Twilight, Isabella y personalidad (parte 2)

En mi post anterior, quedó abierta la incertidumbre de si Isabella tiene o no una personalidad histérica. Posee varios rasgos, pero también le faltan algunos muy importantes, como labilidad emocional, teatralidad afectiva y extroversión. ¿Cómo podemos explicar la ausencia de estos rasgos? ¿Y si no posee una personalidad histérica sino que se trata de otro tipo de personalidad?

Otto Kernberg describe dentro de las personalidades de más alto funcionamiento, llamadas de estructura neurótica, la personalidad depresivo-masoquista, cuyas características son:

- Dependencia excesiva de las opiniones ajenas y fácil frustrabilidad de las necesidades de afecto: Consiste en mucha vulnerabilidad a ser rechazados, sentirse fácilmente heridos, desilusionados y tienden a someterse excesivamente a otras personas, a tratar de adaptarse a lo que otros les piden para recibir afecto y amor. Mantienen relaciones dependientes para ser queridos. Cuando las necesidades de recibir afecto y amor se frustran, se genera una tendencia a la depresión.

SÍ! Isabella mantiene una actitud pasiva y sometida para encajar en su entorno. Este rasgo se acentúa en sus relaciones de pareja. Y cuando deja de recibir el afecto y amor necesarios, cae en depresión, tal cual como fueron los meses posteriores a la partida de Edward y que finalizaron cuando estableció su relación con Jacob.

- Metabolismo defectuoso de la agresión: Bajo circunstancias en que una persona normal se enojaría, ellos se deprimen. En vez de tener rabia, la dirigen contra si mismos, constituyendo una segunda fuente de depresión.

SÍ! Cuesta ver a Isabella enojada. ¿Dirigirá su rabia contra si misma? ¿Será éste uno de los orígenes de su depresión en la segunda película?

- Tendencias excesivas superyoicas: Es la inclinación a ser muy responsables y preocupados. Se juzgan muy duramente a si mismos. Hay un superyó bien integrado pero excesivamente punitivo. Cuando no alcanzan sus altas expectativas se genera una tercera fuente de depresión.

NO! No me parece que la protagonista posea un superyó punitivo que la lleve a ser excesivamente responsable o preocupada.

Entonces, es posible que Isabella posea fuertes rasgos histéricos de personalidad, mezclados con destacables rasgos depresivo-masoquistas, lo cual explicaría la falta de teatralidad y extroversión en nuestra protagonista. O al revés, ella podría portar una personalidad depresivo-masoquista con importantes rasgos histéricos que explicarían su inhibición sexual, competitividad y tendencia masoquista en la elección de pareja.

Ahora bien, hay un tercer tipo de personalidad que no podemos dejar fuera, dada algunas conductas graves de Isabella en momentos de su vida. Cuando los rasgos de la personalidad histérica están presenten en una persona de estructura más primitiva, éstos adquieren características mucho más graves, constituyendo la personalidad histeroide o infantil. En el DSM-IV, las características de esta última se dividen entre la personalidad histriónica y limítrofe. Isabella posee un rasgo grave que la acerca a este polo más primitivo, la impulsividad.

- Impulsividad aumentada: Se manifiesta en diversos actos o actitudes potencialmente dañinas para si mismo (gastos, sexo, abuso de sustancias, conducción temeraria, atracones de comida, etc.) y comportamientos suicidas recurrentes, que entre otros motivos pueden formar parte de esfuerzos frenéticos por evitar un abandono.

SÍ? Isabella muestra constantes conductas impulsivas graves en medio del abandono de Edward en la segunda película de la saga. Una escena resume perfectamente este punto: Cuando Alice vuelve a Forks le dice a Bella, resumiendo sus visiones: “jamás conocí a alguien tan propensa al suicidio estúpido”.

Pero NO! Este rasgo es posible encontrarlo en estructuras más elevadas -como ya dije, llamadas neuróticas- sólo en situaciones de alto estrés o cuando se cursa un cuadro psiquiátrico de importancia. Por lo tanto, Isabella puede presentar impulsividad aumentada sin necesidad de ser una persona de estructura de personalidad limítrofe, justificable en que presentaba un evidente estado depresivo atípico en ese período de su vida.

¿Qué tal? ¿Les gustó el ejercicio en estos 2 posts? El aprender se hace bastante más entretenido cuando se disponen de este tipo de simbiosis, como entre el cine y la psiquiatría. Espero poder detenerme en alguna otra película para hacer un ejercicio como éste. Da lo mismo si es cine arte o “basura hollywoodense”, basta con aceptar “las reglas del juego” que nos propone el director, y listo.

Bibliografía:

– “Otto Kernberg. Introducción a su obra”, de Luis Gomberoff.

Comments

  1. Funk to funkies says

    Otto Kernberg es como un cuestionario de Cosmopolitan.

  2. Mario Hitschfeld says

    Veremos si las nuevas entregas de esta saga siguen reafirmando esta columna

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