De Medicamentos y Pastillas Verdes

Hace unos días conocí a un amigo de mis papás, un químico farmacéutico que por más de veinte años trabajó en un hospital codo a codo con los médicos. Me contó que en el día a día, fue descubriendo la otra cara de los medicamentos y fue teniendo la certeza que toda mezcla de compuestos hace bien para una cosa y mal para otra.

De acuerdo a  su historia, con esta convicción él se preguntó por qué no se prescribía a los pacientes sólo el componente activo que le servía para atacar su mal, de manera de evitar las mezclas perjudiciales. Segun él, con el paso de los años entendió que los laboratorios farmacéuticos desarrollan un fármaco pensando no en la cura de una enfermedad sino en soluciones parciales. La pastilla que hace bien para una cosa y mal para otra, permite que las farmacias siempre estén atestadas de clientes y el negocio marche viento en popa, me decía.

Cuando me contó esto recordé otra historia que mi papá relataba con unas copas de más cuando quería despotricar contra los médicos. Contaba que su amigo farmacéutico -el señor en cuestión- había encarado a un médico cuando éste le había pedido que le preparara “para callado” una infusión para un pariente que estaba enfermo. Ya en esos años, este caballero se había dedicado a vender una serie de frascos con mezclas de hierbas que comenzaban a masificarse entre pacientes que, aburridos al ver que las recetas no causaban el alivio esperado y por el contrario, descubrían nuevas patologías en sus cuerpos, decían no tener nada que perder y se entregaban a las cápsulas verdes.

Ahora, entre las cápsulas verdes y la producción de los laboratorios hay un gran trecho. Hace unos meses circuló una noticia que aseguraba que científicos de  la Universidad de Alberta había descubierto que el dicloroacetato (DCA) causaba la regresión de algunos tipos de cáncer, pero no podían financiar las pruebas clínicas porque el compuesto no estaba patentado. Esto recuerda las declaraciones realizadas por el Premio Nobel de Medicina, el doctor Richard J. Roberts, quien ha denunciado que los fármacos que realmente curan enfermedades no son rentables, de allí que no sean investigados. El analisis de esta historia lo pueden encontrar en el post Conspiraciones Cancerosas publicado en @matasanos.

Si lo que decía el amigo de mis papas fuera verdad….no nos quedaría más que recurrir a las cápsulas verdes de los farmacéuticos de antaño, no?

Comments

  1. says

    Yo juraba que había dejado un comentario aquí. ¿No los permiten? Sólo quería saber para no comentar si no se puede o si molesta o si hay alguna otra regla.

    O tal vez no lo dejé, no apreté enter, jaja.

    Saludos.