Si, si, Siiii… vengo a llorar la carta a MS, ¿¡¿Y QUE?!? Es que siempre, siempre, siempre, que he pololeado, me terminan gorriando… triste realidad, hasta con mi prima, o con la vecina del frente y tuvieron el descaro de comunicarmelo el día de mi cumpleaños… ni me pregunten que le pasó al fulano… se ganó una patada de aquellas sin concursos ni sorteos, sin derecho a pataleo.
BTW siempre me pongo a pensar si es que soy yo la que hago algo mal (típico xD) o si es que ellos tenían la cabeza rellena con excremento, en fin… hasta que pensé un día: ¿no será que algo que ellos no podían manejar los llevó a comportarse de esa manera?, y encontré esta info. Al parecer la infidelidad tendría un componente genético. Si, mis queridos lectores, yo también quedé demasiado cuek!
La cosa es que en Estocolmo, unos científicos del Instituto de Investigación Karolinska, descubrieron que la variante genética 334 del gen que codifica para la vasopresina estaría implicado en las traiciones amorosas y asociado a la inestabilidad emocional por parte de los hombres.
Yo de verdad que lo encuentro el colmo, o sea, que más encima ahora los lindos tienen la excusa perfecta jajajajaja ¿y las mujeres? como si las mujeres no lo fueran también. Definitivamente para mi hay gato encerrado acá.
El análisis se hizo durante casi cinco años con parejas heterosexuales, más de 1000, de las cuales 550 eran gemelos. En test psicológicos confesaron si eran felices, como era su convivencia y sobre el futuro de la relación.
El resultado: los hombres con la variante 334 –dos de cada cinco en este estudio- afirmaron tener lazos menos fuertes con sus esposas, quienes reconocieron que se sentían menos satisfechas con sus parejas que las unidas a los varones sin ese gen.
Otras conclusiones revelaron que aquellos dotados con dos copias del gen maldito tuvieron a lo largo de su vida más crisis de pareja.
“No significa que estén menos capacitados para el amor, sino que se trata de una limitación en la capacidad social”, suaviza Wallum, uno de los responsables de la investigación, aunque según el científico, esto no equivale a estar condenado al fracaso en una relación amorosa, pero sí a que aumente la posibilidad de que ocurra una infidelidad.
Creo que sería demasiado paranoico pedirle un examen a tu novio para saber si tiene o no el famoso gen 334. Lo que si es que conozco a un par de hombres que simplemente la palabra fidelidad no está en su léxico, para ellos con tal que sea mujer y respire… sirve. Entonces podría ser que para ellos existiera algo superior que no los deja ser fieles.
Igual yo creo que lo mio es mala suerte jajaja y nada más… no sé, elijo mal, soy impulsiva, qué sé yo, o quizás soy muy cerrada, celosa, y jamás perdonaría ningún tipo de desliz de parte de un hombre, porque simplemente no estoy pa’ la paipa de nadie. He dicho! CASO CERRADO (xD).
Fuente: elespectador.com
mmm si has tenido varias parejas es probabilísticamente bajo que todos hayan tenido la variación. Tampoco creo en la suerte, quizás, como dices, elijes mal, demasiado impulsivamente, no te das el tiempo de analizar si esa persona quiere algo serio contigo. Saludos.
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Viva la genética. xD
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Gracias Adam
si obvio ya me había dado cuenta que elegía mal… jajajaja (parece consejo del Rumpy)
era más como pretexto para introducir el tema que me pareció bastante peculiar.
eso!!
saludos
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