¿Quién no tiene un amigo que le digan pelao’? ¿Quién no ha molestado alguna vez por la pelada franciscana o el “aumento de la frente”? El pelo desde los inicios de la humanidad ha tenido una gran trascendencia no sólo estética, sino sexual, racial e incluso religiosa. De allí la importancia que se le ha dado siempre (se han encontrado hasta peinetas de hueso del período neolítico). La calvicie o alopecia ha generado un gran impacto en hombres y especialmente en mujeres, pudiendo encontrarse fórmulas a base de médula ósea en China, recetas húgaras a base de cola de caballo e incluso hierbas mapuche para combartirla.
Si bien la pérdida de pelo no significa un gran trastorno (sólo dejaría más expuesto el cuero cabelludo a noxas ambientales y a la radiación UV), provoca una importante pérdida de la autoestima llegando a gastarse millones de dólares en todo el mundo para evitar su caída o recuperar el pelo ya perdido (basta con ver los infomerciales chantas que abundan los días domingos en la mañana en el cable).
Para entender brevemente la fisiopatología del pelo hay que conocer que existen tres fases en su crecimiento:
- Anágena: Crecimiento activo (dura 2 a 5 años) casi 88% del total del pelo se encuentra en esta fase.
- Catágena: Período de reposo (15 días). Un 1%.
- Telógena: Desprendimiento del pelo. Un 11% del total.
Lo normal es que antes de 6 meses de que termine la fase anágena el folículo piloso entra en otra fase anágena y el nuevo pelo empujará a su predecesor, así manteniendo la densidad normal. Es normal se caiga el pelo y ocurre un promedio de 100 pelos/día (Para que no se asusten si encuentran pelos en la almohada o sobre su cuaderno). Sin embargo la densidad disminuirá hagamos lo que hagamos. Un Recién nacido tiene aproximadamente 1.135 pelos/cm2, a los 30 años tendremos 615 pelos/cm2 y en la quinta década menos de 485 pelos/cm2. La calvicie depende casi exclusivamente de factores hormonales, específicamente la sensibilidad que se tenga a la DHT (Dihidrotestosterona, un derivado de la testosterona). En las razas árabe, judía, española y francesa, tanto hombres como mujeres tienen mayor sensibilidad lo que explica la mayor incidencia de calvicie (que es inverso a la cantidad de pelo corporal). Hay otros factores como la vascularzación, inervación, nutrición (Ej. déficit de Zinc) y trastornos metabólicos como Hipotiroidismo, Diabetes, etc. que promueven el paso acelerado de fase anagena a telógena.
Ahora, brevemente los tipos de Alopecia que puede haber (Si, hay más de un tipo de pelado):
Dentro de las Alopecias no cicatriciales encontramos:
¿TRATAMIENTO?
Si pensaban les iba a mencionar el Ervamatín o de los últimos peines con luz UV que activa el crecimiento … no, no va por ahí la cosa. Existen pocos tratamientos que estén demostrados por medicina basada en la evidencia, en especial para la Alopecia androgen
ética y la Alopecia areata. Para la primera se han aprobado:
En fin, causas para quedarse pelado hay muchas, opciones para tratarse (de no poder sobrellevarlo) pocas, lo que no hay que hacer es creer todo lo que aparece en la tele.
Referencia: Dr. Robinson Guerrero “Anexos cutáneos y pigmentación: Trastornos comunes” en Dermatología esencial. Guarda R, Gubelin W, et al. Universidad de los Andes – Editorial Mediterráneo.
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