¿Son peligrosos los teléfonos móviles en los hospitales?

Este es un post invitado de Mauricio Soto

En una reciente investigación periodística del New York Times[1], republicada por Radio BioBio[2], se mostraron los peligros que conlleva el uso de teléfonos móviles por médicos y enfermeras durante procedimientos delicados en un hospital. Los relatos son de terror: cirujanos hablando por su móvil mientras realizan complejas cirugías, anestesistas despreocupados  de sus pacientes, profesionales de la salud comprando por internet en vez de atender a sus pacientes en una Unidad de cuidados intensivos, etc. El paso lógico que seguiría de esta enumeración es la prohibición absoluta de estás tecnologías en todos los lugares en los cuales atienden pacientes, dado que tenemos un nuevo elemento distractor que viene a alterar la seguridad que ofrece hoy en día un hospital. Pero antes de iniciar un nuevo proceso de inquisición en contra de estos aparatos y de quienes los usan debiésemos hacernos algunas preguntas.

¿Salvando vidas o actualizando su estado en Facebook?

Vamos por partes: ¿Era más seguro un hospital antes de la introducción de estos “malignos” aparatos?

Si uno mide la seguridad en términos de la probabilidad de morir en un espacio determinado, el hospital no es ni ha sido nunca un lugar seguro, porque la probabilidad global de morir de los pacientes que ingresan es  sin duda más alta que la de los que están al exterior del hospital. Esto fundamentalmente a causa de dos factores:

El primero es la obvia presencia de enfermedades, frente a las cuales se trata romper su historia natural, poniendo a disposición del paciente intervenciones que recuperen su salud, disminuyan sus secuelas y eviten la muerte. Estas  intervenciones, como una cirugía o un medicamento potente, conllevan riegos, pero que se consideran menores a los de dejar que la enfermedad evolucione sin ayuda. Es decir, existe un riesgo propio de la enfermedad y también de las mismas intervenciones, los que son independientes del error humano. Por otro lado,  los hospitales existen porque gracias a sus intervenciones logran reducir la probabilidad de morir en un número importante de casos.

Por otra parte, el hospital es una organización sumamente compleja, en los cuales el factor de error humano está siempre presente como en cualquier actividad humana. Debido a esto las organizaciones de salud han destinado  esfuerzos importantes en evitar estos errores por medio de estrategias de mejoramiento de la calidad. Es así que existe una preocupación creciente por las distintas fuentes de error, tales como problemas de formación y selección de recursos humanos, problemas en los equipamientos, falta de estándares por ejemplo en la prevención de infecciones al interior del hospital, falta de acceso a la información clínica relevante para los equipos, que son entre otros problemas que pueden generar errores en la atención de salud, todos existentes antes de la introducción de nuevas tecnologías.

¿Y qué pasa con las tecnologías móviles?  El año 2009 se publicó una revisión sistemática (estudio que agrupa información de muchos estudios) sobre el impacto de las tecnologías móviles en los profesionales clínicos en un medio hospitalario[3]. El estudio muestra que las tecnologías móviles pueden mejorar la seguridad de la atención de salud por tres vías distintas:

  • Respuesta rápida: su utilización como sistema de comunicación ofrece ventajas por sobre la utilización de los conocidos ‘beepers’, por ejemplo, al permitir una transmisión más rápida de resultados de exámenes en un servicio de urgencia.
  • Prevención de errores en la medicación: su utilización mejora la documentación de prescripción de medicamentos, y reduce las prescripciones inútiles o potencialmente peligrosas.
  • Acceso y gestión de datos clínicos: su utilización permitió mejorar la calidad de la documentación de datos clínicos, sobre todo los diagnósticos y datos relacionados a la evaluación de dolor. Además, un estudio en un servicio de neonatología mostro una reducción de las discordancias en la documentación.

¿Significa esto que la utilización de tecnologías móviles al interior del hospital no reviste peligro? Estoy lejos de plantear eso. Cualquier tecnología que se introduzca en un hospital está expuesta a generar consecuencias tanto esperadas (efectos positivos como los antes expuestos), como no esperadas, y que pueden ser negativas – por ejemplo, los errores a causa de la distracción de los equipos de salud. Para ello es importante estar atentos a la investigación en esta área, para conocer mejor sus posibles consecuencias. Dicha investigación debe evaluar de manera sistemática y sin prejuicios a las tecnologías móviles. Me llamo la atención que en el artículo del NY Times mencionado, eran administradores de hospitales o personas de cargos directivos los que fueron dirigidamente a observar la presencia de este tipo de prácticas, por lo que era probable que las encontrasen.  Estudios de observación del trabajo de equipos clínicos indican que existen otros factores que inciden en la distracción como causa de errores, como lo es por ejemplo las interrupciones o la  dificultad para acceder a la información clínica. Espero que quienes toman las decisiones al interior de las organizaciones de salud  se puedan hacer cuestionamientos de este tipo antes de iniciar una caza de brujas contra los aparatos móviles y otras nuevas tecnologías.

Mauricio Soto es médico cirujano, especialista en medicina familiar y en gestión informática. Instructor Adjunto del Departamento de Medicina Familiar UC, y Miembro de la Unidad de Informatica Biomédica y Salud UC – IBSUC. Actualmente se encuentra realizando un master en Administración en Servicios de Salud, opción Investigación, en la Universidad de Montreal, donde realiza su tésis sobre factores de éxito para la implementación de un registro clínico electrónico. Su línea de investigación se centra en la evaluación e implementación de tecnologías de información en organizaciones de salud. En twitter es @msotod .


[2] Advierten sobre peligrosa distracción de médicos en Hospitales debido al uso de teléfonos móviles. Radio Bio-Bio en internet. http://www.biobiochile.cl/2011/12/16/advierten-sobre-peligrosa-distraccion-de-medicos-en-hospitales-debido-al-uso-de-telefonos-moviles.shtml

[3]  “The Impact of Mobile Handheld Technology on Hospital Physicians’ Work Practices and Patient Care: A Systematic Review”. Mirela Prgomet, Andrew Georgiou, Johanna I. Westbrook. J Am Med Inform Assoc. 2009 Nov-Dec; 16(6): 792–801.

 

 

Comments

  1. Pilot says

    Notable y sorprendente pregunta, ahora en 2011! Desde que existe la telefonia mobil ha estado prohibido, por lo menos aquí en Europa. Los riesgos y peligros son inminentes: ondas electromagnéticas afectan y paralizan instrumentos vitales como por ejemplo respiradores mecánicos, etc etc. Lo primero que los que visitan centros de salud hacen es apagar su teléfono celular antes de entrar!!
    Vaya que ignorancia de parte del sistema de salud!

  2. Naldo says

    Según tengo entendido, se probó hace tiempo (no recuerdo de donde pero lo leí de un estudio, incluso creo que del JAMA) en que probaban el efecto de celulares y sus ondas en variados equipos y no alteraban en nada el funcionamiento. Creo que uno alteraba un poco la señal del electrocardiograma pero cuando estaba puesto encima de la máquina.

    Es una estupidez el considerar que son los celulares y smartphones los causales de ésto. Es la falta de tino de los que los usan. En lo personal, al frente de los pacientes he consultado temas en medscape o lexi-complete en lo que a tratamiento refiere, pero no para ver facebook ni otras cosas cuando tengo que tomar decisiones sobre su salud. Incluso les digo que para estar seguro lo reviso, sobretodo en medicamentos en embarazo y lactancia.