Discurso 21 de Mayo: ¡La Salud también debe tener Relato!

El “relato”… ese concepto que está de moda en los circulillos políticos chilensis, tanto de un lado como del otro, para ejemplificar la falta de hilo conductor o mensaje-a-entregar por el actual Gobierno. Muchas columnas de sesudos personajes se han escrito respecto de la falta de esta impronta, tan deseada esta vez y de la cual se cuestionaba tan poco antes.

Ambiciosa agenda, gran reforma de salud, sistema centrado en los pacientes, en el partido de los pacientes (¿no era de los enfermos?), creación de la Agencia de Medicamentos, sustitución de medicamentos eficaces, prescripción de medicamentos con nombre de genéricos (nombre de denominación internacional se dice) y la gran reforma al sistema de atención primaria de salud son parte de las medidas anunciadas tanto por el Ministro de Salud días antes y por el mismo Presidente de la Republica durante su cuenta anual.

[youtube]http://www.youtube.com/watch?v=K8suAFF3uFI[/youtube]

De lo anunciado por el Gobierno se desprende que hay medidas buenas, otras malas y algunas definitivamente impracticables, como destacaba la gente de #SaludUnDerecho en su interesante análisis (click aquí- no comparto 100% todos sus puntos pero es el único análisis serio que se puede encontrar hoy en día). Pero mas allá de las medidas, es lógico preguntarse – a propósito del relato – para donde vamos en Salud en el país y que es lo que queremos. La idea es tratar de saber cuál es el significado que existe entre la creación de la Agencia de Medicamentos, el mejoramiento de la Atencion Primaria o el “enchulamiento” de pintura que se le dará a muchos hospitales. Algo me hace recordar ese viejo discurso de que los Ministros – y sus ministerios – son elementos políticos y están ahí para “bajar” la visión del Gobierno de turno, el cual fue elegido por la mayoría democráticamente, gústele a quien le guste. Los Ministros (de los enfermos, de los pacientes o los de Salud) y sus carteras no debieran transformase en organismos 100% técnicos, porque terminan – sin un adecuado rumbo- dando palos de ciego, o mejor dichos anuncios de medidas que más parecen un verdadero refrito, y malo. Se supone que para las cosas técnicas debieran existir organismos públicos con independencia, dependientes del Estado más que del Gobierno (ojo la diferencia), que sean los encargados de implementar las policies. Bonito sueño para Chile, ¿no?

La evidencia de la importancia del relato, en mi opinión el tipo de país que queremos en Salud, se puede ver fielmente representado en declaraciones como las de Hernan Doren, representante de la Asociación de Aseguradores Privados en Salud Chilenos (ISAPRES):

@rgenneroriganti Ruben Gennero R

Doren (Isapres) dice q usuarios Fonasa A (- $172.000 mes) se “aprovechan” del sistema al no cotizar y recibir = atencion. Que pais queremos?

25 May via web Favorite Reply Delete

Yo tengo claro cual me gustaría que fuera el relato. No estoy seguro que sea el mismo del Ministro Mañalich o el del Presidente Pinera. Quizás lo sea. Me gustaría que tuviéramos un sistema de salud capaz de responder a las necesidades de la población, que se fundamentara en la distribución del riesgo de todos nosotros como país, como nación. Me gustaría que me ayudaran con la carga financiera de mi enfermedad cuando sea (espero) viejo, así como yo podría ayudar a los viejos de ahora. Me gustaría un sector público prestador que fuera un verdadero servicio civil, descentralizado y moderno, además de autoridades de salud pública regionales que no sean secretarios representantes ministeriales sino que verdaderos cracks de la Salud Publica. Me gustaría una verdadera cooperación publico privada que aproveche la capacidad instalada que hay en Chile, pero con precios justos. Me gustaría que nuestro sistema de salud fuera un polo de innovación y desarrollo, y no un paraíso de la inercia.

No hacen falta recetas de cocina para mejorar el sistema. Nos hace falta soñar en grande y dejar los intereses a un lado. Y definitivamente nos hace falta una clase política capaz de plantear los temas, capaz de hacer que las cosas pasen.

¿Cuál es tu relato?

Comments

  1. pornuestrasalud says

    El problema es que no hay política ni políticas públicas en salud. No hubo estudios previos, análisis, diagnósticos, o evaluaciones. No hubo equipos preparados para asumir las tareas de gobierno. Debemos recordar que, en un año, 2 subsecretarios han renunciado. Además, ni siquiera vinculado a la salida de subsecretarios, han renunciado voluntariamente todos los jefes de división de Salud Pública del nuevo gobierno. Por último, han debido renunciar expertos en áreas claves. Es patética la incapacidad de generar equipos de trabajo. Algunos se han quedado para tratar de ayudar a que el descalabro no sea mayor. Con todo, entre las autoridades prima el personalismo, la soberbia, y una exacerbada adicción a los medios, junto a prejuicios contra “lo público”. Como si la idea fuera “Hay que destrozar todo lo público para demostrar que no funciona” (El Roto). No les será difícil, día por medio, encontrar un anecdotario que justifique sus prejuicios. Eso al interior del MINSAL. Afuera, el espectáculo es peor. Los privados defienden sus intereses como si fueran dogma, una verdad revelada sólo a ellos, iluminados. Nunca será suficiente. Don Dinero a capella. Aparte, los pseudo- elegidos del COngreso, se mueven entre la ignorancia negligente y los intereses electorales. Y al otro lado, la Academia apenas balbucea su crítica. Complicado panorama para nuestra Salud. Sólo queda nuestra bronca y nuestro esfuerzo.