
Hace unos días asistí a una ceremonia litúrgica a la cual tanto si se es creyente o no, se debiese asistir. Esta ceremonia, coordinada por el Programa de Anatomía y Biología del Desarrollo de mi Universidad, era en honor de familiares y futuros donantes de cuerpo para nuestro pabellón de Anatomía.
La ceremonia se realiza hace aproximadamente 6 años y consiste básicamente en una misa con cánticos a cargo del coro de la pastoral de la Facultad de Medicina, lecturas, ofrendas. A continuación viene una plantación simbólica de árboles en el jardín del pabellón de Anatomía, un ágape y vino de honor, entrega de diplomas de reconocimiento y carnet de donante de cuerpo, lectura poética y apadrinamiento de donantes.
Es una ceremonia bastante linda, a la que más estudiantes debiesen asistir, puesto que gracias a estas personas la educación en morfología puede continuar y nuevas generaciones tendrán la posibilidad de aprender lo que nosotros también hemos aprendido. Me parece que si se es afín o no a los valores cristianos es poco relevante, es una instancia de agradecimiento, por el gesto, por creer en este proyecto, por creer en nosotros como futuros profesionales médicos.
Escuché frases potentes aquel día, en especial cuando el padre a cargo de la ceremonia pidió a algunos presentes que ‘agradecieran a Dios por…’ Uno de ellos, muy entusiasmado, señaló que conocer de esta instancia y participar era ‘lo más grande que le había pasado’ mientras que otro presente dio gracias porque será útil después de la muerte. Al menos en lo personal me hicieron reflexionar y darle una vuelta más a la importancia de estas personas en nuestra formación. Resulta quizás un poco fuerte pensar que varios de aquellos con quienes compartimos y nos fotografiamos estarán en el futuro en el pabellón. Sin embargo, de eso se trata. Este evento le devuelve a la enseñanza en anatomía una dimensión humana que no debiese perderse y que al menos docentes como el profesor Miguel Soto han sabido mantener e inculcar en nosotros.
Un de nuestras donantes emblemáticas es Nancy Arévalo (78), quien ha aparecido en los medios, ha convencido a otras personas de ingresar al programa, y a quien tuve oportunidad de conocer aquel día.
El sentido de mi acto es seguir ayudando cuando me muera. No me da miedo, al contrario, tengo alegría de cooperar con la formación de los más jóvenes. Además, es un ejemplo para que más gente sea donante. (Las últimas Noticias, 7.03.08)
Como ella, hoy hay varios otros con quienes fue un agrado compartir. Próximamente existirá un ‘club de donantes’ y una página web para reunir sus experiencias formando parte del programa y llevar a cabo actividades, lo cual me parece notable, y un ejemplo digno de ser repetido en otras facultades. Si lo hay, ojalá alguien nos cuente como se lleva a cabo.
A continuación transcribiré algunas de las preguntas frecuentes en torno a la donación de cuerpos que aparecían en el tríptico que recibí en la ocasión:
Preguntas Frecuentes
Cualquier persona que quiera ser parte del aprendizaje integral de las futuras generaciones de profesionales de la salud.
Al Instituto de Anatomía de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, ubicado en Zañartu 1130, Independencia; a los teléfonos de contacto 9786084 – 9786254 – 9786086 – 9786785 ó al correo msoto@med.uchile.cl
Existen criterios para ingresar al programa, incluida la entrega de documentos y entrevista personal.
Los alumnos de la Facultad de Medicina de pre y postgrado, y estudiantes que participan de otras instancias de aprendizaje de la disciplina.
Una ve realizados los trámites de la inscripción de la defunción y recepción del cuerpo, este se conserva mediante agentes químicos que lo mantienen indefinidamente.
Sí, esto queda a criterio del donante y su familia.
Gracias al sistema de identificación y protocolización de los cuerpos es absolutamente factible.
Por supuesto, la ley así lo establece.
Efectivamente. Si ud.no ha formalizado su intención mediante un documento notarial y su familia desea concretar este acto, no existe inconveniente.
Foto: Flickr CC Javier Díaz
Hace mucho tiempo que se de esta posibilidad. Bueno, por algo Miguel Soto fue uno de mis profes en Anatomía (además que hoy somos colegas de profesión), y siempre le he conocido ese gran entusiasmo por el arte de enseñar a las nuevas generaciones lo que es el cuerpo humano.
De verdad me he planteado la posibilidad cierta de donarle mi cuerpo a MI Facultad (no por nada soy ex-alumno), me gusta mucho más a que mi cuerpo esté bajo tierra, el día que me vaya de este mundo.
Saludos
Vota por un buen comentario:
1
0
Hidden due to low comment rating. Click here to see.
Buen comentario. Que piensas tu?:
0
3
Qué interesante, Adam.
Una pregunta, que a lo mejor es medio absurda, pero bueno
Yo por motivos de salud no puedo ser donante de órganos, aunque me gustaría… creo que ser donante de cuerpo sería una buena alternativa para aportar con algo en lugar de que me coman los gusanos. ¿Hay requisitos de salud para ser donante de cuerpo? (o sea, yo supongo que tener X enfermedad no debiera ser problema, porque podría ser un aporte para aprender sobre los efectos de la enfermedad en cuestión, pero igual pregunto)
Vota por un buen comentario:
1
0
Abbejita: Quizás en tu facultad, o en las que hayas estado. Yo en la mía jamás he visto malos comportamientos. Además, funcionamos a través de un sistema de estaciones con tiempo a cargo de un tutor, por lo cual es todo bastante ordenado.
Andrea: hasta donde sé yo, no, y no creo realmente. Deben existir algunas precisiones de seguro dependientes del tipo de patología, por ejemplo, si tu enfermedad ataca a un órgano en específico probablemente este sea más útil en anatomía patológica, pero el resto de tu cuerpo perfectamente podría ser utilizado en anatomía normal . De todas maneras, y en lo posible, trataré que el profesor encargado del programa comente por aquí. Y estoy bastante de acuerdo, es mucho más útil, le da un sentido a la muerte. Piensa que cuando donamos un órgano salvamos una vida, pero si donas tu cuerpo, ayudas a que se formen muchos estudiantes que salvarán muchas vidas. Saludos.
Vota por un buen comentario:
3
0
Mi madre siempre ha comentado que le gustaría donar su cuerpo a la ciencia, porque, hasta donde sabemos, tampoco puede ser donante de órganos y le da pena no poder hacer un último aporte (tiene lupus).
Le comentaré sobre esto para preguntarle si lo ha pensado bien y si lo dice en serio. No es que la esté matando ya; le quedan muuuchos años por delante… pero si optara por hacerlo cuando llegue su momento, tendría mi apoyo full (y si decide no hacerlo, también).
Ojalá el profesor encargado pueda comentar por acá para aclarar ciertas dudas y explicar un poco más cómo funciona el proceso.
Gracias por publicar este post. Realmente es algo que debiera difundirse mucho más. Para mí, al menos (y para muchos de mis conocidos), morirse para que te coman los gusanos no tiene ningún brillo
Vota por un buen comentario:
3
0
[...] [...]
Vota por un buen comentario:
0
0