Salud Global: Como se Paga la Cuenta?

A raíz de la situación de crisis que esta aconteciendo en el Cuerno de África (post publicado en El Dinamo-click aquí), donde la hambruna que se esta viviendo se cree que ha matado ya a mas de 400.000 niños y amenaza a otros millones, se ha cuestionado severamente el rol y la capacidad que tienen las organizaciones internacionales para ya sea prevenir como también responder ante estos hechos.

Como se obtienen y gestionan los recursos financieros, los cuales se ha denunciado que son escasos en la situación del Cuerno de África? Hay pocos recursos o existe ineficiencia en su manejo? Adonde va el dinero aportado por impuestos, aportes voluntarios y beneficios tributarios de empresas? 

Si bien durante los últimos años de crisis económica los aporten han disminuido alrededor de un 10% (OECD 2010), los aportes de ayuda han subido sostenidamente desde hace muchos años. De acuerdo al Banco Mundial, los fondos de asistencia destinados a salud han subido desde US2.5 billones a US14 billones para el 2005 (Datos del 2007). Estos datos pertenecen solo a la categoría conocida como ODA (Official Development Assistance) y no dan cuenta de otro sector que también ha crecido mucho, como son las ayudas privadas, que ya dan cuenta de un cuarto del total de fondos en Salud Global.

El incremento en el cantidad de fondos disponibles para ayuda internacional en Salud ha ido acompañado de un también fuerte aumento en el numero de organizaciones involucradas en el proceso de ayuda y gestión de respuesta. Ya no son solo gobiernos los involucrados y sus programas oficiales (casos de US y UK especialmente) sino que son cientos de miles de organizaciones , algunas mas grandes que otras, considerando desde el Global Fund y Médicos Sin Fronteras hasta pequeñas organizaciones religiosas, las que por un lado luchan por captar estos recursos y por otro lado gestionarlos en sistemas de salud que están completamente fragmentados por este mismo hecho.

De acuerdo a la revisión publicada en el año 2009 en el Journal Health Policy and Planning (2009;24:407–417), el financiamiento de Salud Global es fragmentado, excesivamente complicado e inadecuadamente monitorizado. Si bien es probable que el gran numero de actores categorizables en el concepto de Salud Global de cuenta de la enorme cantidad de recursos disponibles, también es probablemente cierto , como describen los autores, que este excesivo numero de participantes lleve a un ambiente descoordinado y altamente competitivo, lo que al final del día repercute negativamente en las entidades que reciben el resultado final de este dinero – las intervenciones – principalmente países de bajos y medios ingresos.

De hecho, el Gobierno de Reino Unido, uno de los principales países donors a través de su Departamento de Asistencia Internacional, ha descrito como tiene que relacionarse e interactuar con mas de 40 donantes bilaterales, 90 iniciativas de salud global, 26 agencias dentro del sistema de Naciones Unidas y 20 fondos globales o regionales trabajando en salud global, lo que ha sido descrito por ellos como “extremadamente complejo”.

Según la OECD, 14.000 iniciativas de financiamiento distintas han sido realizadas en 54 países el ultimo año. La necesidad de coordinación y de accountability es imperiosa. El Paris Declaration on Aid Effectiveness es un esfuerzo en esa línea, aunque muchos países y otros donantes todavía insisten en ocupar sus propios mecanismos de forma independiente para implementar la ayuda.

La Industria de la Salud Global y humanitarismo es una industria multimillonaria. Eso hay que reconocerlo. Por lo tanto, existen intereses comprometidos que juegan un papel importante, lo que aumenta la necesidad de transparencia sobre cuales y como se gastan los recursos. Este hecho no solo se relaciona con la industria farmacéutica, que a través de algunos beneficios tributarios pero sobre todo a través de la venta de fármacos y vacunas pagadas con esta ayuda se convierten en actores de influencia. Pero no solamente la industria farmacéutica puede tener intereses, también ocurren situaciones complejas con algunas agencias de las Naciones Unidas , donde parte importante de estos recursos donados son consumidos por la burocracia interna y se transforman en “líneas de vida” para ellos, como también en ONGs donde la eficiencia del gasto no es la mejor que digamos.

Pensando en voz alta, voluntad política, mas y mejor data y una reforzada capacidad de monitorizar y seguir el impacto de las donaciones seria útil para poder aumentas la eficiencia del gasto e inversión en salud global. A propósito del Cuerno de África.