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marzo 22, 2010

Adicción a internet y depresión: ¿El huevo o la gallina?

Autor

Adam Buscovic

Un reciente estudio de la Universidad de Leeds (Inglaterra) sugiere que los individuos que permancen mayor tiempo navegando en internet son más propensos a manifestar síntomas depresivos que quienes no.

La Dra. Catriona Morrison, directora del estudio, señala que el uso de internet forma parte importante de la vida moderna, pero sus beneficios van acompañados de un ‘lado oscuro’. La afirmación apunta a algo que la mayoría de uds. deben haber leído en variados sitios, a una situación de la cual (si pueden hacer un juicio suficientemente objetivo) son testigos a diario, esto es, a la interferencia que puede causar en nuestras actividades diarias el uso excesivo de internet. Algo que muchos llaman casi orgullosamente procrastinación, término muy utilizado en pequeñas autobiografías. Señala además que la investigación refuerza la especulación pública existente en torno a que sitios que tienden al reemplazo de la función social normal podrían vincularse a depresión y adicción. No es difícil llegar a este tipo de conclusiones si el individuo termina por encerrarse en un mundo limitado que se esfuerza por señalarle que no es así, y que le premia con ilusiones e inútiles agasajos para mantenerlo en el sistema como es tan común hoy en día.

Aún así, la investigación no dilucida un aspecto muy importante de esta relación: si fue el uso extensivo de la web lo que conllevó a un aislamiento y posterior depresión del individuo, o bien si este fenómeno ocurrió antes. La primera premisa parece la más lógica y fácil de aceptar observando el fenómeno externamente y planteándolo de la forma en que usualmente es tratado. Se suele decir que el individuo genera cierta dependencia de sitios como las redes sociales, se van alejando cada vez más del contacto humano y esto podría inducir un estado depresivo producto del aislamiento encubierto en las grandes redes de contacto que el usuario puede haber llegado a crear, cada vez más grandes en tanto este permanezca más tiempo conectado. Sin embargo, la experiencia de quienes utilizan estas herramientas y no han caído en la compulsión, cuyo juicio pudiese ser más objetivo y cercano (entre los cuales humildemente me considero) sugiere que hay aristas no consideradas, y que la relación inversa es igualmente plausible. De ello trata el resto de esta entrada.

Personalmente he podido leer a muchos asiduos de las redes sociales agradecer por la oportunidad que estas les han brindado de conocer (más allá del contacto online)  a nuevos amigos, gente con quien colaborar en proyectos, o simplemente por haber encontrado personas que comparten sus intereses. Algunos no se avergüenzan en reconocer que gracias a este tipo de webs han conseguido tener ‘vida’, como comúnmente se llama a la vida social en comunidad (no virtual).  De lo anterior podría colegir que, en algunos casos puntuales (que no son pocos al parecer) los sitios de social networking pueden solucionar, o al menos ‘parchar’ este tipo de problemáticas. Eso podría considerarse casi una refutación a la teoría de esta investigación. Pero no hemos considerado un punto importante (y que el estudio señala por cierto): la salud mental de las personas más asiduas puede estar alterada. Y negar que alguien que no ha conseguido relacionarse exitosamente con sus pares en la vida real alcance esta meta a través del uso periódico de la web sería muy tendencioso.

Al fin y al cabo (y para más de alguno) la encrucijada de la vida en sociedad, la consecución de notoriedad y reconocimiento se logra, lo cual no vendría siendo del todo malo. Quien sabe si esto pudiese alimentar ciertos circuitos neuronales de recompensa y la depresión pudiese verse mermada a raíz de lo anterior. Como no todo es bello, cabe resolver la identificación que llegan a sentir ciertas personas con estos sitios, una suerte de fidelidad que roza el fanatismo y que, aún después de lograr lo que necesitan, los mantiene unidos a un servicio del cual no creen pudiesen desprenderse sin perder su individualidad.

Imagen: (CC) El espíritu de los cínicos (via @TheBoyce)


Hay 3 comentarios en esta publicacion

3 Respuestas a “Adicción a internet y depresión: ¿El huevo o la gallina?”

  1. artangelo dice:

    Una hipotesis no planteada, a mi modo de ver tan válida como cualquier otra, es que los individuos que generan estas dependencias y rasgos depresivos, tienen personalidades depresivas previas.

    Es decir, que las caracteristicas de las personas, son las que predisponen a la aparición de esta sintomatologia a raiz del uso excesivo de internet.

    Por otra parte, en el link que mencionaste, dice “What is clear, is that for a small subset of people, excessive use of the internet could be a warning signal for depressive tendencies.”, lo que se traduce como que son pequeños grupos los que PUEDEN presentar estas señales de tendencias depresivas.

    Es importante recalcar que finalmente el estudiono dice nada. Solo sugiere, que podria haber una relación. Pero más alla, sobre el método utilizado, no leí nada.

    En fin, ponerlo sobre el tapete nunca está de más, porque es una posibilidad a tomar en cuenta.

    Saludos !

  2. Naldo dice:

    Na, la interné nos hace matanos.

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