En 1943 se inaugura el Hospital de Niños Luis Calvo Mackena, centro que en sus inicios tenía principalmente una orientación hacia la cirugía y ortopedia infantil. El desarrollo de este hospital hizo que en su origen fuese considerado como uno de los mejores centros hospitalarios de niños del país, sin embargo hasta la década de 1930 la cardiología pediátrica era terreno inexplorado.
Antaño, la medicina sólo ofrecía posibilidades terapéuticas para algunas cardiopatías adquiridas, a lo que se sumaba el hecho de que dentro de la cardiología pediátrica las cardiopatías congénitas sólo concitaban interés académico, pues tenían escasas posibilidades de tratamiento sintomático.
Las patologías más frecuentes tenían relación con procesos inflamatorios del endo, mio o pericadio, ocupando un lugar preponderante el compromiso cardiaco de la enfermedad reumática. Los métodos diagnósticos eran limitados y se reducían al examen clínico y radiológico habitual, figurando además el electrocardiograma, fonocardiograma y apexcardiograma. Los cardiólogos adultos sólo se limitaban a ver los escasos niños sobrevivientes.
El desarrollo de la cardiología pediátrica en ese centro sin lugar a dudas está ligado intimamente con la figura del Dr. Helmut Jaeger, pionero en la creación y desarrollo de la especialidad de la cardiocirugía infantil en Chile y fundador del Centro Cardiovascular de Hospital Luis Calvo Mackena.
Tras pasar por distintas áreas de la cirugía, el Dr. Jaeger empezó a interesarse en los problemas del corazón y su resolución quirúrgica. En 1945 realiza una pericardiostomía en una pericarditis purulenta estafilocócica, operación sencillísima, pero que significó su primera intervención con el corazón “a la vista” y en enero de 19650, después de haber intervenido exitosamente algunos ductus y pese a la oposición de los pediatras del centro, realizó la primera operación de Blalock-Taussig en Chile.
Motivado por la literatura extranjera y consciente del adverso panorama que enfrentaban en Chile los niños cardiópatas, en 1950 el Dr. Jaeger parte a Estados Unidos para realizar una beca de aprendizaje y perfeccionamiento en esta novel disciplina, trayendo a su regreso no sólo conocimientos sino que también recursos para implementar la cirugía cardiaca en Chile.
Luego de este viaje y producto de las intensas gestiones del Dr. Jaeger, el Hospital Luis Calvo Mackena logro hacerse de un equipamiento básico con el propósito de desarrollar la cirugía cardiaca. Los siguientes años fueron difíciles producto de la falta de recursos humanos y económicos, sin embargo tras un intenso período de ajustes y aprendizaje, 13 de marzo de 1954 se inaugura el Cenro Cardiovascular Infantil del Hospital Luis Calvo Mackena.
Dotado inicialmente de un consultorio externo, sala de cateterismo cardiaco y angiocardiografía, pabellón quirúrgico, sala de hemodinámica, laboratorio clínico y cirugía experimental, el centro estaba dedicado a la solución de los problemas cardiacos infantiles, con una orientación pionera e innovadora en su época pues además el grupo tenía como característica reunir a cardiólogos y cirujanos, estableciendo una completa integración.
El joven centro contaba con el equipamiento básico, sin embargo faltaba el cardiólogo y no existían muchos profesionales interesados. Tras numerosas gestiones y solicitudes, el Servicio Nacional de Salud colabora con financiamiento, el cual permite dotar al centro de algunos cargos médicos, enfermera y auxiliares, proporcionando además insumos y medicamentos.
El conocimiento era escaso, principalmente porque la cardiología pediátrica no era tratada en profundidad durante la carrera de medicina, a lo que sumaba el hecho de que el diagnóstico carecía de valor en lo práctico, pues además de los tratamientos sintomáticos, no había mucho más que ofrecerle a los enfermos con cardiopatías congénitas, como ya se dijo.
Tras varias deserciones, finalmente en julio de 1954 llega como cardiólogo al Hospital Luis Calvo Mackenna el Dr. Fernando Eimbcke, considerado por muchos como el padre de la cardiología infantil en Chile, para hacerse cargo de la parte diagnóstica e iniciando los procesos de cateterismo cardiaco.
Para 1954 el centro contaba con un equipo humano compuesto por le Dr. Helmut Jaeger como cirujano jefe, los doctores Rubén Acuña y Ramón González como ayudantes, el Dr. Fernando Eimbcke como cardiólogo, el Dr. Jaime García Huidobro como anestesista, la enfermera Irma Spoerer y la auxiliar Teodora Cuevas.
De esta forma los primeros pasos del nuevo centro cardiovascular no fueron nada fáciles. Al inicio, el cateterismo se realizaba en forma básica y rudimentaria, contando como equipamiento con una mesa de madera, fabricada en el taller del mismo hospital y un equipo de rayos con nula movilidad. Al introducir el catéter, la pieza debía oscurecerse y debido a lo rudimentario del equipo y a la falta de práctica por parte de los operadores, los tiempos de estudio se prolongaban por horas, trayendo consigo la alta esposición a la irradiación tanto para el paciente como para quien practicaba el examen.
En 1955 el Dr. Jaeger observa en Estados Unidos las primeras operaciones con corazón-pulmón artificial y circulación cruzada. De regreso en Chile, procura conseguir los fondos para adquirir una bomba Sigmamotor a fin de desarrollar la técnica, sin embargo mientras esperaban la llegada del nuevo equipo, el grupo decide improvisar un corazón artificial por medio de una bomba de rodillo de anestesia y el motor de una máquina de coser, con el fin de atender a un paciente con transposición de grandes arterias que presentaban un gran deterioro en su estado.
La intervención representaba todo un desafío en los técnico y profesional. Al no contar con la bomba, la sangre oxigenada necesaria para la intervención era obtenida de donantes que tenían sus brazos en agua caliente. Pese a los esfuerzos del equipo, la operación no tuvo buen final y el paciente falleció, sin embargo esta situación reafirmó aún más el espíritu pionero del centro.
Em 1957 llega finalmente al Hospital Calvo Mackenna la primera bomba Sigmamotor. Sin embargo, su arribo y posterior armado se constituyeron en una gran fuente de desvelos y preocupaciones. Lograr calzar todas las piezas y ponerla en funcionamiento fue una tarea más que ardua; no obstante, gracias a este aparato, sumado a la capacidad profesional del grupo, marcarían un hito en la medicina chilena al realizar el 4 de septiembre de 1957 la primera cirugía con circulación extracorpórea en Chile y Latinoamérica.
Tras 5 intensas horas de duración, el equipo liderado por el Dr. Jaeger logró intervenir exitosamente una comunicación interauricular mediante una cirugía con circulación extracorpórea, abriendo de paso una esperanza de vida a miles de niños que de no mediar intervención quirúrgica, no sobrepasarían la adolescencia. La intervención fue destacada como un nuevo paso en la medicina cardiovascular, generando gran espectativa el exitoso resultado, lo que se tradujo en que el centro comenzó a recibir pacientes derivados por cardiólogos de todo Chile e incluso países vecinos como Perú, Bolivia y Argentina.
En el inicio las operaciones con CEG se realizaban sólo dos veces a la semana porque la preparación logística para las intervenciones era muy compleja y debía comenzar el día anterior: había que instalar el corazón pulmón artificial, equipo que no era desechable y que debía ser adaptado para cada enfermo. La técnica se enseñaba en el trabajo diario y en reuniones de equipo, compariendo bibliografía y los métodos de cirugía estaban en constante perfeccionamiento, avanzando además en la complejidad de los pacientes una vez que el país se dió cuenta que existía la capacidad tecnológica para operar estas patologías.
El desarrollo del centro no sólo trajo consigo el aumento de la complejidad de las intervenciones, sino que también un disminución con la edad y peso de los pacientes tratados. Esto obligaba a contar con nuevos métodos diagnósticos, más precisos y exactos, favoreciendo de este modo una serie de cambios que permitieron ampliar la planta física, infraestructura y la incorporación de nuevos profesionales.
Al equipo de trabajo se incorpora un química farmacéutico, modernizando y ampliando la disponibilidad de exámenes. Entre sus hitos, en el centro del Hospital Luis Calvo Mackenna se constituyó la primera unidad de Tratamiento Intensivo Infantil dotada de residentes, laboratorio las 24 horas y equipos de rayos X portátiles. Las nuevas posibilidades de tratamiento quirúrgico exigieron a la cardiología pediátrica diagnósticos cada vez más precisos y confiables, generando de esta forma la aplicación clínica del cateterismo cardiaco, estudios hemodinámicos y angiografía.
Durante las décadas de 1950 y 1960 el centro sigue con intensa actividad marcando la pauta en el desarrollo de la cirugía cardiaca en niños. Es así como en el centro se realizan procedimientos como el cierre de comunicación interventricular (1957), comisurotomía de estenósis aórtica valvular (1958), la primera cirugía atriopulmonar (1960), corrección de drenaje venoso pulmonar anómalo total (1962); en 1966 se realiza el implante del primer marcapaso en un bloqueo congénito a un niño de 2 años y ese mismo año se lleva a cabo el primer cateterismo intervencional, septostomía auricular de Rashkind en TGA (transposición de grandes arterias), a cargo de los doctores Helmut Jaeger y Raúl Zilleruelo. Durante este período se integran al grupo los doctores Ramón González LL., Oscar Gómez, Raúl Zilleruelo, Dr. Domingo Vicuña y Claudio Arretz.
En 1967 se marca otro hito importante con la fundación de la corporación de beneficencia Salvémosle el Corazón al Niño (Salvecor), con el obejtivo de ayudar a niños de escasos recursos con enfermedades cardiacas susceptibles de tratamiento quirúrgico. Gracias a Salvecor se lograron construir varios pabellones para el centro cardiovascular, sala de hemodinámica y angiocardiografía, laboratorio, esterilización, continuas remodelaciones de las salas y pabellones, resultandoesta institución en una invaluable ayuda al Centro Cardiovascular del HLCM, en su calidad de “Centro Nacional” en el tratamiento de las cardiopatías congénitas.
Los años posteriores trajeron un aumento en la complejidad de las malformaciones congénitas resueltas por medio de cirugía. Es así como en 1972 se inicia la cirugía del lactante por medio de hipotermia y paro circulatorio, técnica estudiada en Lomdres por el Dr. Oscar Gómez, se realiza corrección de transposición de grande arterias (operación de Mustard) en 1972, interposición auriculopulmonar de un conducto valvulado en una atresia tricuspídea (operación de Fontan) y corrección de un canal aurículo ventricular completo (operación de Rastelli) en 1978. La Dra. Gabriela Enríquez se incorpora al centro en 1979, impulsando a su llegada la ecocardiografía.
En 1987 se inician las valvuloplastías con balón, iniciativa de los doctores Vicuña y Eimbcke, mientras que en 1988 se lleva a cabo la primera dilatación de válvula pulmonar con balón, a cargo del mismo Dr. Vicuña. En esta época se produce además un fuerte impulso, motivado por la incorporación de nuevos profesionales, quienes, con su juventud y estudios en el extranjero, traen interesantes métodos y visiones para enfrentar los pacientes. Se incorporan al grupo la Dra. Pilar Soler en 1987, el Dr. Osvaldo Artaza en 1987, la Dra. Mónica Hinrichsen en 1987, la Dra. Patricia Miranda en 1987, el Dr. Leopoldo Romero en 1987 y el Dr. Stephan Haecker en 1990.
En la década del 90 se produce un gran aumento en el número y complejidad de operaciones en recien nacidos: Transposición de grandes arterias, drenaje venoso pulmonar anómalo total, interrupción de arco aórtico, tronco arterioso, comunicación interventricular, atresia pulmonar, etc. con resultados comparables favorablemente con otros centros internacionales. El equipo humano se ve incrementado con la incorporación de la Dra. Paulina Doggenweiler en 1993 y el Dr. Luis Sánchez en 1996.
La alta demanda y la imposibilidad de ampliar las dependencias del Centro Cardiovascular del HLCM, motivaron que Salvecor decidiera aumentar en forma extraordinaria la capacidad operativa del centro, construyendo el “Instituto de Cardiología Infantil” inaugurado en 1993 y equipado con pabellón quirúrgico, unidad de cuidados intensivos con 4 camas, sala de hospitalización, sala de ecocardiografía, sala de Holter, laboratorio, farmacia y equipamiento de última generación.
En las últimas cuatro décadas la cardiología pediátrica ha tenido un desarrollo superlativo. Muchos hitos han transcurrido desde que en diciembre de 1957 el Dr. Helmut Jaeger publicara la experiencia inicial del entonces novel centro en los “Archivos de la Sociedad de Cirujanos de Chile”. La inmensa labor asistencial ha permitidos modificar en forma dramática el pronóstico de los pacientes, quienes hoy llevan una vida activa, normal, entregando desde entonces las características que han hecho del Centro Cardiovascular del Hospital Luis Calvo Mackenna un servicio pionero.
Junto al desarrollo cardioquirúrgico, el grupo del Hospital Luis Calvo Mackenna ha desarrollado una intensa labor científica y docente, publicando numerosos trabajos en Chile y en el extranjero, cumpliendo además una importante tarea en la formación de cardiólogos pediatras y cirujanos. Esta política de enseñanza y difusión a través de cursos de pre y post grado, congresos y publicaciones, se ha mantenido permanentemente en el tiempo y es por esto que gran parte de los cardiólogos pediatras que ejercen a lo largo del país se han formado en este centro.
Desde 1987 la Escuela de Post Grado de la Universidad de Chile asignó oficialmente la Beca de Formación de Especialista en Cardiología Pediátrica, siendo su Tutor Encargado el Dr. Raúl Zilleruelo (Profesor Asistente), con la colaboración de los cardiólogos del centro quienes han continuado la formación de especialistas titulados.
Desde sus inicios el grupo ha mantenido una activa relación con la Sociedad Chilena de Cardiología y Cirugía Cardiovascular, no sólo a través de numerosas comunicaciones científicas, sino que también por medio de la constante participación en el Directorio, Comités, Departamentos, Cursos y Congresos. Esta importante y estrecha relación queda de manifiesto en el hecho de que cuatro Presidentes de la Sociedad (doctores Jaeger, Eimbcke, Gómez y Zilleruelo) han provenido del equipo del Hospital Luis Calvo Mackenna.
Fuente: Breve Historia de la Cardiología y Cirugía Cardiovascular Chilena
necesito ubicar al doctor Polo Romces , debo pedir una interconsulta para operar a mi bebe de una estenosis subvalvular aortica moderada de evolución progresiva , lo he buscado en internet pero no aparece nada de el , yo estoy en la región de Punta Arenas , por favor necesito saber de el
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Presiso con urgencia nombres de cardiologos infantiles en santiago, con subespecialidad en arritmias. Agradecida de quién me pueda brindar una orientación con urgencia.
Atte
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Mi nombre es maximiliano y fui pasiente del gastro enteorologo doctor brins desde el año 1975 1990 en el hospital Luiz Calvo Maquena y me gustasaber si el doctor todavia ejerse para contactar me con el si alguientiene antesedentes de su paradero o algun correo al que me pueda comunicar se lo agradesere enorme mente
maximiliano503@hotmail.com
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