Smog y Salud

Como cada temporada la nube de smog comienza a posicionarse sobre los cielos de Santiago y de otras ciudades chilenas como Temuco. Pero cuales son los problemas de salud que esta nube puede provocarnos?.

Pero antes de revisar las consecuencias del smog para nuestra salud debemos preguntarnos cuales son los contaminantes principales que podremos encontrar en el aire de nuestra capital. Dentro de su composición observamos la presencia de óxidos (Monóxido de Carbono, Anhídrido Carbónico, Dióxido de Azufre, Óxido Nítrico, Óxido Nitroso, entre otros), compuestos orgánicos volátiles (Hidrocarburos y componentes orgánicos), gotas (Polvo, hollín, plomo, cadmio, asbestos, cromo, arsénico, entre otros) y contaminantes secundarios (Ozono, acetaldehído, peroxido de hidrógeno, radical hidroxilo, ácido sulfúrico, peroxiancilnitratos).

También debemos definir que los daños en nuestro organismo dependerán del tipo de partícula que esté presente en el smog. Dentro de las partículas suspendidas se denomina “respirables” a las de un diámetro menor o igual a 10 µm (PM10) por su capacidad de introducirse en las vías respiratorias. Cuanto más pequeñas son las partículas mayor es su capacidad de penetración en el árbol respiratorio. Las partículas finas cuyo diámetro aerodinámico es ? 2,5 µm alcanzan fácilmente los bronquíolos terminales y los alvéolos, desde donde pueden ser fagocitadas por los macrófagos alveolares y atravesar la barrera alvéolo-capilar para ser transportadas hacia otros órganos por la circulación sanguínea.

Más recientemente se han descrito las partículas “ultrafinas” cuyo diámetro es aún menor (? 0,1 µm) y pueden pasar directamente desde los alvéolos al torrente circulatorio. Las partículas pueden contener compuestos orgánicos como los hidrocarburos aromáticos policíclicos e/o inorgánicos como sales y metales.

Los efectos que puedan tener estos contaminantes sobre el aparato respiratorio dependen de la concentración y la duración de la exposición por un lado y por otro, de la susceptibilidad de las personas expuestas.

El material particulado PM10 y PM2,5 provocan a corto plazo un aumento de la morbimortalidad respiratoria, disminución de la función pulmonar, interferencia en los mecanismos de defensa pulmonar y presencia de Síndrome Bronquial Obstructivo, mientras que a largo plazo se puede observar menor desarrollo de la estructura y función del sistema respiratorio (niños).

Los contaminantes presentes en el smog también contribuyen en la disminución de la función pulmonar y al aumento de la reactividad bronquial, disminuir la tolerancia al ejercicio y a aumentar el riesgo de bronquitis obstructiva crónica, enfisema pulmonar, exacerbación del asma bronquial y cáncer pulmonar, entre otros efectos.

Diversos estudios, tanto chilenos como extranjeros, han establecido que por cada 50 µg/ m3 de elevación de los niveles de PM10 en 24 h se produce en promedio un aumento de alrededor del 3% de la mortalidad general. En relación al PM2,5 estudios nacionales han encontrado que un au mento de la concentración de PM2,5 por encima de 70 µg/m3 propicia el aumento de las consultas por neumonías infantiles

Todo esto nos lleva a que es absolutamente necesario el tener estrategias estatales fuertes que permitan reducir el smog que hoy vemos en varias ciudades chilenas. De lo contrario tendremos problemas no menores de salud, más aún que en nuestro país se ha atacado, de preferencia, el problema del PM10 y no del PM2,5, siendo este último más peligroso por su menor tamaño que le permite llegar a lugares más profundos del aparato respiratorio.

El problema es necesario atacarlo con fuerza, pero hasta ahora las medidas no parecen ser suficientes.

Enlaces:
Contaminación aérea y sus efectos sobre la salud (paper)