Nacida en Año Nuevo.

Una de las excelentes experiencias que puede realizar el médico peruano es enrumbarse al SERUMS, que es el denominado Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud. Esta actividad lo realiza luego de finalizar la carrera, y ya como médico hecho y derecho es cuando se desempeña sin ayuda de otro profesional, dónde la mayor parte de decisiones lo hará únicamente en base a su experiencia y a su deducción de acuerdo a los estudios recibidos. El detalle de esta actividad es que es realizada la mayor parte lejos del lugar donde uno reside. Incluso podemos hablar de horas en bus, y tal vez en varios casos en otros tipos de trasporte como caballos.

Por estas fechas de Navidad y Año Nuevo, muchos serumistas del Perú es encuentran ejerciendo su labor a muchos kilómetros lejos de casa. De acuerdo a la responsabilidad del médico y del cargo que ocupe en el establecimiento de salud es lo que determina su estancia en el lugar y de sus salidas de acuerdo al año. Generalmente durante fiestas de fin de año, las alertas de prevención son activadas, y todos los puestos y centros de salud se mantienen atentos ante los sucesos de fin de año, que casi innumerablemente no faltan.

Recuerdo que mi SERUMS lo realicé casi a 20 horas de la capital. Un lugar hermoso, lleno de ese verde que se llama naturaleza pura, en cada centímetro del lugar, tranquilidad, paz y buenas compañías. Cómo Jefe de un conjunto de Puestos de Salud, era casi imprescindible mi estancia por esos días, y es más cuando tienes a gestantes a punto de dar a luz. Casi siempre al inicio del mes, me reunía con la obstetriz del centro de salud para ver que gestantes darían a luz ese mes, y por medio de un cuadro llamado “radar de gestantes” determinábamos las gestantes de alto riesgo y sus fechas probables de parto. Todo esto era pues estábamos a 1 hora del hospital más cercano. Y a pesar de que se podía atender tranquilamente partos normales, las complicaciones nos daba oportunidad de llevarlos en ambulancia y disminuir la muerte perinatal. Hasta allí todo suena tan tranquilo, sin embargo la realidad te afronta otro tipo de precaución cuando conoces que no todas tus gestantes viven en el mismo lugar. Muchas de ellas viven a horas caminando del lugar, y muchas de ellas y sus familias no son responsables en temas de prevención.

 Desde Navidad esperamos con la obstetriz el nacimiento de un bebé. El haber cumplido sus semanas completas, era cuestión de días para que ocurra el desenlace. Al parecer quería nacer el inicio del siguiente año. Y desde luego recuerdo que el 31 de diciembre del 2008 a las 6pm comenzaba sus primeras exigentes contracciones. Luego de hacerle una visita domiciliaria decidimos llevarla al Centro de Salud. Con cerca de 40 semanas cumplidas, la señora no aguantaba más. A pesar de tener una cena y baile con las autoridades de la localidad la atención se mantenía totalmente a la paciente. Cerca de la once de la noche, y con 7 cm de dilatación, al parecer sería un parto sin complicaciones. Después de una rotura espontánea de la fuente, sólo fue cuestión de una hora para que complete. Al pasarla a sala de partos, era inevitable que el recién nacido quería salir en año nuevo. Cerca de la media noche y con las celebraciones a cuesta, explosiones en el cielo, gritos y desesperación daba a luz una linda bebé, que de improviso un poco azul era dada la atención respectiva, sólo unos segundos bastaron para que su llanto se escuchara por todo el centro. El nuevo ser recibía así, trabajando, pero con una alegría de un desenlace tranquilo.

 Son muchas las experiencias que uno se lleva durante el SERUMS. El no pasar las fiestas en compañía de tu familia es algo triste, sin embargo recibir un nuevo año fue para mí recibir una nueva vida, llena de fuerza, llena de felicidad junto a esa vida que recién empieza, y que tú le facilitas ese camino.