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agosto 21, 2011
Categoria: Matasanos
Tags: Alergias , alimentos , Enfermería , Ley de Rotulación de Alimentos (Chile) , Medicina , Reacción Alérgica , Salud , teoría higiene ,
Mucha gente piensa que los niños cada vez se enferman de más cosas (que casi inventamos nuevas enfermedades para que las mamás estén más tranquilas y no tener que decir que su hijo es “mañoso”), que antes jugaban con tierra y no pasaba nada y ahora con suerte pueden salir a la calle. Antes nos obligaban a comer de todo y no existían la alergias (o al menos así dice mi abuelo).
Pero los fenómenos alérgicos (ya sea rinitis, asma, etc.) y autoinmunes han ido en aumento en todo el mundo y esto no excluye a los provocados por alimentos y adivitivos como colorantes o endulzantes. La alergia alimentaria es prevalente sobre todo en los primeros años y su persistencia puede ser causa de cuadros inmunes de importancia. La “teoría de la higiene” señala que entre mayor desarrollo exista en un país o región, aumenta la incidencia de asma, diabetes tipo 1, esclerosis múltiple, artritis reumatoide, alergias, etc. Esto, según explican los distintos autores, sería por la menor exposición de alérgenos durante la infancia e incluso durante la vida intrauterina haciendo que el sistema inmune se encuentre menos preparado para enfrentarse a las distintas noxas que el ambiente le va presentando a lo largo de la vida.
El problema está en que muchas veces son afecciones difíciles de dagnosticar y que existen múltiples artículos en la literatura científica que llevan a conclusiones muchas veces contradictorias. Dentro de las reacciones adversas a alimentos existen dos grandes categorías:
1) Las respuestas no-inmune (ejemplo por déficit de una enzima como es la disacaridasa en la intolerancia a la lactosa).
2) Las respuestas inmune que constituyen las alergias a los alimentos.
Durante los primeros años de vida del niño las alergias alimentarias son relativamente común, teniendo una prevalencia entre 3 y 35% dependiendo de la serie que se tome. La alergia puede ser gatillada pro cualquier alimento, sin embargo algunos producen reacciones con mayor frecuencia como la leche, el maní, nueces, mariscos, pescados, trigo y soya (por eso no se recomienda dar estos alimentos en los primeros alimentos de los lactantes). Esto varía entre un país y otro, pero no es que un alimento sea más o menos alergénico que otrp sino que cuando la exposición de la población aumenta, la probabilidad de gatillar una reacción alérgica en personas suceptibles aumenta (por ejemplo tener alergia al cuscus sería mucho más prevalente en Marruecos que en Chile pero donde es un ingrediente habitual). ¿Qué podría estar influyendo también en el alumento de alergias? Algunos autores postulan que el uso de antiácidos producen un aumento de la exposición a proteínas más complejas e incluso el retraso de algunos alimentos podría ser más perjudicial que beneficioso a fin de cuentas. Un estudio realizado en Israel e Inglaterra en hijos de familias judías con dietas similares, mostraba que los niños que habitaban en Israel tenían un 0,2% de incidencia de alergia al maní y los ingleses 10 veces más. Al ver qué consumían, se observó que en Inglaterra el plan de salud no recomendaba dar maní a niños en cambio en Israel consumían en promedio 7,1 gr al día. La buena noticia es que el 80% de las alergias alimentarias desaparecen en promedio a los 16 años.
En general existe poca convicción de los padres en creer que si niño es alérgico a algún alimento (salvo que hayan experimentado un cuadro de reacción alérgica grave como anafilaxia que asusta a cualquiera). La histria clínica detallada es crucial para hacer el diagnóstico, sin embargo por si sólo ningún elemento clínico asegura. La medición de IgE aclararía si es una alergia mediada por esta vía pero por si sola tampoco hace el diagnóstico. Es posible medir IgE específica pero su costo lo hace restrictivo para la mayoría de los padres. Los estudios cutáneos también puedes orientar pero la evidencia existente es poca.
El tratamiento básicamente cosiste en la eliminación de él o los alimentos causales tratando siempre de mantener una dieta equilibrada para el niño o para la madre en caso que esté amamantando (recordar que también se puede ser alérgico a un alimento a través de la leche materna). No se recomienda que los niños de riesgo de desarrollar alergia alimentaria limiten su exposición a potenciales alérgenos.
En suma, la alergia a los alimentos es algo cada vez más prevalente, ya sea por la casi nula exposición durante el período intrauterino o lactancia o por fenómenos desconocidos aún. Se requiere aún llegar a un consenso sobre definiciones, diagnóstico y tratamiento adecuado y mientras no existan guías de diagnóstico y tratamiento es recomendable que estos niños sean vistos por los especialistas que correspondan.
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