Gasto en Salud y Distribución de Médicos en el País. ¿Ayudan a combatir las Inequidades?

De acuerdo a la evidencia que hoy tenemos a nivel mundial, podemos afirmar que la carga de salud es mayor mientras mas pobre es la población. Es decir, la población con menores ingresos económicos se enferma más y no sólo eso, ya que a lo largo de la vida están expuestos a una mayor cantidad de factores de riesgos. Por lo anterior, los gastos en Salud, y los esfuerzos en términos de programas, recursos humanos, nueva infraestructura, etc, deberían abordarse desde la perspectiva de determinantes sociales en salud. Evidencia hay de sobra.

Sin embargo, hoy en Chile, vemos que hay cifras que no mejoran lo anterior, al contrario.

En Chile el PIB total en salud, es de un 6,9%. De ese total podemos desglosar y observar que un 2,81% corresponde al gasto en salud de beneficiarios de FONASA, que representan el 72,7% de la población. En cambio el gasto en ISAPRES es de la mitad, un 1,4%, pero para cubrir a sólo un 16,5% de la población, 4 veces menos que FONASA.
Es decir, mientras el 2008 en un beneficiario de FONASA el gasto fue de $320.000, en un beneficiario de ISAPRE ese gasto ascendía a $750.000.
¿Pero de donde sale ese gasto en salud? Acá en Chile la distribución es la siguiente: 25% impuestos, 35% las cotizaciones, y el otro 40% sale del bolsillo de cada ciudadano. Tenemos el gasto de bolsillo en salud más alto de todos los países que integran la OCDE, una vez más, y como ya es costumbre, somos los peores del grupo. Además, y de acuerdo a datos de la OCDE, somos unos de los tres países con menor gasto per capita en salud, y justamente el que tiene el mayor gasto privado.
Como es lógico, los más perjudicados por todo lo anterior son las familias de menores recursos, ya que son las que más destinan de su presupuesto familiar a la salud. Por otro lado, quienes menos lo necesitan, es decir, los más ricos, cuya carga de salud es menor, son los que hoy más gastan en salud. El problema que se suma a todo lo anterior, es que Chile no tiene un sistema de salud solidario con un fondo universal, en donde aquellos los más ricos ayuden a los más pobres. ¿Cuál es el resultado? Una desigualdad abismante.

Por otro lado vemos que el acceso a los médicos, y la distribución de estos en Chile es muy desigual. Del total de médicos, que de acuerdo a un informe del Minsal (del 2010) eran 29.996 al 31 de diciembre de 2007, el sector público cuenta sólo con 44% de ellos. Es decir, se repite con el recurso humano, lo que ocurría con el gasto en salud. Tenemos a menos de la mitad de los médicos para cubrir a cerca del 70% de la población, mientras el 54% de ellos atiende a menos del 20% de los Chilenos*. Lo anterior se traduce en que el número de beneficiarios por médico es 276 en ISAPRE, mientras que en FONASA hay una médico por cada 920 beneficiarios. A su vez, vemos una gran desigualdad en el acceso a médicos en las distintas regiones de nuestro país, mientras en la zona central hay un médico por cada 471 habitantes, en las regiones sur y norte esa cifra cae drásticamente a un médico por 851 y 837 habitantes, respectivamente. ¿Cuál es el óptimo? la OMS dice 1 cada 600, la OPS dice 1 cada 1000. Lo que si sabemos es que hay regiones muy abandonadas como por ejemplo Aysén, que entre las 11 temáticas demandadas en el actual conflicto justamente abordaba esto.
Algunos podrán decir que el problema se va a solucionar con el anuncio efectuado por el gobierno de Bachelet en 2008. En esa oportunidad la Presidenta anunció financiamiento para 1400 cupos de especialidad entre ese año y 2010, todo eso sumado a las nuevas generaciones de médicos titulados de algunas universidades privadas que han abierto en los últimos años, por lo tanto es un hecho que en un par de años en Chile tendremos más médicos generales y especialistas. La pregunta es ¿Dónde van a trabajar esos especialistas, sector publico o privado?, y la otra pregunta que surge es ¿De que forma se incentiva a que estos nuevos médicos, y sobretodo los especialistas dejen la zona central?. Más médicos por si sólo no significan mejor salud, habrá que esperar y ver que ocurre con la distribución de estos y ver si ayudan de alguna forma a disminuir las inequidades en salud, que cada día en nuestros país se siguen acrecentando.

*Hay que considerar que los médicos que atienden en el sector privado atienden a pacientes FONASA modalidad libre elección, sin embargo no hay registros de cifras respecto de esta situación.