¿Qué puedo esperar siendo Interno? – Parte I

Introducción

Si bien ya es un poco tarde para publicar una entrada para tratar este tema, pues la mayor parte de los internos comenzaron a principio de año, resulta que los internos UCN recién se integraron la semana pasada, así que va con especial cariño para ellos ?.

Mucho se ha hablado del internado, lo más probable que todos hayan escuchado lo estresante y cruel qué es y bueno… tiene harto de cierto, pero creo que la forma en la que uno lo toma es finalmente lo más importante y lo que en definitiva le va a dar el tono y lo que aprendamos de este. No dudo que una buena parte de los que lean este artículo no estarán de acuerdo con mi visión que quizá es demasiada optimista para el promedio sufriente de los estudiantes de medicina que goza con la autocompasión, pero me conformo con que a alguien le haga algo de sentido.

Muchos de mis amigos se sorprenderían de lo mucho que ha cambiado mi percepción en poco más de un año de internado y es en parte eso mismo que me motivó a redactarlo antes de que sea demasiado tarde. La mayoría de lo aquí escrito no se me ocurrió por generación espontánea y es más bien una colección de cosas que he leído en medscape, conversado con amigos en un café (y más aún en un pub con una cerveza), palabras de médicos con experiencia (y no tanta), personal no médico (tanto profesional como técnico) y cómo no: pacientes.

El rol en el equipo de salud

Lo primero que hay que entender cuándo uno comienza la recta final de la carrera es que la etapa de formación teórica se acabó. Al igual que en todas las carreras, esta etapa consiste en la práctica profesional, vale decir, en la aplicación de los conocimientos que adquirimos en los 5 años previos, en la elaboración de destrezas y en el roce del trabajo. No se espera de ti ser capaz de recitar los grupos químicos del enalapril, si no ser capaz de saber de cuando indicarlo, manejar la posología (y sus formas de presentación), cuando suspenderlo y como poder ajustar las dosis en caso de ser necesario.

Como cualquier miembro del  equipo de salud tenemos un rol-más o menos importante según el hospital/clínica/servicio dónde estemos trabajando-, que cumplir. Nuestra principal función consiste en ser un recolector de datos del paciente. Probablemente sea la tarea más ardua y menos valorada del equipo, pero esa es. Los primeros días probablemente se parezcan mucho a los ahora añorados días como alumno, vas de aquí a allá viendo a tus pacientes, escribes en la fichas clínica, evolucionas, haces anamnesis, pero los datos que ahora estás reuniendo realmente importan y tienen un impacto en las decisión diagnósticas y terapeúticas. El equipo confía en que manejas el estado de tu paciente y te creerán cuando digas que la creatinina está bajando (y ojalá sea verdad porque si no esa IRA renal a causa del contraste te la encargo). En un principio me sorprendía lo “despreocupados” que parecían muchos de los tratantes cuando les comentaba como iban evolucionando los pacientes y de hecho, desde que comencé no recuerdo ninguna vez que me hubieran preguntado por el resultado de la creatinina y alguien luego de mi respuesta lo hubiera ido a confirmar.

Si bien es cierto que en términos legales, el residente o tratante es el último responsable, eso no quita el hecho que finalmente el que mejor conoce las recovecos de tus pacientes eres tú. Nadie le ha hecho (ni le hará probablemente) un examen físico más detallado que el tuyo, así que el trabajo de informar ese inadvertido soplo IV/VI le corresponde a nadie más que a ti. Sin duda que esto parece un peso importante sobre tus hombros - y lo es-, pero es la preparación para que en uno a dos años más estés ejerciendo y asumiendo esa responsabilidad legal. Paciente tras paciente, comenzarás a afinar el ojo clínico, preguntando menos, pero cosas más relevantes y realizando un examen físico más enfocado a la consulta del paciente.

Tomemos el ejemplo de un paciente con cefalea. Lo que se nos enseña en la etapa de alumno es tomar una historia completa y realizar un examen fisico completo para poder generar una larga lista de diagnósticos diferenciales. Como interno, se espera que con el conocimiento que ya tienes de los diagnósticos diferenciales puedas enfocar correctamente la anamnesis y hacer un examen físico relevante. Es momento para dejar afuera preguntas menos importantes como si el paciente tiene o no perros en la casa. Asimismo, probablemente no sea necesario hacer un acabadísimo examen abdominal o pulmonar, pero sí va a ser importante averiguar si el paciente tiene o no antecedentes de algún trauma, ya que una hemorragia subdural puede aparecer luego de un trauma y producir cefalea.

Para mi sorpresa, esta reflexión está saliendo demasiado larga como para caber en un sólo artículo, así que ya vendrá la segunda parte ; )

Comments

  1. Joaquin says

    Notable =)
    Se agradece mucho, en especial para los que vamos en camino a eso.
    Las anecdotas tanto de interno como médicos recién salidos son muy buena para acompañar esa cerveza de pub

  2. Eduardo Neira says

    Es importante recordar que uno no es, muchas veces, el ultimo eslabón de la cadena en el servicio, a los becados les llega el palo por los errores, incluso los de los internos. A mi afortunadamente me ha tocado trabajar con becados muy agradables y con los que da gusto ver al paciente, y en conjunto salir del paso para que el tratante no nos mande un sermón jajajaja

  3. rano says

    esto es una copia literal de una publicacion que salio en medscape…no es una reflexion

  4. José says

    Tortura, para todos los estudiantes de salud, se deben actualizar y corregir los estatutos de los internos de acuerdo al momento y condición actual donde presten servicio en dicha calidad, en todo aspecto.

  5. W. says

    Buena opinion, ojala no sea copia como dice rano. Pienso que los internos deberian ser mas organizados y como parte del equipo de salud,no deberia cobrarseles arancel universitario, igual que los becados autofinanciados. Difiero con el concepto de que la formacion teorica se acabo, eso nunca se acaba, se pule, se afina el ojo clinico, se aprende a ver que la realidad muchas veces dista de lo que hemos visto en los libros, y que la interaccion con el resto del equipo, las relaciones humanas, no esta escrito en ningun libro de medicina.
    Lo unico que les puedo decir es que no pierdan la vocacion de servicio, crean firmemente en que hay que ayudar a los demas, sobre todo al que mas sufre. LaS lucas no deben ser el motivo mas importante para estudiar esta carrera, ojala las proximas generaciones sean capaces de muchas veces devolver el prestigio del medico, que se ha perdido por priorizar lo economico por sobre lo humano, lo que ha provocado la deshumanizacion de la medicina.