Nuestra presencia en Ideagoras: innovación en salud ¡en español!

Hace algunos días tuve la suerte de compartir con algunos de los blogueros de salud más leídos de España en un evento sobre Innovación y Redes Sociales en Salud, organizado por Ideagoras. Creo que aún son pocos los espacios donde tenemos la oportunidad de compartir y hablar de igual a igual entre médicos, comunicadores, representantes de la salud pública y de la industria farmacéutica – queda pendiente incorporar a los pacientes/usuarios de servicios de salud en esta discusión, pero parece algo inminente.

En un ambiente profesional, pero amigable, pudimos escuchar las experiencias de dos médicos españoles pioneros en el uso de tecnologías sociales. Si el lector es un seguidor serio de la blogósfera sanitaria en español, reconocerá de inmediato los nombres de Julio Mayol y Fernando Casado, quienes desde distintas perspectivas (la cirugía en un centro hospitalario de alta complejidad, el primero, y la medicina familiar en “la trinchera” de la atención primaria, el segundo), han incorporado el uso de Twitter, Facebook y los blogs como herramienta habitual en su práctica clínica.

Miguel Ángel Mañez (@manyez), conduce la discusión generada luego de las ponencias de @juliomayol y @drcasado

Miguel Ángel Mañez (@manyez), conduce la discusión generada luego de las ponencias de @juliomayol y @drcasado

Lo notable de estos colegas es que no esperaron una orden de más arriba para dar el salto a las redes sociales. No se subieron a la red por un dictamen político o un manual de buenas prácticas, si no que se atrevieron a escribir y ponerle el cuerpo al escrutinio público a partir de la firme convicción de que era imprescindible utilizar las herramientas disponibles para comunicarse mejor con sus pacientes. Ellos, junto a otros como Salvador Casado, Rafael Cofiño, Rafael Bravo, están demostrando que se puede hacer innovación en el uso de redes sociales en salud:

1. En la práctica clínica habitual (no como una actividad “extra”)

2. Desde el sistema público (y adelantándose en muchos casos a iniciativas privadas)

3. ¡En Español!

Emocionante como fue conocer de primera fuente su experiencia, fue todavía más interesante poder contrastarla con las perspectivas de Lucía Ortiz, del Ministerio de Sanidad, de Pablo Galiana, de Google Health en España, de Andrew Spong, experto en Social Media para comunidades científicas y médicas, y de Alberto Gómez, de Merck & Co, entre otros. Sus ponencias estarán disponibles pronto, pero más allá de lo interesante de sus discursos, lo potente es que hablamos en el mismo lugar, abiertamente  y con respeto, sobre un mismo tema, desde distintas perspectivas. Y creo que eso le hace muy bien a nuestra cultura de salud, tantas veces desconfiada de los outsiders, y articulada más desde la “especialidad”, que desde las necesidades reales de los pacientes. La comunidad online de salud no está dominada por los médicos, ¡de ninguna manera!, y las conversaciones más interesante transcurren entre personas que provienen de sectores distintos.

Yo tuve la posibilidad de exponer la perspectiva de un médico no-clínico chileno, interesado en salud pública, redes sociales y globalización. Me gustaría profundizar en los temas en futuros posts, pero en breve sostuve que:

1. El rol que jugaron las redes sociales luego del terremoto de Febrero, y su utilidad durante un desastre, no depende solo de transmitir información, sino de comunicar confianza y apoyo a través de relaciones. Cómo aprovecharlas mejor para potenciar redes de cuidado y programas de capacitación rápidos entre trabajadores de salud, sigue siendo un desafío.

2. Hay sesgos cognitivos que inhiben la innovación en salud, que pasan por la categorización de países en “desarrollados” y “en desarrollo”, y nuestros propios modelos mentales sobre “quién puede decir qué”. Estos modelos y categorías están siendo cuestionados cada vez con más fuerza, tanto desde fuera como desde dentro del circuito médico.

3. La innovación en salud, incluyendo el uso de redes sociales, está ocurriendo en todo el mundo, aunque en modalidades distintas en los países llamados “en desarrollo”. Son estas innovaciones las que tienen el potencial para introducir modificaciones disruptivas en los modelos de prestación de salud. El blog o página de salud en español más importante o influyente no tiene por qué venir desde EEUU o España: podría venir desde México, Perú o incluso Chile… (Más sobre esto en un siguiente post, incluyendo ejemplos de salud 2.0 por médicos “de a pie” en Chile, Argentina y Perú)

4. Es difícil salir desde la perspectiva “médico-céntrica” en la salud, para organizarse en una red. No es necesario que exista UN centro o EL eje de una organización santiaria: este puede fluir entre los múltiples actores del ecosistema de salud.

Por supuesto que mencione a Matasanos, como un caso exitoso de colaboración entre estudiantes y profesionales de salud… y como núcleo de actividad a mantener en el radar para el futuro próximo.

Las discusiones y reflexiones que se originaron del encuentro dan para mucho, pero rescato lo siguiente: no hay que inhibirse. Está todo por hacer, no hay manuales, y tenemos todo el derecho de imaginarnos la mejor forma de usar estas nuevas herramientas y llevarlas a la realidad.

Agradezco a Ángel Gonzalez, el CEO de Ideagoras, un apasionado de la salud 2.0, por haberme invitado a participar. Tiene una posición privilegiada en el cruce de caminos de la salud y la comunicación, así que vale la pena seguirle la pista.

Entonces, ¿cuándo organizamos un evento así en Chile?

P.S. #soloparafanáticos: pueden leer el transcript de la discusión del evento en Twitter.

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