Arte y Medicina: una relación más que cercana

¿Tiene algo el arte que decir acerca de la medicina? ¿Podemos entregar nuevas ideas acerca de cómo interpretar el arte desde la medicina? A muchos les parecerá pretencioso, fútil a otros. Algunos dirán que la Medicina es un arte en su mismo proceso diagnóstico, aunque en este caso me referiré a arte en un sentido más estricto. Mi intención es argüir que la relación existe, es útil, y sumamente interesante.

La imagen que adorna este escrito corresponde a una obra del pintor italiano del siglo XV Piero di Cosimo. Lo que vemos corresponde a la muerte de Procris (mitología), hija del Rey de Atenas. Procris estaba casada con Céfalo, y este la habría asesinado casualmente en un día de caza según algunos relatos. Sin embargo, una visión crítica de lo que nos muestra la pintura no es correspondiente con la historia. Esa es la informada opinión del profesor Michael Baum, uno de los más prominentes expertos en cáncer del Reino Unido. Cada año lleva a sus estudiantes a la National Gallery  para demostrarles como el conocimiento médico y científico puede entregar nuevas luces en la interpretación de obras clásicas. Baum señala que ambas manos de Procris tienen laceraciones, y que ello claramente compromete la versión de una lanza alcanzándola casualmente. Lucen más como heridas que alguien se haría defendiéndose de un atacante, posiblemente armado con una espada o cuchillo. Además, la mano izquierda está doblada hacia atrás, en la clásica ‘posición de propina del mesero’, lo cual indicaría un daño entre C3-C4. La herida en la zona de la laringe es correspondiente con esta especulación, por lo que es bastante probable que Procris hubiese sido asesinada. La especulación de Baum es que Cosimo puede haber concurrido a una morgue y haber pedido permiso para pintar a una joven. Ocurrió simplemente que él plasmó en su obra lo que vio, y que ello no se correspondiera con lo que esperaríamos hoy de una muerte accidental como la de la historia es otra cosa. No olvidemos lo mucho que le debemos a los artistas de los atlas anatómicos con los que contamos. Su poder de observación es profundo, y este puede ser uno de aquellos casos.
Más allá del carácter anecdótico de la historia, lo relevante es la apertura de mente que se busca en los estudiantes. El pensar en nuestra área más allá de los límites autoimpuestos y ver como esta se relaciona con diversas disciplinas. Más ejemplos como el anterior se pueden encontrar en el interesantísimo artículo del Guardian The fine art of medical diagnosis.
La medicina también está presente en la literatura, y en ella suele fundirse como ciencia y arte como en ninguna otra expresión. Mi sesgo personal es tener especial admiración por el neurólogo y escritor Oliver Sacks, a quien muchos conocen por el clásico ‘El hombre que confundió a su mujer con un sombrero‘. Su prosa clara y amena hace de sus historias todo un deleite para cualquier tipo de público. En todas las obras de este autor un estudiante podría fácilmente enamorarse de la neurología sin siquiera notarlo. Algo muy similar a lo que consigue el Nobel Eric Kandel en neurociencias con ‘In Search of Memory‘.  Su relato es una aventura apasionante por el desarrollo de las neurociencias y la estelar participación del autor en los acontecimientos. De hecho, no es difícil experimentar cierta molestia al darse cuenta los muchos detalles omitidos en el curso de neurociencias cuando se nos enseñó memoria y aprendizaje. La forma es que se nos entregan datos uno tras otro es profundamente poco inspiradora. En ‘British Romanticism and the science of mind‘, el profesor Alan Richardson examina toda la gama de puntos de contacto intelectuales, culturales e ideológicos entre la literatura romántica británica y la ciencia de la mente de la época. Richardson demuestra una faceta desconocida del romanticismo británico, y a la vez prueba el carácter ‘romántico’ de la neurociencia temprana. Ejemplos hay muchos más por supuesto, y he de pedir disculpas por traer ejemplos sólo desde el área de mi interés, pero me parece son muy ilustrativos para la idea de fondo. La Medicina es arte, pero también se refleja en ésta, puede entregar visiones de la misma, y puede manifestarse a través de ella. Lucen tan distantes, tan paradigmáticamente opuestas, pero no es tan así cuando miramos de cerca.
Para finalizar, no podría dejar de mencionar este diplomado en Artes, Medicina y Salud de la Pontificia Universidad Católica. Para todos aquellos que se interesan en estas temáticas, es posible de que sea una de las pocas alternativas existentes para cursar algo al respecto formalmente. Y de hecho luce muy atractivo.

Comments

  1. Favián says

    Muy buen artículo.
    Pero, corrígeme si estoy equivocado, el “síndrome de propina de mesero” no se supone que obedece a una lesión del C5-C6 y no de C3-C4??

    Saludos

  2. says

    Gracias.
    Tenía la misma impresión, aunque el artículo original decía C3-C4 y preferí dejarlo así para no cambiar las citas. Quizás deba cambiarlo de todas formas ;)

  3. says

    Gracias Julio, muy buen artículo acerca del Dr. Creo que me hizo alguna clase de introducción a la Medicina. No imaginaba que tuviese una veta artística tan desarrollada. Como dice la nota, se ve un hombre muy serio. Saludos!

    ah! y el que no haya visto el quiebrespejos, que lo vaya a ver porque es notable.

  4. Fran says

    Bueeeeena!

    Me gusta la idea y la capacidad de algunos profesionales de extrapolar los conocimientos a un área, al parecer, tan distante pero sumamente interesante como lo es la Historia del Arte y al arte mismo.

    No estudio medicina (aunque igual soy del área de la salud), pero me caen bien los que si lo hacen y tienen la apertura mental para proponer lo que propones.

    =)

  5. Fran says

    PD. Vi el enlace al libro de Oliver Sacks y me dieron ganas de leerlo!

    Gracias por eso….lo buscaré.

  6. says

    Fran, gracias por los buenos comentarios!
    De Oliver Sacks, la que mencioné es su obra más popular, muy buena por cierto, pero sus otros libros son también muy interesantes. Totalmente recomendado ;)