Otro post mas (no es) sobre ISAPRES y Seguros Privados

Al menos, es la intención. Durante la semana pasada – y lo que llevamos de ésta – hemos sido bombardeados por editoriales, columnas (incluido el conspicuo El Post), expertos por aquí, expertos por allá, reportajes y análisis sobre el famoso y tan esperado proyecto llamado Ley Corta de ISAPRES (Instituciones de Salud Previsional – Empresas de seguros privados de Salud en Chile) II  que el gobierno se decidió a presentar para su discusión en el congreso.

En Matasanos, en Junio del 2010 publicamos un post sobre la decisión del Tribunal Constitucional (TC) sobre la famosa tabla de factores de las Isapres (Click Aquí), donde en vez de derogarla por completo, el TC declaro inconstitucional algunos elementos de ella, sugiriendo – poniéndole presión mejor dicho – al ejecutivo y al Congreso legislar sobre la materia y zanjar por ley, no por decisión de la Superintendencia de Salud, la fórmula de cálculo sobre el precio de las primas de  seguros privados de salud. El gobierno recogió el guante y a través del proyecto Ley Corta II propone una tabla que se ha llamado “aplanada”, que en concreto quiere decir que se amplían los intervalos de edad, con el objetivo final de la disminución de los bruscos cambios en el precio de las primas. Ojo…disminución, no eliminación. A la Asociación de Isapres parece que le gusto la solución, ya que la nivelación lo que hace es reducir el precio para los grupos de mayor edad y mujeres pero aumentarlo para los hombres jóvenes.

Ya se han publicado análisis más sesudos e inteligentes, catedráticos que este. Por lo mismo, me gustaría poder comentar algo que no se ha dicho mucho, pero que me parece lamentable el que nos concentremos o pongamos tantas energías en apoyar la sobrevida del sistema asegurador privado en vez de potenciar el financiamiento de la salud pública. Solo el 14% en Chile (unos años aumenta un poco, otros disminuye) de la población está registrada en el sistema de aseguramiento privado. Son (éramos) los más ricos, jóvenes y que le traemos menores costos al sistema. El resto, un 76% más menos, FONASA o asegurador público, los mas viejitos, más vulnerables y con mayor carga de enfermedad. Si se que no suma 100%!!! El resto está en otros sistemas como fuerzas armadas, etc. Lamentablemente, esta diferencia se nivela cuando vemos el % del Producto Geográfico Bruto que se dedica a ambos subsistemas. Aquí están nivelados casi 50/50, siendo el gasto privado además apalancado por el inefable gasto de bolsillo, algo que debiéramos – en un país desarrollado – eliminar por completo.

El panorama en la región tampoco es muy distinto. Y es que los seguros privados en Latinoamérica juegan un papel importante, independiente de su poco porcentaje de participación en el mercado, tienen un peso específico muy grande a la hora del gasto, y sobre todo de la influencia – lobby – de toma de decisiones. Un ejemplo es Argentina, donde el proyecto de regulación de las Pre-Pagas (versión local de las Isapres) fue medio aprobado el 2008 pero estuvo durmiendo durante todo este tiempo, siendo reflotado ahora, para complicación de la industria, que ya ha comenzado a levantar alegatos. El proyecto argentino, que intenta proteger a mas de 4 millones de usuarios, tiene que ver con cómo ser capaces de establecer un mecanismo de control en los precios de las primas, que el ultimo año subieron del orden del 30% en algunos casos, además de evitar que estas agrupaciones expulsen a gente por su historial de uso (experience rating) y otros abusos…les suena conocido?

El Ministro Mañalich ha dicho que parte del nuevo proceso incorpora el establecimiento de un plan mínimo de salud. Esto significaría que tanto Isapres como Fonasa deberían ofrecer un paquete mínimo de prestaciones en sus planes, donde se incluyen las patologías AUGE, medicina preventiva y un seguro catastrofico. Esto si bien seria un avance, no resuelve toda la problemática del aseguramiento individual privado. La idea, que no es un descubrimiento de rueda, es igualita al POS (Plan Obligatorio de Salud) Colombiano, donde se siguen los mismos principios. Cuál es la situación allá? Igual o peor que en Chile, con una creciente judicialización que significa que tribunales deben fallar sobre los derechos de los pacientes e instituciones de seguros de salud privadas. Un buen ejemplo es un caso muy reciente que tiene relación con la vacuna contra neumococo, que no esta incluida en el POS!!! La demanda interpuesta por una madre a favor de su hija para que recibiera esta vacuna termino con la corte recomendándole al gobierno incluir la vacuna en el POS dándole razones epidemiológicas!!!!!

Mucho se discutirá y tejera en relación a la ley de Isapres II. La oposición política ha anunciado que se opondrá, y al parecer las Isapres se estarían dando cuenta que no es un buen negocio, toda vez que hay incorporada una clausula que permitiría a los cotizantes decidir si quieren optar por la tabla “plana” la cual es beneficiosa para los más viejos y caros, o quedarse en la antigua, lo que es positivo para los jóvenes. Todo esto retoma la idea de los grupos de riesgo, esta vez jugando en contra de las Isapres. Además, no soy leguleyo, pero tiendo a pensar con lógica que esto no es lo que pretendía el TC, porque básicamente es lo mismo, pero menos “marcado”. Mis Polainas!

Finalmente, quería abrir la discusión sobre que tipo de financiamiento/sistema de salud queremos. Leyendo una editorial en el diario La Tercera, se habla del concepto de solidaridad que este sistema “tabla plana” estaría apoyando. La verdad, es algo que no entiendo, porque en sistemas de seguros basados en riesgos individuales no hay espacio para la solidaridad, ya que cada uno corre con su riesgo, y es la razón de existir de la tabla de factores y los mecanismos de discriminación. Por ende…de que estamos hablando? Yo quiero un sistema donde si exista la solidaridad, donde si parte de mis impuestos/seguro social/descuento del 7% vaya efectivamente a apoyar la salud de los que tienen menos y necesitan más, así como quiero que en el futuro me apoyen a mí. Podríamos irnos todos a FONASA y contratar seguros complementarios los que quieran – válidamente – ir directo a especialistas o atenderse con altos estándares de hotelería. El problema es que si se sigue estrangulando mas el sistema, pocas ganas dan de irse para allá. Ademas, la mayoria de la gente no tiene mas opcion que el sistema publico, sobre todo a lo que se refiere con las hospitalizaciones, donde lejos queda la libre eleccion FONASA.

Nuestro sistema solidario, a la usanza National Health Service (NHS) ingles, lo destruyeron el 82, con la influencia de las escuelas liberales, especialmente Chicago, que provoco el nacimiento de las Isapres. Pasará mucho tiempo, y voluntad política, para que volvamos a tener un sistema donde no exista discriminación real (no con tabla plana o cosas como esas) y podemas realmente sentirnos protegidos.

Comments

  1. Mario Hitschfeld says

    Es tan estructural el cambio que se necesita, que veo imposible que se pueda llevar acabo en democracia. Así de desalentadora es mi opinión.

    Muy buen post!

  2. Germán Calderón says

    Muy bien, deben buscar los caminos para que la población mas vulnerable, tenga una mejor salud, mucha fuerza y convicción

  3. Jéssica Collao says

    Me quedó clarito y además, considero que se sigue la línea de siempre que es preocuparse más de los privados aunque sean minoría. Felicitaciones,da gusto leer así!