La responsabilidad del dolor en tus manos

by Twititidolor.

(Del lat. dolor, -oris).

1. m. Sensación molesta y aflictiva de una parte del cuerpo por causa interior o exterior.

El dolor como síntoma aislado es la primera causa de consulta a nivel mundial y como tal, es un tema con el que nos tendremos que enfrentar, incluso para ti anatomopatologo, porque recordemos que para tu vecina, todos los doctores hacen lo mismo.

Esta sensación aflictiva como la describe la RAE es uno de los entes semiológicos que da más información y a la que muchas veces debemos dedicar el mayor tiempo de la anamnesis por su complejidad y subjetividad que la hace tan florida en su manifestación

Uno de mis maestros en la U nos comentó algo que no deja de ser cada días más cierto. Impresiona la fuerte carga que significa que alguien que no te conoce, no sabe de que universidad saliste, que notas sacaste, como eres como persona o si estuviste carretiando hasta media hora antes de atenderla, acuda a ti con nada más ni menos que eso… su dolor. La responsabilidad que esto significa debiera hacer temblar las cañuelas (chilenismo para tobillos) de cualquiera, y en mi caso me a transformado en alguien mucho más humilde de lo que antes fui. Esa relación a la que nos encomendamos sagradamente con uno u otro juramento es tan frágil y al mismo tiempo tan intensa que puede generar pasiones en todos los sentidos dependiendo de como nos hagamos cargo del dolor de nuestro paciente, y es por eso que vemos en una cara de la moneda; demandas y seguros médico-legales y en la otra regalos de navidad, golosinas matadiabéticos y bendiciones eternas en tu nombre.

Esto me lleva a pensar en otra cosa que me enseño otra de mis maestros de la medicina, mi madre (sí, mamón). Lo importante para tu paciente no es el síntoma, ni menos el signo, (lo más importante) es su dolencia y esto no es ni más ni menos que la forma que tiene cada quien de vivir ese dolor. La limitación que significa una enfermedad o padecimiento, la complejidad con la que la persona que tienes al frente vive y sufre es exquisita. Todos sabemos que el dolor es una sensación, como pocas, influida enormemente por el mundo interno, sus experiencias, miedos, cultura, expectativas, etc, por lo que la señora A puede tener una molestia importante con la misma injuria que con la que la señora B pide a gritos el tiro de gracia que la salve de su sufrimiento. En esta dinámica es realmente fácil caer en “apropiarse” de los sentimientos de tus paciente y de esta forma interpretar como inapropiada una u otra forma de sentir.

Si bien muchas veces es cierto y esta subjetividad nos puede servir como herramienta diagnóstica, nunca debemos olvidar que el dolor que la señora B siente es real para ella a tal punto de hacerla desear la muerte y nuestro deber es ayudarla a recuperar el confort perdido. Cuantos de nosotros no nos hemos topado con la HI del consultorio, o esa VDM que sagradamente consulta para que le demos la receta del ansiolítico de turno y para retirar sendas tiras de paracetamol que toma diariamente hace años y que todos miramos con un poco de molestia e incluso nos saca un “ya llegó a w… de nuevo”. ¿Cuantos de nosotros nos dedicamos a darle una segunda mirada a su dolor? a valorarlo como algo real y lacerante, una carga que no la deja vivir y que con la ayuda de sus pastillas apenas logra sobrevivir.

Recordemos que “todo acto médico es psicoterapéutico” y como tal, al más puro estilo de don Jechu (o JC para los amigos), la palabra tiene la capacidad de sanar, en especial si vemos al dolor como una enfermedad del alma y del cuerpo.

Una amiga me dijo en relación a que yo había logrado convencer a una tierna viejita de 150kg a la que le dolía hasta el pelo de que caminara con los kines, claro que no tan fácil ni dramático como el “Lázaro, levántate y camina” de don J y ciertamente no la curé de su dolor, pero quizás la ayudé a sobrellevarlo de manera distinta . Que lo había logrado porque la escuché y le dediqué tiempo… y luego pensé (porque eso hago, a ratos) ¿no es de eso que se trataba esto de la medicina?

 

Referencias:

Bilblia, Hechos 3, 1-10
RAE

Comments

  1. José says

    El dolor debe ser englobado en la practica como el concepto a utilizar para solucionar las enfermedades de las personas desde una esfera biosicosocial (como normalmente se llama), esta demás decir que el dolor siendo la una de las causas mas frecuente de consulta.

    Cualquier intervención que se base en la perspectiva biopsicosocial deberá ir más allá de solucionar la base fisiológica o biológica del problema. El tratamiento ha de resolver la patología orgánica de base y, además, ayudar al cliente a recuperar el control sobre su vida, así como a modificar los factores cognitivos, afectivos, conductuales y sociales que actúan sobre la experiencia del dolor. (no puedo dejar fuera a muchos pacientes que utilizan el dolor como excusa a otros problemas, como la señora de 90 años que se hizo la enferma con el objeto de estar lejos de sus familiares).

    El concepto global integra aportes del saber psicológico, de la realidad social y de la evidencia biológica.

  2. Nicolas says

    jose el paciente no es tu cliente como lo es para alguien que atiende a quien va a comprar un auto o la mercaderia al supermercado.
    No es un numero, es una persona y esa viejita de 90años quisas ese sea su dolor para ocultar otro dolor u otra patologia.
    quisas sea mejor no verla como que oculta algo y quisas si necesites derivarla a psiquiatra, psicologo u otro que pueda tratar su dolor si es que se te va de las manos.