Contacto
¿Comentarios, sugerencias, problemas técnicos, negocios, publicidad? no dudes en contactarnos mediante el formulario o directamente escribiéndonos a contacto@matasanos.org
También puedes encontrarnos en:
¿Comentarios, sugerencias, problemas técnicos, negocios, publicidad? no dudes en contactarnos mediante el formulario o directamente escribiéndonos a contacto@matasanos.org
También puedes encontrarnos en:
Artículos
julio 16, 2010
Categoria: Matasanos
Tags: Bienestar , esfuerzo terapéutico , internado , LET , Matasanos , Medicina , Salud ,
En mi internado, habiendo pasado por mi rotación de pediatría y ahora en medicina interna, he vivido al igual que mis amigos, experiencias de todo tipo; desde sacar a una “abuelita de alguien” de un paro, recibir el primer regalo de un paciente o que la familia de alguno de los que tienes a tu cargo te miren a los ojos y te digan “gracias dr”. Ciertamente esa es gran parte de motivación que me hace levantarme cada mañana más cansado que la anterior para ir al hospital.
Pero como todo en la vida, esto también tiene sus bemoles, y uno de los más importantes e impactantes me llevo a compartir esta pequeña reflexión con uds.
Bien sabido es el tema del encarnizamiento terapéutico y toda esa yerba, pero cuando lo vemos en las clases de bioética, es fácil distinguirlo en el caso del paciente con muerte cerebral o la persona con un cáncer avanzado. El tema es que el día a día es mucho más sutil y complejo que eso.
Uno de mis “pacientes estrella” era (ya no es mi paciente) un hombre de 42 años que producto de la gota, estaba postrado hace 3 años por grandes deformaciones articulares e ingresaba por una crisis como la que nunca había tenido. El dolor era tanto que no respondía al uso d
e opiáceos más AINES más paracetamol lo que lo llevaba a sufrir dolores realmente agonizantes, en especial durante las curaciones a las que se tenía que someter por úlceras en su pierna producto del efecto compresivo de los tofos. En esto Juan (para no abusar de la palabra “paciente”) tuvo que resistir aproximadamente 15 días de interconsultas, exámenes, tratamientos de sostén y deterioro de su estado general, donde finalmente nos quedamos sin herramientas para ofrecerle un alivio sintomático ni detener su crisis. Fue en esto y luego de la “N”écima interconsulta a los cirujanos, que uno de ellos, con todo el cliché de la actitud de cirujano, dijo: “aquí, literalmente hay que cortar por lo sano”. En principio quedamos todos plop, claramente los internistas no tienen dentro del repertorio terapéutico de una crisis gotosa, la amputación de la extremidad comprometida.
La solución de todas maneras respondía a un clara lógica, es una persona que sufre y en vez de beneficiarse de tener su pierna, se veía completamente postrado y limitado tanto por el dolor, como por la postura fija en que había quedado por sus tofos literalmente gigantes. Fue así como conversamos con Juan y su madre los que aceptaron esta alternativa.
No se imaginan la cara de alivio al día siguiente de la operación cuando finalmente pudo dormir sin dolor y con un mejor rango de movimiento que antes.
En el área de la salud, siempre nos enseñan que debemos hacer en tal o cual condición, pero difícilmente nos podrían enseñar cuando “dejar de hacer”. Creo que esa lección la aprehendes solo, si es que algún día lo llegas a hacer, y es en estos casos en los que la limitación del esfuerzo terapéutico cobra vida. Veo también y con bastante tristeza, que la medicina cada vez se transforma en un constante actuar a la defensiva, por lo que este tipo de decisiones muchas veces son tabú y quizás si no fuera por el cirujano que se atrevió a decir vasta, Juan estaría sufriendo qué tipo de dolor en éste momento en vez de dormir tranquilamente en su hogar como actualmente lo hace hoy.
Ojalá no pierda vista el que creo es el objetivo último de la medicina, el bienestar de la gente, y no alcanzar la definición de salud que la OMS nos propone, porque pasar por alto detalles como los de Juan es muy fácil en la rutina diaria del qué-hacer sanitario.
Foto: Flickr CC Kenedymateo
Hay 4 comentarios en esta publicacion
[...] This post was mentioned on Twitter by matasanos and Luis Avila, Abbejita Buscovic. Abbejita Buscovic said: Alerta Matasanos: Cuando quitar es dar: En mi internado, habiendo pasado por mi rotación de pediatría y ahora en m… http://bit.ly/cLsLXP [...]
Muchas gracias por compartir esta reflexion Pasto =).
Tremendo comentario
La vdd es que vivi algo similar hace re pocos meses.
Es un hecho que diariamente nos cueste mucho mas dejar de hacer que hacer de mas. Pero la pregunta es porque?
Aunque probablemente y no seran menos los casos en que los pacientes preferirian algo mas digno o estar en su casa que estar pasandolo “mal” en un hospital. porque es que siempre tenemos la idea de que si el Plan a no funciono quizas el Plan B o el A + B si lo logre es mejor que ninguno de los anteriores. puede haber un poco de se nos ha formado como “entes buscadores de respuestas y soluciones” y que no se nos enseña a considerar como una solucion la ausencia de tal.
Por el contrario ahora que estoy en APS he tenido la lamentable experiencia de darme cuenta de que se hace muchas veces de menos que de mas . Se deja de hacer no necesariamente por lo que el paciente quiere y eso es realmente frustrante.
Lo que destaco es que la medicina hospitalaria es maravillosa en su escencia y nos permite llegar a tener reflexiones tan intensas como es lo mas BUENO para el paciente. En lo de bueno esta incluido todo lo que respecta no solo a su beneficio medico sino tambien psicologico y social.
Exelente reflexion se agradecen articulos cm este!
Kat
Gran post!
Me llego mucho al recordar mis dias de ambulanciero esta vez para una empresa privada de color amarillo!
Siempre nos tocaban “Pacientes en Paro – Familiares en maniobras” que resultaban ser viejitos secuelados de AVEs, postrados y llenos de tubos para los cuales la muerte era el paso que estaba mas cerca.
El problema que nos enfrentabamos era que familiares no operaban con la misma logica y el sentido de pertenencia de ellos era mayor…hasta donde uno como medico debe invadir con agresividad e intentar solo por el pseudo derecho de los que se quedan el cambiar o corregir un proceso natural??
Hasta donde no hacer nada en esos casos es el mejor tratamiento? Buen tema