Los niños son receptivos a los cambios del ambiente

Después de un evento traumático como el que hemos vivido en los últimos días, donde parece todo ser un caos, donde nuestras fuerzas parecen flaquear y nuestro estado de ánimo se encuentra como “flotando”, nos sentimos cansados, pero a pesar de toda esa presión seguimos en pie.

Es esa conducta la que nuestros niños visualizan, no logran entender muchas cosas, por un lado ven unos adultos cansados, preocupados, irascibles y por otro atentos y reflexivos. No nos damos el tiempo para explicar muchas de esas situaciones.

Ellos necesitan entender qué sucede, necesitan como enfrentarse a los distintos acontecimientos que les toca vivir. Por eso es recomendable hablar con ellos, explicarles que están viviendo y siempre con la verdad, ya que es mejor que sepa de sus cercanos, a saber por otras personas de manera más cruda y dolorosa. Entregarles información que ellos necesiten y puedan entender, son ellos quienes ponen los límites. También es necesario responder a sus preguntas y si no lo hacen de igual modo contar lo que ha pasado, siempre con naturalidad, mostrando sus emociones pero reflejar que siguen teniendo el control.

Que importante es compartir cada palabra y comunicarnos, hablar es lo mejor para botar lo que llevamos dentro, así sabrán que sentimos y pensamos, y no manifestar que mantenemos distancia con situaciones que vivimos igual que ellos. Dar a entender que sentimos lo mismo, que tenemos temor, que somos débiles pero también expresar que con el otro uno siempre se hace más fuerte.

No estamos solos, siempre podemos dar una palabra de aliento, una explicación clara y sobretodo un abrazo  o una palmada en el hombro.

Los niños siempre entenderán, sólo hay que hacérselos saber de la mejor manera.

Moira Riquelme /Psicóloga

Fuente: Sociedad Chilena de Psicologia Clinica