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septiembre 24, 2010

Médicos sin control: Los dueños de la salud pública en Chile

Autor

Luis Avila

Interno de Medicina aún. Edito en este blog, más por gusto que por otra cosa. Escribo de hartas cosas que se cruzan por mi cabeza, siempre dispuesto a comenzar otro proyecto. Leo harto, no tanto como me gustaría y hablo mucho, demasiado para lo que me gustaría. Si quiere conversar alguna idea, vayamos por una pizza, una cerveza y veamos que sale ;)

En este post, transcribiremos INTEGRAMENTE, el articulo realizado por la revista Que Pasa en una de sus secciones. Procedo a citar desde aqui. El reportaje tiene por autor a: Juan Pablo Figueroa Lasch y puede leerlo directamente acá. Lo citamos textualmente debido a que no queremos que un tema tan relevante como este, pase desapercibido en los minipost.

Faltando 25 minutos para las 10:00 del 29 de diciembre de 2009, el doctor Rubén Fontalva se acercó a la pequeña mesa apostada afuera de la secretaría del servicio de medicina del Hospital San Borja Arriarán. Abrió la carpeta que estaba sobre ella, sacó un lápiz, miró la hora en su muñeca y firmó. Luego hojeó las páginas de registro de entrada y salida de días anteriores. Rellenó una, después otra y las dos siguientes. Cerró la carpeta, guardó el lápiz y entró a conversar unos minutos con el jefe de servicio. Además de firmar asistencia de cuatro días en menos de un minuto, la hora que anotó en la página -8:30- y que presenciamos aquel día no corresponde a lo que marcaba el reloj: 9:35.

Ese martes, como todos los de 2009, el doctor Fontalva tenía que estar desde las 8:30 en el Policlínico de Nefrología. Su agenda indica que los lunes, martes y jueves debe atender pacientes con consultas programadas hasta las 10:30. Pero ese martes empezó su trabajo con una hora y media de retraso. La sala de espera, como siempre, estaba llena desde antes de las 8:00: había alrededor de 30 personas que esperaban su turno, incluso de pie.

No sólo Fontalva empezó a atender con atraso a los pacientes con hora solicitada con meses de antelación. Antes que él, ya habían pasado por el registro de ingreso otros 15 médicos. Cuatro lo hicieron antes de las 8:00. Los demás fueron firmando a medida que llegaban. Sólo uno de ellos marcó la hora que realmente indicaba el reloj: el doctor Carlos Peña.

Pudimos constatar en terreno que esa misma conducta se repite cada día. Tanto ahí como en cualquier otro hospital del país.

A través de la Ley de Transparencia, obtuvimos la copia de los libros de asistencia de 2009 de cinco de los principales hospitales de Santiago. Uno de ellos es el San Borja. Los otros son el Barros Luco, Félix Bulnes, Salvador y Sótero del Río (Ver mapa página 23 ). Entre los cinco suman 3.141 camas, una dotación aproximada de 2.000 médicos y casi 67 mil pacientes en lista de espera para consultas de especialidad o cirugías electivas. Su población beneficiaria supera los 4 millones de personas -más del 23% del total nacional-, que corresponden al sector más vulnerable del país.

Las fotocopias de los libros a las que tuvimos acceso son un montón de páginas con firmas desordenadas y nombres y horas en muchos casos ilegibles. Los pedimos en agosto del 2009. Después de meses revisándolas y procesándolas, logramos identificar a los doctores que los firman. Luego cruzamos los datos con los contratos que tienen con sus respectivos establecimientos, los horarios que deben cumplir en los policlínicos y en sus consultas privadas, y verificamos en terreno cómo funcionan los mecanismos de control de los doctores en los hospitales.

El resultado de casi un año de investigación da cuenta de que, a diferencia de todos los demás funcionarios de la salud pública, los médicos son los únicos que carecen de control y fiscalización. Nadie garantiza que efectivamente atiendan a la población más pobre de la capital.

Muchos médicos omiten sus horas de salida. Imposible saber si los días que firman cumplen o no con su jornada. Otros desaparecen durante semanas o meses de los registros sin que quede justificación. Algunos aprovechan de firmar semanas completas en un solo día. O marcan las horas que les exige el contrato, pero no las que indica realmente el reloj. Y no son pocos los que se escapan a atender pacientes en sus consultas particulares o clínicas privadas. En muchos casos, frente a la mirada indiferente del jefe de servicio, el encargado de fiscalizar que eso no suceda. De todo ello fuimos testigos.

Siete meses después de que comenzáramos esta investigación, la Contraloría General de la República publicó un informe  que detectó varias irregularidades en una inspección a 13 centros asistenciales del país. La auditoría confirmó otro hecho anómalo, que ya habíamos constatado: varios médicos usan la infraestructura de los hospitales y su horario funcionario para atender pacientes privados. Y corroboró que no cumplen con las jornadas estipuladas en sus contratos, que no registran su ingreso o salida de los establecimientos y que, debido a esta misma falta de control, se pierde el rastro de algunos pacientes cuando, debido a la falta de camas, los derivan a unidades distintas sin dejar registro.

Pero hay algo que no dice el documento: las mismas irregularidades aparecieron hace ocho años en una inspección hecha por la Contraloría a 16 hospitales. Lo mismo se repitió en nuevas inspecciones del organismo contralor en los últimos años.

Sin embargo, a pesar de los compromisos de las autoridades del sector por corregir las fallas del sistema, todo sigue igual.

La cultura del sistema

La mañana del jueves 4 de febrero, Jorge Núñez no fue a trabajar. Este chofer de buses del Transantiago tenía control a las 10:00 con el doctor Sergio Loyola en el Hospital Félix Bulnes. Por eso pidió cambio de turno: pensó que a las 12:30 ya debería estar de vuelta en su empleo. Pero al mediodía llamó a la empresa para decir que se atrasaría: el doctor no había llegado y no sabía hasta qué hora tendría que esperarlo.

Era su segundo control con el doctor Loyola, después de que llegara en enero de 2009 aquejado de un infarto. El primer control tuvo lugar una semana después del alta. No logró que le dieran una hora para su segundo control hasta un año después. Pero, el 25 de enero de este año, el doctor Loyola no llegó y Jorge tuvo que volver al trabajo después de haber perdido toda la mañana en la sala de espera. No le dieron explicación a él ni a ninguno de los demás pacientes que aguardaban. Así que pidió una nueva hora. Se la dieron para ese jueves 4 de febrero. A pesar de que el horario que el doctor Loyola debía cumplir ese día en el policlínico era desde las 10:30 a las 13:00, no apareció por ahí hasta las 12:55. Jorge Núñez llevaba tres horas esperando. El plantón lo obligó a hacer el turno de noche en su trabajo, el mismo que desde que tuvo el infarto evitaba. Al doctor no le pasaría nada.

Aunque la escena tiene nombres y apellidos, lo que ocurrió en el Hospital Félix Bulnes pudo haber sucedido en cualquier otro centro asistencial. Las salas de espera se llenan con pacientes que han insistido durante semanas o meses por una consulta. Y como no quieren correr el riesgo de perder su turno, incluso llegan antes de la hora. Muchas veces, desde sectores alejados y sin locomoción. Pero los doctores no llegan a la hora, y en muchas ocasiones no cumplen con la agenda. O si lo hacen, examinan a la rápida. Nadie los sanciona.

En los departamentos de recursos humanos de los hospitales que investigamos, los funcionarios aseguran que no tienen ninguna atribución para fiscalizar a los doctores y  que el único que puede hacerlo es el jefe del servicio clínico. Pero lo cierto es que la regulación y control al estamento médico es prácticamente nulo.

Según un estudio de la Subsecretaría de Redes Asistenciales en conjunto con el Banco Mundial, actualmente en el país hay un médico por cada 559 habitantes, y el sistema público tiene un déficit de especialistas que alcanza al 40%. Eso, sumado a una deuda hospitalaria que según datos del Fondo Nacional de Salud (Fonasa), a julio de este año era de $106.591 millones (de la cual el 41,9% corresponde a los servicios de salud metropolitanos), ha transformado a la falta de doctores y de recursos en el eje de la discusión sobre la crítica situación de la salud.

Aunque todo eso es cierto, gran parte del problema tiene que ver con la gestión de un sistema que, más que en función de los pacientes, ha sido estructurado por y para los médicos.

-Ésa es la cultura dentro del sistema: los médicos mandan en todo. Tienen la sartén por el mango y hay que tener mucho cuidado cuando uno intenta enfrentárseles. Contra eso no se puede hacer nada. Son los “diostores” y la administración hace todo para su comodidad-, dice un alto funcionario de la Subsecretaría de Salud que prefiere mantener su nombre en reserva.

Vea el Mapa de la salud pública capitalina, aquí

El mundo especial de los doctores

Hace un tiempo, al doctor Marco Antonio Chahuán, el único especialista broncopulmonar del Hospital San Borja Arriarán, le reclamaron por el no cumplimiento de sus horarios. En sus registros de asistencia, durante todo 2009, Chahuán aparece con una jornada de lunes a viernes de 8:00 a 14:00 horas. Todo bien, si se considera que tiene un contrato por 22 horas semanales, más 11 dedicadas a la docencia en la Universidad de Chile.

Lo extraño surge cuando se hace el cruce con los horarios que cumple por las tardes en la Clínica Tabancura. El lunes empieza a las 13:00, una hora antes de su salida del hospital, mientras que los miércoles y jueves lo hace a las 14:00. Es decir, al mismo tiempo que el doctor anota su salida del hospital en Santa Rosa con Avenida Matta, comienza su jornada en una clínica privada, distante a más de 8,5 kilómetros.

-Ha sido muy complicado. El trabajo de Chahuán es excelente. Conversé una vez con él la distorsión de su horario, pero son cosas que se dejan pasar. No nos podemos dar el lujo de perder a un especialista como él. No tendríamos cómo conseguir otros así-, explica el doctor Félix Muñoz, ex jefe del servicio de medicina del San Borja.

Situaciones como ésta ocurren en todos los hospitales: muchos doctores dejan de cumplir sus jornadas para irse a atender pacientes particulares.

La doctora María Eugenia Álvarez, reumatóloga del mismo establecimiento, aparece con un contrato de 11 horas semanales. En el libro de asistencia de 2009, entre el 1 de enero y el 19 de octubre marcó presencia en 117 oportunidades y en sólo 30 anotó la hora de salida. Según los registros, atendió pacientes los lunes, martes, miércoles y viernes. Generalmente, ingresó a las 8:00 y -considerando los días que sí marcó jornada completa- se retiró a las 13:00, a excepción de los lunes, que marcó como hora de egreso las 14:30. Si se comparan sus horarios con los que cumple en la Clínica Vespucio, todo está en regla. Pero en Dipreca también aparecía ingresando los lunes, miércoles y viernes a la misma hora en que se retiraba del hospital; mientras que los martes lo hacía a las 11:30, tres horas antes de la salida que registra el libro de asistencia del San Borja.

En nuestra investigación constatamos que en el Hospital del Salvador hay médicos que llegan a firmar y luego se van a sus consultas particulares. En el Félix Bulnes, hay varios cuyos horarios se superponen con los que deben cumplir en sus consultas particulares. Lo mismo pasa en el Sótero del Río, en el Barros Luco y en muchos otros hospitales del país.

Aunque los funcionarios lo saben, callan. Así funciona el sistema. Una enfermera de uno de los hospitales investigados cuenta que cuando un médico no está en el policlínico y los pacientes que lo esperan preguntan, deben decir que “está realizando visita en la sala de hospitalizados”. A juicio de un alto funcionario del Ministerio de Salud, eso se explica porque “el personal de los hospitales les rinde pleitesía a los médicos”.

-El doctor es el que manda. Y el jefe del servicio médico es un dios, respetado por todos. No es el jefe, sino la autoridad. Por eso el médico tiene una especie de mundo especial-, agrega.

Aunque los doctores siempre han sido los reyes del sistema de salud, su diseño se ha ido modificando en su beneficio desde hace al menos tres décadas.

Actualmente están regidos por dos leyes, hechas completamente a su medida. La primera es la Ley 15.076- , algo así como la norma madre para el estamento médico. En ella se establece, entre otras cosas, que para acceder a un cargo titular en el sector estatal el concurso puede ser público o interno. También que sus sueldos aumentarán cada tres años por el solo hecho de permanecer en el servicio y que gozan de distintas asignaciones, lo que, según la escala de sueldos vigente, significa que en el primer año un profesional puede llegar a ganar poco más de un millón de pesos. Pero ahora esta norma sólo regula a los profesionales con contratos de 28 horas: los que cumplen turnos de urgencia.

Para los demás, con contratos de 11, 22, 33 ó 44 horas semanales, existe la Ley 19.664 , que flexibiliza la relación de la institución con el médico, dándoles mayor poder de decisión a los directores de hospitales o de servicio en cuanto al número de especialistas necesario por establecimiento, el monto de pagos por estímulo y posibilidades para que los médicos distribuyan sus jornadas entre la salud estatal y la privada, donde sus ingresos pueden multiplicarse por tres.

Para evitar la fuga masiva al sector privado, los contratos del sector público se han estructurado de tal manera que no sean excluyentes entre sí. Según el estudio de la Subsecretaría de Redes Asistenciales, el 24,8% de los doctores del sector público se rige por las dos leyes, al tener simultáneamente contratos de 22 y 28 horas, por lo que reciben dos sueldos. Pero a pesar de que hay dos marcos legales que regulan la actividad, los médicos gozan de total libertad.

Los privilegiados

Poco antes de las ocho de la mañana, al mismo tiempo que las salas de espera se van llenando de pacientes, en los hospitales hay puntos donde los funcionarios se aglomeran. Las filas se forman frente a la máquina en la que deben poner su dedo y marcar in o out. Es el control biométrico, el sistema de registro de asistencia digital al que deben someterse todos los auxiliares, técnicos paramédicos, enfermeras y personal administrativo de los recintos asistenciales. La información viaja directamente a una base de datos que maneja el Departamento de Recursos Humanos de cada hospital. Pero los médicos, en su gran mayoría, no aparecen por esos sectores.

Para el estamento más alto del sistema de salud, el control aún se hace a mano en libros o carpetas. Pero que nadie revisa. Desde hace años los informes de Contraloría indican que el mecanismo es vulnerado. Hace casi una década se intentó iniciar un control de asistencia más uniforme para todos los funcionarios de los hospitales. El ministro de Salud de este gobierno, Jaime Mañalich, intentó hacer lo mismo en julio de este año. Afirmó que el sistema actual “no tiene la rigurosidad de un sistema de marcado de tarjeta o huella digital” y se reunió con los directores de los Servicios de Salud para concordar un mecanismo que regule el control de los horarios que cumplen los doctores. Pero el rechazo ha venido desde el mismo Colegio Médico.

-El gremio de los doctores tiene mucha influencia. Los médicos no soportan que se les controle. Creo que no van a aceptar ser fiscalizados, al igual que el resto de los funcionarios-, dice el doctor José Luis Contreras, ex director del Hospital San José.

Los dichos de Contreras son ratificados por funcionarios de los hospitales que investigamos, quienes aseguran que varios directores de establecimientos han sido destituidos por intentar instaurar un control para los doctores. Para el doctor Félix Muñoz, ex jefe del servicio de medicina del Hospital San Borja, someterse al control biométrico “es como perder ciertos derechos adquiridos”.

Esos derechos se traducen en beneficios que marcan jerarquía y los distancian de cualquier otro estamento del personal.

-Cuando un funcionario llega tarde o no aparece en el hospital, hay sanciones. Se les suman las horas no trabajadas y se les descuentan del sueldo. También se les hacen anotaciones en sus hojas de vida, disminuyendo las calificaciones que evalúa un comité calificador. Pero en el caso de los médicos, no pasa nada. Nadie fiscaliza que lleguen a la hora, que cumplan su horario ni que firmen el libro cuando corresponde-, cuenta un ex jefe de personal de uno de los hospitales que investigamos.

En el Ministerio de Salud reconocen que eso ocurre porque los doctores “están considerados como un segmento aparte”: los jefes de servicio prefieren darle todas las comodidades antes de que el especialista se enoje y se vaya. Y esa flexibilidad se traduce incluso en contratos que, “por derecho”, se siguen pagando, a pesar de no cumplirse.

El caso del doctor Antonio Raffo es algo común. Es jefe de la Unidad de Diabetes del Hospital Sótero del Río, y desde el primero de enero de 1998 tiene un contrato de planta por 28 horas. A eso se suma el otro convenio con el que figura en la dotación médica del complejo asistencial vigente al 30 de septiembre de 2009: un vínculo a contrata con el Servicio de Salud Metropolitano Sur Oriente (SSMSO) -del cual depende el hospital- por 33 horas a la semana durante todo 2009.

Según la Ley 15.076, ambos convenios son incompatibles, ya que los cargos de 28 horas pueden ser simultáneos “sólo con jornadas de un máximo de 22 horas semanales”. Aun así, ambos fueron renovados por todo 2010. Pero no es que haya algo extraño. El mismo cuerpo legal hace una excepción que les otorga a los doctores un beneficio que no corre para ningún otro miembro de las dotaciones funcionarias de los hospitales.

La Ley 15.076, en su artículo 44, dice que todos los profesionales que cumplan 20 años en cargos de servicios de guardia nocturna y días festivos, quedan “exentos de la obligación de prestar dichos servicios y conservarán los derechos que esas funciones les conferían, cualquiera que fuere el cargo que actualmente desempeñan o pasen a desempeñar en el futuro estos profesionales funcionarios”.

Eso significa que al cumplirse ese plazo, los doctores seguirán recibiendo el sueldo y los beneficios que tenían como encargados de turnos de urgencia, pero quedan libres de realizarlos.

En las unidades de recursos humanos de los hospitales, cuentan que el jefe de servicio es quien decide cómo se arman los equipos médicos, cómo se distribuyen las horas e incluso cuánto se paga, y que muchas veces lo hacen de manera informal, sin papeles de por medio ni registros de los trabajos realizados.

-Ni siquiera se cuestionan sobre los recursos disponibles y no se dan cuenta de que a veces esos acuerdos no son realizables. Entonces, uno ni se entera hasta que, a fin de mes, llegan a cobrar. Pero uno tiene que pagar nomás. Si le digo al jefe de servicio que a cierto doctor no le voy a pagar porque no ha ido o porque llega tarde, que en el caso de otro funcionario significaría sanción, me mandan a la cresta. Vaya o no vaya, al médico se le paga igual. No hay nada que hacer-, cuenta un jefe del área de personal de uno de los hospitales investigados.

No hay control posible. Así lo demuestran los contratos de la doctora Soledad Hidalgo, endocrinóloga del Hospital San Borja. El primero data de 1999, como doctora titular (indefinido) por 33 horas. Pero durante 2009 sumó un nuevo cargo por 22 horas. En suma, los convenios que tenía con el Servicio de Salud Metropolitano Central (SSMC) la habrían obligado a cumplir 55 horas semanales, algo así como 11 horas diarias cinco días a la semana. Además de ser un convenio ilegal, según lo que registra en el libro de asistencia sólo cumplía el de 22 horas. Y es imposible que haya cumplido el otro: en las tardes atiende a sus pacientes privados en las clínicas Avansalud o Las Condes.

Cuando ya no queda nadie

Poco antes de las 17:00, Rubén sube la escalera del Centro de Diagnóstico y Tratamiento del Hospital San Borja. En los pasillos se ve muy poca gente. En los hospitales de Santiago a partir de las 13:00 la aglomeración de gente de las mañanas empieza a desaparecer. Para las 15:00, ya casi no hay nadie. Son muy pocos los doctores que atienden pacientes después de las 14:00, aunque formalmente los policlínicos funcionan hasta las 17:00. Ese jueves 26 de agosto no era la excepción. Un guardia se le acerca. Le dice que ya no se atiende público.

-Voy a Cardiología. Me dijeron que me harían un examen en la tarde-, dice Rubén.

El guardia lo deja pasar. En el mesón de cardiología hay dos mujeres sentadas.

Rubén acaba de ir al médico por problemas respiratorios. El doctor le ha dado una orden para realizarse un test de esfuerzo, examen cardiológico que permite analizar la respuesta cardiovascular ante un esfuerzo físico progresivo y estandarizado. Rubén no tiene dinero para realizárselo de forma particular y en el hospital, por la alta demanda, le han dicho que recién en tres meses más se lo podrían practicar. Pero lo necesita. Debido a las listas de espera, es común que un paciente llegue a la consulta con el médico sin los exámenes solicitados porque no le han dado hora.

Durante las esperas, Rubén escuchó que el doctor Mario Alfaro, con contratos de 22 y 28 horas en el San Borja, realizaba el examen cardiológico que necesitaba en el mismo hospital durante las tardes. Rubén se aproxima al mesón y les cuenta su problema a las dos mujeres. Una de ellas le pregunta si tiene la orden médica para el examen. Rubén asiente. Ella le dice que sí puede ayudarlo. Le explica que es la secretaria del doctor Mario Alfaro y que él podría realizárselo. Pero no ese día. Antes tiene que comprar un bono Fonasa dando el RUT del médico y el número 17-01-003. Una vez hecho eso, tiene que llamarla y ella le avisará qué días por las tardes estará el doctor. Que no se preocupe, porque en no más de dos o tres días el examen estará listo.

Ciper siguió paso a paso la escena. Y constató  que el doctor Alfaro utiliza las instalaciones del hospital para atender consultas privadas. Para ello, sus secretarias piden un bono Fonasa a nombre de Alfaro, que al paciente le cuesta alrededor de $20.000, y él se queda con ambas copias. Según los funcionarios del hospital, hace por lo menos dos años que el médico utiliza ese procedimiento.

Un día con el doctor

Un par de niños juega entre los asientos de la sala de espera del Policlínico de Nefrología del Hospital San Borja Arriarán. Sus madres esperan desde poco antes de las 8:00 que aparezca el doctor Rubén Fontalva. Son las 8:40 del jueves 26 de agosto del 2010, y desde hace 10 minutos el doctor debería estar atendiendo pacientes. Pero aún no llega. Fontalva es el mismo nefrólogo que el 29 de diciembre del año pasado llegó tarde, anotó una hora que no correspondía y firmó, en menos de un minuto, cuatro días en el libro de asistencia (Ver página 22). Ahora, en agosto de 2010, recién a las 10:20 aparece por el policlínico. Ocho minutos después llama al primer paciente. En siete lo despacha. Entonces sale del box y se pierde en el pasillo. A las 10:46 hace pasar al segundo paciente.Mientras, uno de los que esperan se impacienta. Sergio Deischler viene a control cada seis meses y su cita era a las 9:30, pero aún no lo atienden. Tiene prisa. Como todas las semanas desde hace cuatro años, su sesión de cuatro horas de diálisis en un centro de Ñuñoa comienza a las 11:00. Es lo que él llama, su “largo jueves de AUGE”. Y hoy, como cada vez, se hace más largo de lo normal. A las 11:08 le dicen a Sergio que es su turno. Fontalva lo recibe, lo hace pasar al box Nº2 y le dice que lo espere, que en un minuto vuelve. El doctor sale y se pasea por el pasillo y la sala de espera. Conversa con un colega. Abraza a una paramédica. Habla y bromea por celular. Demora, en total, 22 minutos. Después vuelve al box y le da una rápida disculpa a Sergio. Luego le pide los exámenes y les echa una ojeada. Al mismo tiempo le pregunta si se siente bien, si tiene alguna molestia y si le quedan medicamentos. Le hace una receta, le dice que en seis meses más se verán y se despide. Son las 11:37 y Sergio se va enojado a pedir hora para la próxima consulta. Ya no llegó a su sesión de diálisis. Fontalva sale del box, cierra la puerta y se dirige al mesón de la recepción. Su horario de policlínico de los jueves termina a las 12:30. Para eso falta una hora. Pero le dice, en voz baja, a una de las secretarias que debe marcharse y que los pacientes que quedan sean agendados para una próxima consulta. Y el doctor se va. En la tarde, Fontalva atiende en la clínica Indisa entre las 14:00 y las 20:00. El jueves 26 de agosto, a las 14:03 ingresa su primer paciente. 14 minutos después pasa el siguiente. Aquí las consultas tienen otro ritmo: para las 14:30 ya atendió a tres pacientes, los mismos que revisó en toda la mañana en el hospital. Con cada uno se toma el cuarto de hora estipulado en la agenda. Después de ver a un cuarto, baja a comer algo a la cafetería. A las 15:00 ya está de vuelta y nueve minutos después atiende al quinto. A las 15:27 pasó el sexto. A las 15:42 ingresa otro. Para las 16:30 ya ha atendido a 10, la mitad de los que tiene en agenda para la tarde. El ritmo no cambiará. A las 19:15 Fontalva sale de su oficina, cierra la puerta y camina por el pasillo de la clínica al tiempo que se saca la bata. Se acaba su jornada. Ya atendió a los 20 pacientes que tenían hora con él.

*Centro de Investigación e Información Periodística, Ciper. Colaboraron: Franco Beiza, Matías Fouillioux, Javiera Pacull y Gustavo Villarrubia.

Articulo Original: Revista Que Pasa

Fotos Flickr: 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7


Hay 34 comentarios en esta publicacion

34 Respuestas a “Médicos sin control: Los dueños de la salud pública en Chile”

  1. rach dice:

    Algo hay de prensa amarillista, pero nada de lo que ponen es inventado.

    Yo me forme en el Felix y a uno de los doctores q nombran, nosotros (los alumnos e internos) jamas lo pillabamos, y teniamos clarisimo q llegaba tarde a la sala y mas aun al poli. Mi jefe de sala llegaba a las 8.30, me pasaba su timbre y no volvia hasta los 2 porq tb era consejal.

    Ahora en la beca, no es raro que un Stuff llame para q “le empiecen el poli”..

    El articulo me hizo recordar a una discucion q surgio en el hospital este año.. a los doctores les querian poner reloj control. La mayoría alegando q para q, si = hacian la pega, que que se creian. Pero es bien distinto ver a los pacinetes del poli en el tpo correspondiente q todo apurado.

    Es super injusto q al resto del personal se le exija poner la huella y a los medicos nada. No somos superiores.

    Se que no es el caso de todos, ni a nivel de personas, ni de servicios, pero lo que se publica no es una rareza.

  2. artangelo dice:

    Quiero creer que no es la mayoria y que los casos mencionados en el articulo, son parte de una triste pero real minoria.

    En especial por los médicos en formación, apelando a cada uno de ellos, que estas practicas, lamentables y penosas, se terminen de una buena vez, por el bien de los pacientes y por el mejoramiento del gremio.

    una verdadera pena. En serio.

  3. Joe dice:

    Intentare tomarme el tiempo para escribir un articulo respecto a este articulo..pero quiero comentar algunas cosas altiro:

    1) Es verdad que algunos medicos hacen eso, y no lo negare.

    2) Pero si es injusto y , por decirlo asi, venenoso, la forma en que el periodista escribe el articulo, demonizando todo el gremio medico y , nuevamente, dejandonos como el malo de la pelicula. El poner el nombre completo del los medicos, pero nombrar anonimamente a los pacientes, es una forma de personificar como delincuentes a los doctores, tal como los relatos de los criminales.

    3) En el articulo hablan de “los medicos” “los Diostores” etc..pero solo dan el ejemplo de 4 o 5 casos… porq enjuician a todos??

    4) El tema de la firma en los libros pasa en algunos hospitales, es verdad. Pero en otros, hasta el jefe del servicio tiene q marcar tarjeta en la entrada (por ejemplo en el HLCM)

    5) Es verdad que algunos se van tempranoa las clinicas. Pero tambien es verdad que muchos se quedan hasta las 6,7,u mas de la noche operando, viendo un pcte descompensado, etc. Pidele a una paramedico que se quede mas alla de su hora….

    6) Viendo desde dentro del hospital, uno ve realidades distintas. Los medicos no tienen horarios, es verdad… pero tampoco tiene la hora de “colacion” que se toman otros gremio, ni hora de salida…por lo q pueden quedarse hasta ams tarde (punto 5).

    7) En el articulo se dice que muchos medicos estan rejidos por 2 leyes distintas, por lo tanto reciben 2 sueldos (hospital y urgencias)… pero no cuentan que el sueldo de urgencias se gana por horas de turno.. y que los medicos no tienen el dia siguiente libre de turno, si no que tiene que seguir trabajando con los pctes hospitalizados, a pesar de no haber dormido.

  4. Joe dice:

    8) Obviamente no se comenta en el articulo que muchos medicos llegan a las 7 30 o antes para ver a todos los pacientes…algun otro gremio entra antes a trabajar? y si lo hacen..cuanto rato pierden en la colacion…el desayuno….etc?

  5. Mario Hitschfeld dice:

    Para aportar otras realidades, en el Hospital Psiquiátrico del Salvador de Valparaíso funciona el sistema con reloj. Está en la portería del hospital. Todos, de general a paje, deben marcar su llegada y retiro. Si no cumple sus horas, se descuenta. Punto.

    En el Consultorio Hernán Alessandri de Providencia es igual. Varias veces me descontaron del sueldo mis atrasos aunque me quedara una hora después trabajando. A palos aprendí.

    Ahora bien, con marcar tarjeta no se arregla todo el asunto, que es el uso que le dan los médicos a sus horas dentro del hospital. En APS eso está arreglado, el famoso rendimiento tiene agobiado a los colegas. Pero en el nivel terciario recién se está aplicando. En mi hospital en Valparaíso partió el año pasado -asociar el sueldo a rendimiento- y se logró minimizar lo chanta de varios colegas/docentes.

  6. Osvaldo Flores dice:

    Veo en los comentarios que varios estan sesgados con sus futuros colegas. Al igual como lo comente en el articulo de los dentistas chantas, aca la cosa no es mejor. Eso de que “por unos pocos pagan todos” yo diria que la frase debiese ser “por la mayoria pagan todos”. Es cosa de ver cualquier servicio en el nivel 2rio o 3rio a las 8 am en las salas de espera, decenas de personas esperando ingenuamente su turno mientras los doctores conversan, toman desayuno, se pasean sin ningun apuro para llegar en general una hora mas tarde.
    Esto lo he visto en los 3 hospitales por los que he pasado como estudiante. Claro que hay excepciones, hay medicos de excelencia y muy preocupados por sus pacientes, pero lamentablemente son la gran minoria.

    Aun cuando la noticia sea ultra amarillista sensacionalista encuentro excelente que se ponga el tema en el tapete, porque sino estos abusos contra los pacientes perduraran quizas por cuanto tiempo mas.

    Es una pena ver como la vocacion de servicio es un bien practicamente perdido entre la mayoria de los medicos.

    :/

  7. andres dice:

    bueno yo lei el reportaje en la mañana, no me sorprende la informacion dado que yo estuve los 7 años de formacion medica en el san borja, y años atras ya existio la polemica del uso de reloj control.
    nunca entendí como funciona y se trabaja de parte los medicos, por ejemplo, lo que se hablaba de hacer turno y el dia siguiente seguir trabajando hasta la tarde( si es que no se repite el turno).
    A pesar de que enuncie como defensa “que no se toman hora de almuerzo “o “se quedan despues del horario” esto es un error del propio medico, donde sería una excepcion como todos los otros profesionales lo hacen todos los dias, osea, se cumple el horario y agenda que esta planificada por la jefatura. Por estas cosas se generaliza contra el trabajo correcto de muchos medicos comparando con un grupo que perjudica el sistema.

  8. gonzalo dice:

    Lo expuesto en el artículo es solo una realidad que se pasea delante de nuestros ojos, pero como nos es tan cotidiana, no nos resulta extraña. Ahora, que son otros ojos los que la observan, suena chocante, “amarillista”, o injusto, como quieran llamarlo, sin dejar de ser la verdad.

    Hay excepciones a la regla en todo ámbito, siempre está el que se esfuerza por hacer su trabajo, como el que se las tira todo el dia, pero uno no debe tomarse en forma personal que solo destaquen al que se las tira.

    Lamentablemente estas cosas pasan, y cuando salen a la luz pública son impactantes, pero… ¿cuantos se lo cuestionaron al verlo pasar, dia tras dia, en sus hospitales?

  9. artangelo dice:

    Insisto, espero de todo corazón, que los casos aqui planteados, sean parte de la “excpeción” y no al reves.

    Y creo tambien, que todas estas practicas, inclusive se vienen realizando en otros ambitos, desde la formación de pregrado. Cuantos de nosotros, vemos dia a dia, copias en las pruebas, atrasos con firmas a la hora, personas que firman por otros, etc. Hay veces en que uno lo deja pasar, por ser casos excepcionales, o quizá por amistad, pero hay casos en que inclusive se vuelven rutina.

    Vale la pena cuestionarselo, no?

  10. Patricio Cerda González dice:

    Si, hay médicos que no cumplen sus horarios, no atienden a sus pacientes citados según la hora y tiempo establecidos, u otros trabajan más de las horas que tienen por contrato, y con suerte duermen 2 horas en un turno de sala, urgencia o UCI-UTI, y luego tienen que ir a trabajar en el servicio clínico, con una calidad de atención, concentración y efectividad menor a la que tienen normalmente; independiente cual sea el caso, para bien o para mal, el trabajo está mal distribuido, y los sistemas de control son pésimos.

    Es un tema que no es tan a la ligera, como se comenta en el artículo, que revela claramente el no cumplimiento de horarios por parte de los médicos, y que los pacientes no son atendidos o son atendidos de “mala manera”. El problema y las soluciones son más profundas que aquello.

    Hay que determinar que tipo de trabajo hace el médico, ya que es totalmente distinto la atención en policlínico de cualquier especialidad, a estar en alguna cirugía (de cualquier especialidad quirúrgica), o el trabajo en sala con los pacientes hospitalizados. También es importante saber si hace turnos o no, lo cual determina el horario, la forma, calidad y orientación a la atención de pacientes.

    Si un médico no logra atender a sus pacientes de la forma, en el lugar y momento adecuados, con los elementos, insumos y apoyo que necesita, es un problema netamente de gestión, tanto de recursos humanos como de insumos e infraestructura.

    Quizás el tema de los horarios es más fácil normarlo en el trabajo en policlínico, pero el problema surge ya que muchas veces convive con el trabajo que deben realizar con pacientes hospitalizados, incluso con los turnos, y convive también con el trabajo en el área privada (tan bien como se describe en el artículo).

    Si bien hay prácticas que no le hacen bien al sistema, y que han ido consolidando a través de los años, es labor de quienes trabajan y quienes trabajaremos en el sistema público y privado de salud, comenzar con una reforma más profunda y bien pensada que vaya a favor de la atención oportuna, adecuada y resolutiva de los pacientes, y que no deje de lado la calidad de vida y trabajo de quienes se encargarán de garantizar y realizar la atención de salud.

  11. El diputado Juan Luis Castro, ex presidente del Colegio Médico fue entrevistado en CNN http://www.cnnchile.com/salud-medio-ambiente/2010/09/24/jornadas-completas-y-bien-remuneradas-para-los-medicos-en-los-hospitales-publicos/ Ya di mi opinión en twitter y el diputado concuerda en que si bien es cierto, estos casos deben ser investigados, el artículo tiene la clara intención de generalizar a partir de los casos puntuales que cita. Para los que dicen que plantearlo así es un ‘sesgo de gremio’, yo les digo que hablar por todos los médicos por los 4 ó 5 casos que cita también lo es.

  12. camilonacho dice:

    Con la visión de un hospital de regiones (hospital base de osorno), lo que cita el articulo definitivamente es la regla.
    Creo que no hay duda de que estas practicas CHANTAS son uno de los pilares de la gran crisis que tiene la salud publica actual (por el impacto en la eficiencia del servicio y de la financiación).
    Lo peor es que hay una cultura medica que valida estas practicas (y las trasmite).
    Una joya:conversando con cierto cirujano sobre la intención de instaurar el reloj control para los medicos este decia “estan los obreros de la medicina, y los patrones que somos los medicos. El patron no tiene porque marcar”. Se imaginaran que tipo de cumplimiento de horario tendria el citado galeno…
    Realmente una verguenza de situacion, que bueno que se haga publica con este articulo. Gran aporte de ciper.
    Depende de las nuevas generaciones de medicos (como el caso del hospital de valparaiso citado en los comentarios) que la cosa mejore por el bien de los pacientes y de nuestra propia reputacion de gremio tan autoboicoteada, por nuestras mismas malas practicas.

  13. Raúl Parada dice:

    Este asunto tiene varias aristas: los bajos sueldos e incentivos a médicos en el sector público contrastados con los del sector privado, la falta de especialistas en el sector público, carga asistencial en salud primaria, las largas listas de espera, la responsabilidad que le cabe a un profesional hacerse cargo de su trabajo, etc.

    Ojala esto realmente sea una minoría y el artículo esté exagerando la realidad, pero quienes estén involucrados en este tipo de conductas, no pueden justificar dejar botados a unos pacientes por atender a otros porque unos pagan más u otros menos, cuando han adquirido por contrato la responsabilidad de cumplir una función, la cual deberían haber evaluado previamente si es que eran capaces de rendirla o no.

    El abordaje de este problema debe entonces abarcar cambios legislativos de los servicios de salud, y normativos y de cultura organizacional en los centros de salud públicos, pasando por compatibilidad horaria, control horario igualitario, sueldos justos y competitivos, incentivos, y por sobre todo el respeto por los pacientes y sus derechos que merecen un trato igualitario de parte del profesional y una buena disposición frente a la atención independiente de dónde provenga, por supuesto todo esto sin olvidar que el médico también es un ser humano y también poseedor de los mismos derechos y responsabilidades que cualquier otro trabajador de este país.

  14. Mis impresiones
    1-El reportaje es serio ,realizado por Ciper Chile que destacado en los medios electrónicos realizando periodismo de investigación.
    2-El fenómeno es bastante generalizado,ovbiamente más allá de los 4 0 5 caso presentados.
    3-El que no quiera ver allá el,los internos y becados saben que buena parte del sistema funciona gracias a ellos que es´tán en formación y además en muchos casos autofinanciados.
    4-He contribuido en esta investigación dando mi experiencia como Director de un Hospital en Santiago ,conocí colegas que iban 2 de 5 días a trabajar,nadie me cuenta cuentos.
    5-Porque nosotros libro de firmas y los otros marcadores biométricos?
    6-Me apena leer estudiantes que minimizan algo que es evidente y más masivo que lo que aparece.
    7-Una parte de los problemas de lista de espera se solucionarían gestionando adecuadamente esta situación
    8-Pocos se atreven a poner el cascabel al gato,es rol del conjunto de la sociedad hacerlo

  15. Pablo N. dice:

    Varias cosas que decir:
    Soy interno de Medicina, y ni yo ni nadie puede decir que lo que mostró CIPER es falso. Ocurre, y con demasiada frecuencia… Lo hemos visto, y seguirá ocurriendo si no existe un control adecuado.
    Sin embargo, no metamos a todos en un mismo saco. No es justo para los que llegan a las 7 de la mañana y cumplen sus horarios, por eso también pasa, aunque ud. no lo crea.
    Yo estoy de acuerdo con que los médicos seamos (jajajaja me agrandé con el somos) medidos con la mima vara que el resto de los profesionales de salud.¡Por favor! Es cosa de cumplimiento de horarios.
    Y lamentablemente nos encontramos con una situación aún más delicada, que es el hecho de que ellos SABEN que no los pueden fiscalizar mucho. Porque lamentablemente hay escasez de especialistas en el servicio Público, y siempre les van a pagar mejor en la atención privada, donde las condiciones de trabajo son más ideales, y en donde tú sabes que si quieres pedirle a un paciente un TAC, sabes que las posibilidades de tenerlo y en menos plazos de tiempo son mucho menores que en la atención pública.
    Es complicada la situación, señores. Pero eso no da derecho a aprovecharse durante tanto años, como lo ha hecho el gremio médico en la atención Pública.

  16. Rodrigo Ibáñez dice:

    Lo que realmente me llama la atención, es por qué los médicos buenos no denuncian a los malos? por qué existe esta defensa corporativa a raja tabla, donde siempre se escudan entre ellos y terminan justificandose, o se critican para adentro, si los buenos fueran capaces de regular y denunciar a los malos, todo sería mejor.

  17. Coke Navarro dice:

    No se si alguno de ustedes vio al huaso del Rodeo que apareció pidiendo disculpas en canal trece, por haber laceado a una joven que protestó en la medialuna. Dando la cara, con hombría, dijo que se había equivocado y que sentía verguenza. Pero que lección para el gremio médico!!! Salvo algunos casos, los menos por cierto, en este foro no se ven más que intentos de tapar el sol con un dedo, de justificar lo injustificable, criticar al periodista y afirmar, contrariando la impresión mayoritaria de la gente que alguna vez se ha enfermado en este país, que el trabajo se hace bien. Buenos médicos? los menos.

    Cobrar por un trabajo que no haces, es simplemente un robo. Escribir con letra ilegible, una falta de respeto. Hacerte llamar “Doctor”, cuando solo eres licenciado… una chantería.

    Saludos.

  18. Coke Navarro dice:

    Mis respetos para aquellos que reconocen las faltas y proponen soluciones.

  19. Sonia dice:

    Por fín , a través de este artículo, se deja en evidencia un comportamiento habitual de los médicos en su desempeño en la salud pública nacional. Y lo que en muchos gobiernos, y bajo distintas jefaturas se ha hecho vista gorda a éste vicio médico. Esto no sólo ocurre en hospitales sino también en la atención primaria, aunque actualmente en algunos establecientos se logró que los médicos marcaran usando sistema de huella digital al entrada y salida , ahora el problema se presenta al mediodía donde se van antes a almorzar y llegan más tarde. Particularmente conocí el caso de un médico que no ocupaba los baños del servicio durante su horario de trabajo, sino que tenía que ir al baño de su casa, dejando a pacientes en espera; pero sí era el paciente el que se retrazaba, simplemente no lo atendía por llegar tarde. Todo esto causa situaciones bastante desagradables, no sólo para los pacientes que son los principales afectados, sino también para el personal paramédico que debe dar explicaciones excunsando el retraso o la no llegada al servicio del médico a un grupo de personas que obviamente se irritan frente a estos hechos y se descargan y tratan mal generalmente al auxiliar paramédico que llegó a la hora buscó examenes, preparó las fichas clínicas y les controló los signos vitales en el horario que les correspondía. Ahora esperemos que éste artículo sirva para que se mejore esta y otras falencias del sistema público de salud en chile,donde lamentablemente hay profesionales sin vocación que desempeñan una labor sólo movidos por el dinero. Pienso que el aumento en sus salarios no es la solución, porque ellos tienen salarios elevados, éste vicio debe ser erradicado de otra forma, ya que algunos de estos irresponsables, además son docentes que no sólo están transmitiendo sus conocimientos a las nuevas generaciones, sino también las malas costumbres y su deshonestidad. Según mi opinión esto constiuye un robo al estado y a todo el resto de los chilenos , aunque lamentablemente no esté tipificado como tal.

  20. Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: En este post, transcribiremos INTEGRAMENTE, el articulo realizado por la revista Que Pasa en una de sus secciones. Procedo a citar desde aqui. El reportaje tiene por autor a: Juan Pablo Figueroa Lasch y puede leerlo directame…..

  21. reinaldo dice:

    Soy médico y trabajo tanto en el sistema publico, universidad estatal y el área privada
    Desconocer lo que dice el articulo es no querer ver una realidad, sin embargo comparto lo que varios han señalado que NO corresponde a la mayoría de los médicos. Muchos no conocen las condiciones de trabajo en que se labora en algunos hospitales publicos y por favor vean los resultados de lo que respecta al area en que trabajo….cardiología, cirugía cardiaca, hemodinamia, marcapasos. Se les da una atencion muy buena a los pacientes, resolviendo casos de altisima complejidad, muchas veces saliendonos del horario o lisa y llanamente fuera de horario…
    no quiero negar que lo señalado ocurre, pero decir que el sistema se soluciona con los medicos marcando en un reloj control o que todos somos unos sinverguenzas, no me parece

  22. Tremendo trabajo de CIPER poniendo este tema en la dicusion, pese a – mi opinion – sensacionalista perspectiva “Los duenos de la Salud Publica”.

    Para poner las cosas claras: En problema existe, es real, da verguenza y el gremio no ha tenido una actitud que se podria describir como historicamente “colaboradora” para encontrar una solucion.

    Pero…se soluciona poniendo simplemente un reloj control, mas tarjeta y estamos listos..mejor salud publica para todos?? Son los medicos y su falta de cumplimiento de las reglas la causa del problema de la salud publica en Chile?? Es sencillamente un problema de gestion y nada mas?? Todas estas razones me parecen, al menos incompletas.

    Este no es el origen de los problemas ni el fin…en mi opinion es solo un sintoma que se expresa por la falta de una verdadera vision modernizadora de la salud publica en el pais, donde incorporemos mecanismos de gestion actualizados – como el famoso reloj control para los medicos – pero tambien le demos autonomia de gestion a los hospitales, decentralicemos realmente los servicios de salud, profesionalicemos el servicio civil en salud, se tomen decisiones basadas en evidencia no en pitutos, hagamos solidario el financiamiento , etc etc etc .

    Si nos quedamos solo en los sintomas – indignantes – CIPER tendra material para publicar un escandalo en cada edicion que publique…

  23. Los casos que se presentan aquí no me extrañan, los presencie tanto en mi formación, como cuando ejercía en Chile (*).

    Aun así, este reportaje no es justo con la mayoría de los médicos en el servicio publico que si quieren hacer la pega bien, que aunque recibiendo remuneraciones por debajo de lo mínimo esperado (para una carrera de 12 años de estudio o mas), solamente por vocación, siguen diariamente “haciendo magia” con pocos insumos, deficientes recursos humanos, e infraestructura. Basta solo mirar los indicadores de salud, y veremos que aun así, Chile tiene un nivel de salud “macro” comparable, e incluso mejor en algunas áreas, con países desarrollados.

    Aun así, podríamos estar dando un servicio a la gente mucho mejor. Es una vergüenza estas practicas abusivas que se aprovechan de la “flexibilidad horaria”. Estoy completamente de acuerdo con que los médicos, al igual que todo el resto de los funcionarios de salud, cumplan horarios, marquen tarjeta o controles biométricos (huella).

    De todos modos, toda la debacle/caos existente en la salud Chilena, no puede en ningún caso explicarse solo por conductas abusivas de los médicos. Esto es solo un botón de las deficiencias del sistema.

    Causas de estas conductas:
    -Salarios poco competitivos respecto a la practica privada.
    -La flexibilidad horaria y otras “trampas” del sistema son solo privilegios perversos que histórica y crónicamente la administración publica/gobierno y el gremio medico han ideado para “subsanar” deficiencias en salarios y condiciones laborales.
    -Deficiencias evidentes en la fiscalización/control de RRHH por parte de mandos medios (jefes de servicio, sub-directores médicos, y directores de hospital). Se hace evidente la necesidad de incluir también en estos cargos a profesionales no-médicos, para evitar “oidos sordos” y complicidad gremial.
    –Parte de estas deficiencias en fiscalizacion y control de RRHH podrían ser solucionadas con la digitalizacion de los sistemas de administración y practica clinica. La adopción de cualquier sistema de informática biomédica requiere la utilización de plataformas que cumplan con estándares (como HL7) de inter-operabilidad, para evitar la actual “torre de babel” de sistemas de fichas clínicas electrónicas que aun estamos a tiempo de evitar.

    No me gusto el articulo, por que solo es denuncia, no fue mas allá en mostrar el otro lado (los que si hacen la pega), buscar las causas, o proponer soluciones. Aun así, gracias por hacer ruido, remecer gremios, y poner el tema en la mesa.

    Confió que podemos seguir mejorando la salud de Chile, gracias a la excelencia profesional y vocación de mis colegas médicos y otros profesionales de la salud, y especialmente la gran labor y sacrificio que diariamente realizan nuestras queridas enfermeras, auxiliares y paramedicos.

    (*) Soy medico chileno, actualmente estudiando y trabajando en EEUU. Ejercí como medico en hospitales públicos y servicio privado por 1 año (más los 2 años de internado en la posta central y Sótero del Rio).

  24. Huaso_RQ dice:

    Se remata un síntoma, un signo

    Quién ofrece mas?
    Quién da mas ?
    Cefalea frontal !
    Disnea de medianos esfuerzos!
    Migraña!
    disnea de leves esfuerzos!
    melanoma!
    Quién da más ?
    melanoma a las 1
    melanoma a las 2
    quien ofrece mas ?
    melanoma a las 3 !
    se adjudica este sufrimiento al paciente de la cama 3, con melanoma

    Cazo signos
    busco señales
    interpreto el dolor ajeno
    escabroso quehacer he elegido
    sufrimiento de otros
    mal sueño
    malestares generales
    Tiene fonasa o isapre ?

    daily meeting of haches
    tardío temblor nocturno
    me ahogo doctor, me ahogo …
    y cómo tiene la orina ?
    tengo mejora, voy a estar bien ?
    tiene hipertensión arterial ?
    no doctor, pero a veces me sube la presión
    encriptación de malestares
    palabras sombrías
    frases ocultas, verdades aristocráticas
    periodistas de lagrimas
    ha tenido fiebre? y como anda la temperatura ?
    mecánicos de modelos bíblicos
    servicio técnico solo para algunos
    repuestos caros, sin seguros comprometidos
    raíz de malfunciones
    de disfunciones corporales del alma
    o sin alma ?
    I want to go far away

    Eminencias autosustentadas
    saber divino
    disfraz blanco
    arlequín clínico
    redondo fragor de crepitos
    Decrépitos?

    Sonrisa de caridad
    mano tibia, dame un poco de tus dolores
    quieres que aplaque tu intensidad
    paciencia paciente
    antiguas sabias de arboles sin raíces
    métodos escolásticos
    disturbios intestinales, oprimidos por contemporáneos brebajes
    escaras del alma
    cicatrices pasadas
    heridas sin enlaces
    en fin…
    dura tarea, bello oficio
    me das mas de lo que te entrego

    encontrado en un pasillo por donde idealistas aprendices vagabundean a la sombra de un tutor, 17 de agosto 2001, Hospital Sotero del Rio

  25. Germán dice:

    Lo que se relata en el articulo es cierto, no se puede negar. Pero hay que dejar claro las especialidades más afectadas, servicios y hospitales. En el reportaje sólo hablan de especialidades de la medicina interna. Vean que sucede si un cirujano o un anestesiólogo hiciera eso. Imposible…los pabellones empiezan temprano si o si. A lo más uno se puede atrasar algunos minutos.

    Y el sistema de control con dedo, mano o como sea no sirve de absolutamente nada. Yo sé de funcionarios no médicos, y por lo tanto, sujetos a ese sistema, que llegan 10 minutos antes de la hora (o sea, siempre aparecen como trabajando antes…que buen funcionario), pero luego de marcar la entrada, se suben a su auto y desaparecen. Van a dejar a los niños al colegio, a comprar el desayuno o a hacer trámites, y vuelven después.

    Concuerdo 100% con que el reportaje es superficial y sesgado. No analiza el porqué de ciertos beneficios de los médicos. Muchos trabajamos por metas, no por horarios. Otros llegan a las 7 o 7:30 am y se van después del horario. O acudimos de llamada SOS. Como dicen, veamos cuantos paramédicos harían eso.

    La única solución que yo veo es pagar buenos sueldos y pedir exclusividad.

  26. Concuerdo con la mayoría de arriba, esta es una realidad vergonzosa. Creo que es tiempo que como médicos nos demos cuenta que la autonomía profesional se gana respetando el contrato social y que si queremos mantener nuestro prestigio debemos retornar a una práctica basada en valores fuerte y compromiso con la sociedad.

    Saludos!

  27. Victor dice:

    Este articulo es muy amarillista y perjudica a todos nosotros que trabajamos en hospital, yo trabajo en servicio de urgencia del hospital Sotero del rio y si bien se marca tarde en la hoja, no podemos llegar tarde y no lo hacemos porque tenemos que hacer cambio de turno por lo que no se hace como dice este reportaje. De verdad que se debería hacer algo al respecto!

  28. Cony Pavez dice:

    Por estas casualidades, me encontré con el link del artículo de LUN y rápidamente recordé algunos hechos reales donde todo lo que cuentan era (lamentablemente) verdad. Pero se han dicho tantas cosas en los comentarios anteriores que he sacado algunas conclusiones personales.
    -Los medios de comunicación son sensacionalistas por donde se los mire (tienen esa tendencia innata de mostrar lo peor de todo… puede que ahora su veracidad nos espante)
    -Por favor, no generalicemos.
    -Aunque José Luis Contreras no lo crea, no le estamos “minimizando” el tema, supongo que la cantidad de comentarios lo deja claro; es más que polémico y nos preocupa.
    -Nos indignamos con el tema, pero hasta ahora no hay regulación real de los horarios es los servicios públicos. Este reportaje de Que Pasa es una buena “excusa” para comenzar a plantear el tema con seriedad, o no?

  29. Comparto carta de mi hijo cote enviada a diputado Castro raiz de entrrevista en Cooperativa
    Estimado honorable diputado, le cuento quién soy, me llamo José Luis Contreras Morgado, hijo de José Luis Contreras Muñoz, su “conocido de muchos años”. Le escribo por una simple razón, hoy día lo escuché en una entrevista que le hizo Cecilia Rovaretti en radio Cooperativa, y hay unos puntos en los que discrepo con usted absolutamente.
    Para ir al grano, lo voy a citar: “Hay de todo en la viña del señor”, “unos pocos”, “me tocó verlo cuando trabajé en la salud pública (el problema del que trata la entrevista)”, “no quedemos con la sensación de que los médicos hacen esto, porque yo sé que no es así”, etc.
    “El doctor Contreras, que conozco hace muchos años, respira por la herida, porque debió ser EXONERADO por las famosas muertes que hubo en la cama 8”. Honorablísimo diputado, como usted debe saber, a mi padre no lo EXONERARON por un tema de responsabilidad política en la cama 8, sino porque se atrevió a tocar temas en los que muchos de sus “colegas”, que trabajaban en ese entonces en el Hospital San José, no quedaban muy bien parados, temas que nadie se atrevió nunca a tocar. Le costó el puesto por meterse con los “perros grandes” del sistema de salud. Pero claro, para no quedar mal, todo quedó dentro de cuatro paredes, y siguieron “tapando con la alfombra” los problemas denunciados. A todo esto, me refiero a “ustedes”, porque es su coalición la que estuvo detrás de todo esto, y además usted sigue encubriendo estos problemas al bajarle el perfil a este tipo de reportajes, siendo que es diputado de la República y se “supone” que le interesan las personas.
    Finalmente, estoy orgulloso de mi padre porque siempre se ha atrevido a hablar con la verdad, y a denunciar cuando hay ciertas irregularidades, que más de alguna vez le ha salido caro, pero al menos ha salido con la frente en alto y la conciencia tranquila, sabiendo que está haciendo lo correcto. Somos muchos los que estamos hartos de que entre los propios “amigotes” se tapen las cochinadas entre ellos, y para esto es necesario gente valiente como mi padre.
    Lo único que se hizo fue destapar un secreto a voces, señor diputado. Y ojalá, que aunque sea por la imagen de los doctores, que al parecer es lo que más le importa a usted, se haga algo.
    José Luis Contreras Morgado


    José Luis Contreras M.

  30. Irene dice:

    Para los profesionales no médicos que trabajamos en la salud pública, el reportaje de la revista Qué Pasa muestra fielmente la actitud de algunos médicos, no de todos, pero si de la mayoría. Generalmente esto sucede en las consultas ambulatorios (policlínicos), donde médicos primero “hacen visita a hospitalizados”, y luego de 2 horas de retraso recién comienzan a hacer el Poli. Así también, otros comienzan a atender a las 7:45 de la mañana, retirándose a las 8:45 viendo a 13 pacientes!, o sea que en promedio evaluaron a los pacientes en 4 minutos y medio!! Y el sueldo recibido es por un poli de 4 horas. Es el colmo.
    Respecto al trabajo en Urgencia, es verdad que los médicos y otros profesionales deben hacer magia con lo poco y nada que se tiene para trabajar, pero también es cierto que algunos dinosaurios de médicos toman cafecito durante la mitad de la mañana ya que a penas se pueden los pies.
    Estimados médicos, creo que marcar su horario de entrada y salida, nos les quitará status dentro de la planta de profesionales, y será el grano de arena que pueden aportar para comenzar a mejorar la atención de salud pública en nuestro pais.

  31. pablo cortez dice:

    Puedo dar plena y veraz fe, de lo que expuso Qpasa y Ciper chile es claramente asi.Soy paciente del barros luco trudeau con irc(insuficiencia renal cronica), ya trasplantado hace años(solo y gracias a la “gestion profesional”de la Dra Rita Panace V. y las manos experimentadas del cirujano jorge aguilo).los menciono por que debo destacar a la personas que hacen bien su trabajo con profesionalismo a pesar de las ya sabidas condiciones de la salud en chile,mi pais.Pero hay que decir que veo a medico(a)s que son literalmente “Diostores” por ejemplo Dr patricia diaz v.nefrologa (que es doctora de libro, jamas toma en consideracion la opinion de sus pacientes.probablemente por las multiples actividades paralelas que tiene y que le resta tiempo de oirlos).Asi como tambien el dr cristian vera, que es capaz de negarle la atencion a un paciente o atenderlo en 3 minutos despues de esperar horas.Estos son verdaderos exponentes de estas SUPUESTAS EXEPCIONES medicas como dicen.Lo cual lo dejo a criterio de cada paciente que se haya atendido en el servicio de salud publica.Por que seria extraño, inmoral y hasta incomprensible que entre colegas se califiquen por que lo mas probable es que se manifieste el ya sabido compadrasgo lo que sucede con elcolegio medico que en vez de investigar y/o sancionar eticamente a sus pares, lo que hace en la practica es justificar a estos medicos a priori de investigar caso a caso (vean el aporte de sgb http://www.colegiomedico.cl/Default.aspx?tabid=760&selectmoduleid=2494&ArticleID=567). Como ven destaco lo bueno y destaco lo malo .Pero no soy condecendiente con lo que esta mal.

  32. perder peso dice:

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