. Y eso agota. Mucho.

El paciente prepotente

Paciente ingresa en un centro médico. No saluda a nadie. Cuando le preguntan su nombre no responde. Médico ingresa a sala de curación debido a que había sufrido una herida y paciente se encontraba revisando su celular. En ningún momento hace contacto visual con el médico. Por más que intenta extraer historia clínica paciente responde con monosílabos y no coopera con historia. Médico se agota e indica la curación y se retira. Paciente luego indignado con médico exige hablar con el director y amenaza con una demanda porque médico “no lo trató bien”.

Hay gente que cae mal de entrada. Cuesta lidiar con ellos porque o son despectivos con el personal o creen que porque tienen un mayor rango o más dinero pueden tratar mal a todos. O hay otros que simplemente son desagradables porque se criaron así. Esos pacientes hay en todas partes. Y sin importar si te encuentras en una posta o una clínica. Uno como médico tiene el deber de tratarlos… Pero cuesta. Primero porque tienes que superar esa gran barrera que es la personalidad. Segundo porque tienes que llegar a consensos, acordar tratamientos y eso necesariamente requiere una buena relación médico paciente. La cual se complica si la personalidad de una de las partes es complicada.

El paciente aprovechado (por no decir barza)

Consulta médica paciente solicita licencia médica para así evitar una condena de reclusión nocturna. Médico de entrada le dice que no. Paciente indignado se retira del box, no sin antes tratar de inhumano al médico porque “no es capaz de darse cuenta que uno necesita la licencia”.

Este tipo de pacientes según yo son los peores. Estos pacientes buscan un fin con lo que te dicen o lo que te piden y eso hace que parte de la historia clinica sea sometida a dudas debido a lo anterior. Uno no puede descartar un diagnóstico a pesar de todo, porque un paciente es un paciente, pero como la historia a momentos es tan exagerada y sobre todo buscan algo con esto confunden al profesional.

Esto ocurre mucho en medicina del trabajo, donde más de un paciente va con la intención de obtener o prolongar su licencia. Inventan síntomas y situaciones exageradas donde hace ver el accidente laboral como algo casi letal (un paciente aseguraba haberse caído de 6 metros de altura, siendo que las escaleras que usaba eran máximo de 2 metros). Además consultan en días estratégicos para forzar el reposo, como los viernes. Y como ese día se les paga igual, ganan como sea.

Esto ha sido una pequeña pincelada de las alternativas disponibles. Existen muchas más, pero alargaría más la entrada. Y no es la idea.

Espero no haber herido susceptibilidades. Estas historias son reales y me han pasado en la poca experiencia que tengo. Imagínense aquellos médicos que llevan décadas ejerciendo. Las historias que nos podrían contar.

¡Saludos!

Foto: Flickr CC

Comments

  1. alejandra says

    creo que por cada paciente complicado, hay al menos 20 médicos intratables,que no se presentan,no te dicen su nombre,no te explican los exámenes o la patología y que no te miran a la cara.

  2. Ana says

    Muy cierto. Los pacientes que vienen esperando que tú los cures sin poner nada de su parte… es como un cìrculo vicioso, porque alimentan la fantasía del diostor. Falta mucha promoción y prevención en salud, más conocimiento de uno mismo y conciencia del cuerpo y la salud para evitar todas estas cosas.

    Saludos!!

  3. Cesar Montenegro says

    -Ese remedio que ud. le formuló al Kevincosner Estiven para la fiebre no le ha servido de nada. El sigue con mucha fiebre. Ud es el peor medico de aquí.
    -Y cuantas dosis le ha dado hasta ahora?
    -Ninguna todavía porque yo no he podido comprar eso
    (caso de la vida real)
    Yo discrepo de las opiniones anteriores. Puede ser que algunos medicos son displicentes o poco calidos con los pacientes, pero la gran mayoría de los pacientes, al menos en mi práctica, son francamente irrespetuosos, agresivos verbal y físicamente. Yo no creo que pueda compararse el olvidarse de darle el nombre de uno al paciente conque un paciente lo amenace a uno con un arma de fuego en medio de la consulta, que lo golpee a puño limpio como me ha sucedido, que destruyan los vidrios de las ventanas a pedradas, que rompan los implementos medicos o que desvalijen y saqueen el servicio de urgencias como ocurre de cuando en cuando por aqui. Después de cosas como estas francamente a uno no le quedan ganas de sonreirle o de mirar a la cara a nadie.

  4. Andrea says

    A mí como paciente me ha tocado tratar con médicos desagradables, aunque afortunadamente han sido los menos.

    También me ha tocado ver (en los box de urgencia, salas de recuperación postoperatoria o salas comunes) a muchos pacientes prepotentes, que maltratan a las enfermeras, y amenazan a gritos con demanda y las penas del infierno porque no hacen lo que ELLOS quieren que hagan y no lo que el médico ha indicado (me refiero a administración de tratamientos).

    También están los pacientes cometa, enfermos crónicos que NO siguen el tratamiento, NO van a los controles regulares, pero llegan al doc 1 vez al año cuando están totalmente descompensados, sintiéndose fatal, y esperan (mejor dicho, exigen) que el doc los mejore milagrosamente bajo amenaza de las penas del infierno. Y después andan diciendo “no, si el doc es ahí no más, mira como estoy”.

    Hay especímenes de antología en ambos lados, pero por alguna razón es mucho más socialmente aceptado criticar a los médicos diostores (que los hay) que criticar las actitudes de algunos pacientes cacho (que también los hay, y no son pocos).

  5. says

    Buen post. Dandole vuelta a la moneda, me han llegado pacientes muy cooperadores. Se pasan de buenos y responsables; si le digo tomese una pastilla, mejor se toman dos (solo por si acaso).

  6. Dante Alberti says

    Despues de leer los comentarios, quedo con la sensación (espero equivocarme) que los malos son los pacientes, tengo el orgullo de haber trabajado mis 17 años de médico con gente humilde y pocos conocimientos,por lo tanto mucha veces su “agresividad” es miedo, ignorancia y otra visión cosmica de la vida. Quien tiene que siempre “bajar” y comprender somos nosotros,el paciente no compró el medicamento, pero el dr. le preguntó si tenia dinero para comprarlo? “discutí” con el paciente NO SE DISCUTE se debe intentar educar no discutir, hasta los “patos malos” son agradecidos cuando se les trata bien como personas(experiencia del Sótero). El autor de este post reconoce tener corta experiencia y los más valioso en la medicina es la experiencia para dar una opinión clínica, ética, social, etc…..