Durante muchos años el cigarrillo ha estado cerca de mi vida. Desde niño, por mi padre, fumador empedernido, que compraba cigarrillos sueltos y que, en más de una oportunidad, me enviaba al almacén de la esquina a comprarlos (hablamos de la década del ’80 y ’90).
Luego, en el liceo y la universidad varios de mis amigos y amigas mostraron su adicción por el cigarrillo. La verdad nunca entendí como te puede dar placer el tirar humo por la boca.
Y así tuve que convivir más de alguna vez con este convidado de piedra, sobre todo en las fiestas o a los lugares donde ibamos a carretear. Inc, después de que apareciera la nueva ley, debí tragar el humo y aguantar el olor a nicotina, ya que o me iba al sector de fumadores o partiamos el grupo en dos (lo cual no era muy factible ni hubiera resultado muy entretenido).
Pero creo que el gran golpe que este enemigo me ha dado en la vida ha sido llevarse a mi padre a la tumba. Un enfisema pulmonar mal cuidado que llevó a complicaciones cardiacas terminó por configurar un ataque cardiaco que hoy lo tiene varios metros bajo tierra. Pese a todas las advertencias, de los familiares (incluyéndome, sobre todo por trabajar en el área), de los médicos y de sus amigos, el vicio fue más fuerte. Soportó un par de meses limpio, pero el cigarrillo (como buen y perseverante enemigo) se mantuvo al acecho y no soltó a su presa. Su último “disfrute” fue el día antes de morir. Creo que solo entonces mi padre se dio cuenta del error, de no haber hecho caso. El problema es que fue demasiado tarde.
Asi como a mi padre, el cigarrillo se lleva a una buena cantidad de personas todos los años, tanto en Chile como en el resto del mundo.
Muchas veces me he preguntado que será tan fuerte en esta adicción que no suelta, que mantiene retenido a quien cae en ella. Si supieran que posee 200 sustancias venenosas y 60 cancerigenas, que por no llegar oxígeno a sus células van a sentir cansancio, que serán mas propensos a infecciones pulmonares que alguien que no fuma, que aumenta el riesgo de trombosis en la mujer (además de una mayor formación de arrugas por la resequedad de la piel), que podrán verse afectados por la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Cronica (EPOC), Enfisema Pulmonar, Cancer Pulmonar, solo por nombrar algunas, etc, etc. No lo pensarian antes de fumarse un cigarrillo?.
Alguna vez conversando con mi madre, le dije que mi papá había tenido algo de suerte. El cigarrillo se lo llevó relativamente rápido, no tubo que vivir el resto de su vida unido a un tubo de oxígeno, o bien ser sometido a una traqueotomía, o verse consumido por un cancer al pulmón, teniendo que haberse sometido a largas sesiones de quimio y radioterapia, además de las operaciones respectivas.
Por eso creo que hoy, como sociedad, debemos dar un paso más para que el cigarrillo comience a tener un lugar mucho más restringido. Porqué, de una vez por todas, se prohibe fumar en cualquier espacio público en Chile? Que en los restaurantes, pubs, bares, estadios abiertos y techados, etc, etc, esté completamente prohibido fumar?. Cuanto más tendremos que esperar por campañas de prevención en los niños y jovenes para que cada vez existan menos adictos al cigarrillo?.
Ya saben, piensen en todo esto cuando se vayan a fumar el próximo cigarrillo. No se arrepientan cuando sea demasiado tarde.
mucha razón, en verdad el cigarrillo hace muy mal.
El tema aqui es además de social, personal.
Cada cual decide que hace con su cuerpo, pero que pena da el ver cuerpos tan deteriorados por el tabaco en el hospital.
Vota por un buen comentario:
0
1