Como siempre ocurre a final de año, es minuto para mirar atrás y ver en que avanzamos, en qué no tanto y los nuevos desafíos que se avecinan para el año del bicentenario. Es por eso que para esta fecha, decidí hacer una traducción libre de la última editorial de mi revista favorita.
Con los años viene la sabiduría. Así que con el paso de otros 365 días, ¿qué cosas hemos aprendido en el mundo de la medicina?. Al comienzo de año vimos la Obamanía. La nueva Casa Blanca se movió rápidamente en temas de salud. Los primeros días en la oficina, Barack Obama revirtió la prohibición de George W. Bush de utilizar fondos federales para financiar organizaciones extranjeras que permitían abortos y firmó la reautorización del State Children’s Health Insurance Program para aumentar la cobertura a otros 4 millones de niños que no estaban protegidos. Alrededor de marzo, rechazó las políticas de la era-Bush que prevenían que los impuestos del gobierno pudieran utilizarse para financiar investigación de nuevas líneas de stem cells en embriones. Pero el equipo de Obama tropezó escogiendo su primera secretaria de salud, que reprobó y en consecuencia retiró su candidatura. Y los esfuerzos del ganador del Premio Nobel de la Paz para realizar una reforma de salud al país probó estar lejos de ser pacífica, con miles de Norteamericanos que se opusieron a una “medicina socializada” sacando la gente a protestar a las calles.
Un poco más lejos, malestar de otro tipo, tanto naturales como provocados por humanos, causaron estragos en varios países. Civiles continuaron siendo mutilados y asesinados por la escalada de conflictos al rededor del mundo, incluyendo Gaza, Sri Lanka, Somalia y Afganistán. Mientras, en la región del Asia-pacífico, fueron afectados por la parte más oscura de la naturaleza durante el 2009. Un terremoto grado 8 produjo un tsunami que llego a las costas de Samoa, Samoa Americana y Tonga. Y las Filipinas y sus vecinos más cercanos fueron tomados con la guardia abajo por dos ciclones que produjeron inundaciones y destrucción masiva.
Aún así, la mayor noticia del área de la salud fue sin lugar a dudas, la emergencia de la pandemia H1N1 en abril. Aunque los científicos estaban preparados y esperando este evento desde hace un largo tiempo, H1N1 tuvo varias sorpresas. Cuando todos los ojos estaban en la influenza aviar H5N1 circulando en el sudeste asiático, el H1N1 brotó en Norteamérica, de origen porcino y causando una enfermedad más leve que su contraparte aviar. Aún así, gobiernos y organizaciones de salud se movieron ágilmente hacia la acción, así también como los investigadores, entregando evidencia de como evolucionaba. Varios journals de The Lancet aportaron, publicando papers sobre la infección cno H1N1 durante el embarazo y los posibles beneficios de cerrar los colegios/escuelas durante la pandemia, entre otros.
Por suerte, el 2009 también trajo una gran cantidad de buenas noticias. Informamos sobre la sobrecogedora historia de Hannah Clark, una niña de 16 años que tuvo una recuperación completa luego que el corazón que le fue donado e injertado en su propio corazón, fue removido luego de 10 años de trasplantado (sí, así de raro Ô_o). La terapia genética tuvo un boost; investigadores italianos curaron a ocho niños con una severa y particular forma de inmunodeficiencia usando esta técnica. También hubo una luz de esperanza que finalmente la vacuna para el VIH algún día se hiciera realidad. En el ámbito de la salud pública, los amantes de la melanina fueron advertidos de los peligros de utilizar camas solares y a los masticadores de chicle se les dijo los peligros de los productos que contienen cafeína. Mientras tanto, la próxima generación tiene mucho que celebrar y tiempo para ello -100 años de hecho- con una revisión del envejecimiento de la población, que dijo que la mayor cantidad de recién nacidos en países desarrollados alcanzarán a cumplir el centenario.
The Lancet sin duda destrozamos más de algunas tarjetas de navidad que nos tenían preparadas cuando nos tomamos en serio nuestra tarea. Molestamos al Vaticano cuando le pedimos al Papa que se retractara sus dañinas declaraciones sobre el aumento del VIH/SIDA por la distribución de condones en África. Molestamos a la Bill & Melinda Gates Foundation cuando sugerimos que era necesario mejorar su gestión y molestamos a muchas otras iniciativas en salud cuando les advertimos que su trabajo podría dañar inadvertidamente a los sistemas de salud. Sólo podemos garantizar más de lo mismo el año siguiente.
Pero el sujet du jour para el cierre del año fue el cambio climático. En el clamor antes de la conferencia en Copenhaguen sobre el asunto, varias actividades remarcaron el impacto de las emisiones de gases de efecto invernadero. El Gobierno de las Maldivas, por ejemplo, aprendieron como bucear y celebró una reunión de gabinete bajo el agua para llamar la atención sobre el aumento del nivel de los océanos. Los editores de The Lancet amantes de la tierra decidieron tomar un camino diferente (y más seco) con la publicación de unas Series sobre los beneficios de salud de una vida baja en carbono.