Edward Jenner: Lo que no vemos esta allí.

Edward Jenner: Lo que no vemos esta allí.

El mejor inicio para la solución de un problema es la observación directa de la realidad. Sin embargo hay que tener esa especial agudeza para mirar lo que no ven los demás. Es tal vez ese binocular con haz especial que llevaba el olvidado Edward Jenner hace 220 años.

Con posibles miles de años de origen, la viruela constantemente ha atacado al hombre. Epidemia tras otra devastahandron a las poblaciones antiguas, cuyo registro se encuentra actualmente plasmado en sus escrituras o su arte. Causada por el Variola virus, inicia con una erupción generalizada en lengua, boca, para luego extenderse en piel. Esta erupción causa abultamientos que se llenan de líquido purulento que a menudo presenta un hundimiento en el centro que parece un ombligo (que la distingue de otras enfermedades). Luego sube la fiebre y se mantiene alta hasta que aparecen las costras sobre las lesiones. 

Hace muchos años no había quien la detenga. En vez de diseminarse por aviones de nuestra era, llegó a América Latina con Colón que no sabía que llevaba a tan “inofensivo” tripulante a bordo. Se distribuyó ampliamente por las culturas Maya e Inca. A quienes atacó ferozmente. No había forma de combatirla, los niños cubiertos de ampollas sobre la piel eran víctimas de infecciones oportunistas que los llevaban rápidamente a la muerte.  Pero esta ida y vuelta de Colón hizo que se llevara un pequeño “regalito” del nuevo mundo: la sífilis. Con este intercambio de culturas y enfermedades, la viruela no tenía perdón sobre los niños y adultos.

jenner2Siglos después, en el año 1796, con ese gran don de observar las cosas de otra manera, Edward Jenner admirado escuchó decir a una joven la siguiente frase: “yo no me puedo enfermar de viruela porque ya estoy vacunada”. Pues esta frase tan común en la época, se refería a que un grupo de pobladores se encargaban de cuidar vacas en ciertas partes de la ciudad. De ahí la palabra “vacunada”, significaba el que andaba con las vacas. De este razonamiento Jenner hizo una profunda investigación llegando a comprobar que todos los que realizaban esta tarea se habían inmunizado contagiándose de viruela.

Edward Jenner, notó entonces que los que habían sufrido previamente viruela vacuna  (enfermedad de las vacas que causa sólo síntomas de poca importancia en el hombre) demostraban resistencia cuando se exponían a la enfermedad, por lo tanto extrajo pus de una pústula de la mano de Sarah Nelmes, una ordeñadora que había contraído la viruela de su vaca lechera, y el 14 de mayo de 1796 inoculó a un joven llamado James Phips (el cual no había padecido la afección), y a raíz de tal experimento dicho joven quedó inmune.

Inyectar pus para esos años sería como matar a una persona. Sin embargo Edward Jenner, convencido de su investigación obtuvo resultados extraordinarios. Cambió radicalmente el conocimiento sobre las enfermedades y su prevención. Nació el concepto de vacunación, y poco a poco fue siendo aceptado por las comunidades científicas. Inclusive el mismo Napoleón solicito en el año 1805 la vacunación de su tropa. Ya pasado algunos años el mundo celebraría su erradicación total.

¿Aún quedarán importantes descubrimientos por realizar? Dicen que con sólo mirar nuestro alrededor con agudeza entrenada descubriremos algo sorprendente ¿Habrán más “Edward Jenners” por ahí? Necesitamos acelerar mucho más el conocimiento sobre estas epidemias que aún en estas épocas son implacables contra la raza humana. 

Referencias: http://www.jennermuseum.com/


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