Evidencia sobre el efecto placebo

Actualmente estoy rotando por mi internado de Psiquiatria, y a pesar de que solo llevo 2 días, no he dejado de sorprenderme por el poder que tiene la mente en las personas, logrando controlar su cuerpo, haciéndoles creer ( o en realidad, sentir, escuchar e incluso ver) cosas que no están allí.

Muchos pensaran que este efecto solo se da en personas mentalmente inestables, que es necesario estar medio loco para que nuestro cerebro domine las sensaciones de nuestro cuerpo. Pero no es así. Ya conversamos previamente sobre el efecto placebo, aquella extraña situación de que el creer que nos vamos a mejorar, ya nos hace sentir mucho mejor. Pero gracias a estudios imagenológicos avanzandos, este extraño efecto cada vez se nos va aclarando más:

Expertos de la Universidad de Michigan, estudiaron mediante RNM el efecto a nivel de diversas áreas del encéfalo, al provocar en un grupo de pacientes un gran dolor, y posteriormente inyectar un potente “analgésico”, el cual era solo placebo. La imágenes mostraban un aumento de la actividad de neuronas liberadoras de endorfinas. Esto aumentó el umbral del dolor, logrando incluso que les inyectaran más sustancia dolorosa, haciendoles creer que es analgésico, sin que subiera el dolor.

COMO LOGRAR UN EFECTO PLACEBO MÁS POTENTE:

Buceando buscando información para este artículo, me tope con este topic en un gran blog llamado MedTempus. En él, describen elementos que permiten que un placebo sea más potente y tenga mayor efecto analgésico. Puede tener un poco de conflicto ético el plantear la opción de no dar un tratamiento a un paciente, pero puede ser muy útil en muchos casos de dolores crónicos.

Dejo las recomendaciones:

  1. El paciente debe tener un trastorno psicológico/psiquiátrico o un problema de salud cuyo principal síntoma sea el dolor. Ambas situaciones han demostrado, en infinidad de ocasiones, ser muy susceptibles al efecto del placebo, lo cual no es de extrañar si recordamos que uno de los mecanismos del efecto placebo son las endorfinas (moléculas producidas por el cuerpo humano para aliviar el dolor) y el otro a través de la dopamina (que se considera el neurotransmisor de la “felicidad”).
  2. El placebo debe ser muy “caro” y “nuevo”. Un placebo tiene mayor probabilidad de ejercer un efecto placebo más potente cuánto más caro sea (ya sea porque el paciente lo compre de su bolsillo o el médico le explique al paciente que se trata de un tratamiento carísimo). Varios estudios habían señalado este fenómeno previamente, pero fue particularmente famoso el estudio ganador del Ig Nobel de Medicina hace dos años que se centró en la investigación exclusiva de este hecho: An Ig Nobel prize for a study on placebo effects. Lo mismo ocurre con los placebos supuestamente novedosos. Si un tratamiento con placebo es “muy caro y nuevo” el paciente tendrá una mayor expectativa y convencimiento de que lo que está tomando le funcionará.
  3. Cuanto más drástico sea el tratamiento con el placebo, mayor efecto. Se ha comprobado que el efecto placebomás potente se da con la cirugía placebo (una simulación de una cirugía curativa), en menor grado inyecciones con placebo, seguidas de las cápsulas de placebo y, en último lugar, las pastillas de placebo. Además, cuanto más grandes sean las cápsulas y pastillas, se dará un mayor efecto ya que la persona se pensará que contiene mayor cantidad de medicina.
  4. La dosis es importante. Cuántos más placebos al día mejor. Los placebos que tienen que ingerirse varias veces al día (en torno a 4 veces) causan un mayor efecto placebo que aquellos que sólo se ingieren una vez al día o cada varios días.
  5. Se debe cuidar la apariencia del placebo: Su nombre comercial, marca, sabor, forma y color. El nombre del placebo tiene más valor de lo que podríamos pensar en un primer momento e influye en cómo el paciente lo percibe. La gente responde más al placebo si están etiquetados con una marca conocida de confianza que si se tratan con placebos de “marca blanca”. Además, el nombre comercial, la forma, sabor y color del placebo debe ser adecuado y sugerente para el problema que se está tratando. Por ejemplo, los colores verdes y azules son más adecuados para tratamientos relajantes mientras que colores rojo o amarillo son más útiles para aquellos estimulantes, el color marrón es el mejor para los laxantes.
  6. El médico debe tener prestigio, ser de confianza para el paciente y debe alabar extensamente y publicitar los “beneficios” del placebo. Cuánto más tiempo dedique el médico a explicar la supuesta utilidad beneficiosa del placebo, siendo tajante en sus “afirmaciones” y aportando seguridad en su eficacia, mayor efecto placebo se inducirá después. Así por ejemplo, en lugar de decir “podría ayudar a curarle” habría que decir que “le curará”.(Vía ElMundo.esVía MedTempus)

Comments

  1. Naldo says

    Cuatico. Tendríamos que inventar muestra propias cajitas de placebos xD.

  2. andrea srur says

    PLACEBO –> Agua con azucar = OBECALP 30% de glucosa (lease placebo al reves).

    Comprobado. Funciona por lo menos en las crisis de histeria.

  3. Sebita says

    artangelo… estoy totalmente de acuerdo contigo. es absolutamente poco etico.

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