Fin de la Huelga en Bolivia…Fin de los Problemas en Salud?

Hace tres días (19 de Abril) se dio por superado uno de los conflictos sindicales más duros de la historia reciente del Presidente Evo Morales en Bolivia. La Central Obrera Boliviana firmo un acuerdo con el Gobierno para subir los salarios en un 11% a los trabajadores de la salud y profesores, los cuales habían protagonizado una paralización que mantuvo en velo a Bolivia por todo este tiempo, además de provocar trastornos en el sistema de salud e importantes bloqueos carreteros. De la misma manera, el gobierno se comprometió a seguir estudiando elevar aun más el salario en los siguientes meses, debido a que necesitaba urgentemente terminar la movilización pero la propuesta del 11% es relativamente lejana al 15% original demando por la multi-gremial. De hecho, los profesores han amenazado con seguir manifestándose. En el contexto inflacionario de Bolivia, con los precios del petróleo y alimentos disparándose, una crisis política es un escenario bastante probable.

Esta noticia, ampliamente difundida por los medios internacionales – debido a que el Gobierno catalogo estos actos como un intento de cuasi golpe de Estado – me hacen pensar en el vecino país, origen de una variada y rica cultura andina, sobre sus problemas y aspiraciones, así como la causas que son caldo de cultivo para estos conflictos, sobre todo en lo que respecta a nuestro sector salud.

Según lo publicado en los medios y otros reportes, la situación laboral del sector salud en Bolivia es bastante precaria. Existe de forma bastante extendida la informalidad a la hora de contratar trabajadores de la salud, especialmente en el sector público, donde por su puesto se agrupan las mayores necesidades. Pero no son solo los problemas de contratos laborales los que actúan como impulso para que la salud en Bolivia viva un estado, si podemos describirlo de alguna manera, inestable. Y son esos mismos problemas que no se arreglan con esta alza de 11% de los salarios.

Revisando en perspectiva los datos de Bolivia, comparado con algunos países sudamericanos puede darnos una mejor idea del panorama actual del país. Bolivia tiene  poco más de la mitad de la población chilena (10 millones app) pero con uno de los ingresos per cápita (medido en paridad poder de compra) de los más bajos de la región (US 4.500 vs 14.200 Argentina, 10.100 Brasil, etc). En cuanto a la performance del sistema de salud, según la OMS el 2008 este tenía una expectativa de vida de 67 años, mientras que todos los otros países superan los 70 años, con Chile acercándose a los 80. Si bien la tasa de mortalidad ha ido disminuyendo (1990 era de 283/1000 vs 2008 con 196/1000), sigue siendo muy alta en comparación con el resto de la región. Quizás lo más preocupante sea su tasa de mortalidad infantil, donde según la OMS en el 2008 era de 39.7, mientras que en Chile es 7 y Venezuela 15.3.

Parece ser el nivel de fragmentación del sistema boliviano, sumado a la falta de universalidad en términos de acceso a atención de salud, están impactando de forma negativa el funcionamiento del sistema en Bolivia. Si bien la base de aseguramiento corresponde a la seguridad social atada con el empleo,  donde el empleador paga íntegramente la prima, una parte importante de la población no tiene acceso a este sistema. Son ellos – sin empleo y condiciones de pobreza – los que son beneficiarios del seguro público, el cual tiene buena cobertura para algunas condiciones o patologías como maternidad o adulto mayor, pero que carece de una buena protección financiera y acceso en muchas otras. Esto configura un adverso escenario donde el pago de bolsillo asociado en medicamentos y prestaciones de salud es una carga importante en el país, y sobre todo en las familias más vulnerables.

Existe discusión sobre reformar para avanzar sobre el aumento de la universalidad tanto en el financiamiento como en el acceso a la atención de salud en Bolivia. Pienso que este es un camino muy necesario, pero como toda discusión de este tipo, deberá enfrentarse a resistencia y a la búsqueda de la respuesta sobre a través de qué mecanismos estos cambios se pueden financiar.

Son estos los problemas que este 11% de aumento no solucionan, por más que hayan terminado con la huelga.

Comments

  1. Josè says

    Están fritos en sus problemas.. Perú, Bolivia y otros mas de la región.

    Tienen indices de TBC MUY ALTOS todavía, los casos controlados en Chile vienen del norte.

    Cito un ejemplo de muchos para tener una idea de su sistema de salud.

  2. Josè says

    Finalmente en mi extenso post :P, tiene trabajo de sobra en el norte, pero aqui en chile nos hechan a los pacos si queremos unas luquitamas para Todos los profesionales de salud.