Deseos Sanitarios para el 2010

Dado que el 2009 ya acabo – vorágine de fin de año incluida – cerramos la puerta a los balances que todos debemos haber hecho del año que termina, para abrirla a los deseos y sueños del año que comienza. Y como hoy es 02 de Enero, quiero aprovechar este espacio para compartir mis expectativas en relación a lo que desearía que pasara en nuestro sector salud – elección presidencial de por medio – durante el 2010.

Sueño con que el 2010 el grupo político que resulte electo en la segunda vuelta, encabezado por su respectivo candidato – futuro presidente – considere definitivamente el sector salud como un ámbito estratégico de alta importancia en su gestión. Mas allá de las palabras o promesas de campaña, las frases como “mejor salud, mas digna para todos, etc. etc. “ya las conocemos todos. Pero la pregunta es si consideran realmente apostar por el desarrollo del sector durante su gobierno? Estarán dispuestos a enfrentar los desafíos políticos, administrativos y asumir costos por enemistarse con los gremios para realizar las transformaciones necesarias?? O decidirán simplemente mantener el status quo?   En todos los países desarrollados, la salud del país a través de sus sistemas se constituye en un pilar fundamental, no solamente en términos de potenciar el desarrollo económico – individuos mas sanos que pueden trabajar mas, así como menor gasto en salud por individuos que se enferman menos o en estadios precoces –   sino que también en términos de libertad individual y desarrollo personal – individuos mas sanos que pueden vivir su vida como ellos la eligen.

Sueño también con un 2010 en que las autoridades decidan de una vez por todas – o que inicien la discusión es mas realista- respecto de que vamos a hacer con el sistema de financiamiento de la salud publica v/s la injusta situación actual que tenemos en el país, que año a año contribuye en aumentar la brecha entre una salud de ricos y una de pobres. Mas que decidir aumentar la inyección de recursos que el estado entrega al Sistema Nacional de Servicios de Salud, la discusión que se debe iniciar es si es sustentable – y difícilmente lo es – mantener el actual sistema de financiamiento donde FONASA recibe los aportes de los cotizantes con el 7% mas bajo del país (FONASA C, D, mayores de 60 años) y debe entregar cobertura de prestaciones de salud (la mayoría de las veces gratis) a mas del 70% de la población. Por el contrario, la situación de las ISAPRES es al revés, donde reciben los “mejores” 7% y probablemente de la población mas sana, que menos ocupa el sistema, donde además hay importantes restricciones en la cobertura.

Sueño además, con que de una vez por todas se perfeccione el sistema descentralizado de la atención primaria. Año a año vemos las mismas discusiones, criticas, quejas, paros del sector , etc etc. Si bien el despliegue territorial que tiene el sistema primario es importante, también es cierto que la no implementación a cabalidad del Modelo de Medicina Familiar y Comunitaria hacen que la calidad del servicio que se entrega en base a médicos generales y extranjeros no funcione como la verdadera puerta de entrada al sistema, ni tampoco poniendo el énfasis en la prevención que se requiere. No estoy haciendo una discriminación per se de los médicos generales y extranjeros, pero es importante que en la APS se priorice la incorporación de los verdaderos especialistas en el mundo primario, los médicos familiares. Hacer más atractivas las condiciones para ellos no solo en salario sino en desarrollo de carrera, además de crear las condiciones para poder realmente generar una medicina orientada a la prevención y relación con las patologías del nivel primario es el desafío.  Sobre la administración del sistema, la municipalización a demostrado la inequidad de la forma como se administra. Municipalidades mas ricas tienen hasta para construir y manejar clínicas de nivel secundario, cuando municipalidades pobres no tienen ni siquiera para mantener un SAPU. Creo, opinión personal, que la discusión no debe ser el terminar con la descentralización, sino que debemos cuestionarnos si son las municipalidades las organizaciones deben administrar el sistema, para lo cual no fueron creadas, sino que podrían ser otras organizaciones, descentralizadas, territoriales, enfocadas en la demanda de su “jurisdicción”, las que podrían otorgarle eficiencia y calidad al sistema. Esa debiera ser la discusión.

Finalmente, mi último deseo sanitario para el 2010 es que definitivamente se constituya un verdadero modelo de modernización del estado, abarcando con esto al Ministerio de Salud y el Sistema Nacional de Servicios de Salud también. No es posible que todavía tengamos tal grado de centralismo en un sistema que dice ser descentralizado, y esta organizado para que así lo sea. Lo mismo con el sistema de alta dirección publica (ADP) y la verdadera autogestión hospitalaria, mas allá de completar una serie de formularios antes de que vengan los fiscalizadores. La verdadera modernización del sector publico en salud debiera pasar por “profesionalizar” el servicio de este, menos sujeto a las contingencias políticas (que caiga un ministro o un subsecretario por un problema en X hospital es impensable en un sistema moderno) y mas enfocado en el largo plazo y en su desarrollo estratégico, no en cuando termine el gobierno de turno.  

Estos son mis sinceros deseos sanitarios para el 2010, deseos que debieran dominar la discusión del poder ejecutivo y también de los parlamentarios, dirigentes, etc.  Esperemos que estos estén a la altura del desafío y donde también nosotros, como  sociedad civil, seamos capaces de poner nuestra parte para que el foco de la discusión se ponga en estos temas.

Picture: London Eye New Year – Flickr

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